Cada miércoles un cuento en El Estafador

domingo, 22 de marzo de 2009

Bestiario del hombre ama de casa: El hipopótamo





Como tantos otros, los hipopótamos han sufrido la tiranía de la cultura clásica. Su nombre viene del griego y significa caballo de agua. Pero ellos nada tienen que ver con los caballos. Durante años lucharon contra esta falacia y, al final, aburridos de que no se les hiciera caso, se retiraron definitivamente de la vida pública y se dedicaron a sestear en los ríos africanos.

Los parientes más próximos de los hipopótamos no son los caballos, hay que insistir en este extremo, sino los Suidos: jabalíes, cerdos y facóqueros. Existe una facción rebelde entre los hipopótamos que se niega a aceptar esto y proclama que ellos son primos de elefantes y rinocerontes. Quizás esto quede más vistoso pero tiene el inconveniente de no ser cierto. Muchas de las peleas entre hipopótamos grabadas por la National Geographic se deben a esta cuestión.

Antes de que se condenaran a sí mismos al ostracismo, algunos hipopótamos trabajaron como modelos. Uno de los más famosos, sino el que más, es el que apareció en el cuadro del pintor pop Mel Ramos y que encabeza este post.

Sobre este cuadro, cantaron Los Flechazos: "Siempre pensé que te podría encontrar/sirviendo copas en la barra de un bar/en un anuncio de Lovable o en Playboy/Busando taxi en una acera del Bronx/o seduciendo a tu primer profesor/o de enfermera para todo de un doctor./Lo que jamás yo pude imaginar/era encontrarte a lomos de ese animal..."

La canción habla, más o menos, de la posibilidad de enamorarse de la chica de un cuadro. Esto parece una locura, ¿verdad, hombreamadecasa? Perdón, es que estaba distraído, ¿qué me decías? Que parece una locura enamorarse de la chica de un cuadro, ¿verdad? ¿Qué es esto, un sketch de Enjuto Mojamuto? Bueno, no te pongas así, ya sigo yo sin tu ayuda.

Al hombre ama de casa no debe parecerle una locura enamorarse de la chica de un cuadro porque le ha pasado varias veces. La primera fue una chica dibujada en blanco y negro en mitad de un autodefinido, recortó el dibujo y lo llevó consigo durante años. Después fue un póster con Madelyne Pryor, dibujado probablemente por Carlos Pacheco. Pero el enamoramiento más intenso y duradero es el que el hombre ama de casa sintió y siente por un cuadro de Federico de Madrazo: La Condesa de Vilches. Ahí lo tiene, colocado en su estudio, muy cerca de su mesa, para poder mirarla cada dos por tres.

Claro que para locura su último enamoramiento de un dibujo... animado. ¡¿No irás a contar eso?! Vaya, veo que sigues por ahí, pensé que no querías hablar. Y no quiero pero no me parece bien que cuentes eso. ¿Qué más da? Pues mi imagen... ¿Tu imagen? Si tanto te preocupaba tu imagen, no haber hecho este blog o esa foto de superman de las pegatinas que estás poniendo por todas partes. ¿No te da vergüenza salir son una ese en el pecho en una foto que podría ver cualquiera y sí te da que sepan que te gusta Lois Griffin? ¡Hala, ya lo has contado y encima usando mi truco de decir que no vas a decirlo y decirlo a la vez! Ha sido sin darme cuente, de verdad. Este post es una verdadera tontería y está cogido con pinzas, tanto rollo del hipopótamo solo para dejarme en evidencia. Venga, hombreamadecasa, no te enfades. Sí me enfado, van a creer que soy un pervertido. ¿Y no lo eres? ¡Pues no, lo que pasa es que tengo mucha sensibilidad por el dibujo! Sí tú lo dices. Entonces, ¿lo del hipopótamo ha quedado muy forzado?


PD: El escritor mexicano Juan José Arreola dijo en su Bestiario unas cosas preciosas sobre el hipopótamo. Tales como que es un "buey neumático" o el "pisapapeles de la historia".


Próxima entrega: El león.

2 comentarios:

Laura dijo...

iiiissssssssshhhhhhh aaaaaaaah

iiiissssssssshhhhhhh aaaaaaaah!

fml dijo...

Me has dejado sin palabras.