Cada miércoles un cuento en El Estafador

jueves, 30 de septiembre de 2010

Un anuncio, una receta,unas reflexiones post-huelga y una canción

El anuncio.

Casualidad: resulta que Carlos González viene a Murcia. Me lo ha dicho una amiga de la asociación Lactando. Ahí va la información:

Carlos González vendrá el día 22 de octubre, por la mañana. Dará un curso para médicos, enfermeras, matronas, y personal sanitario relacionado con el embarazo, parto, postparto y lactantes. Y ese mismo día por la tarde estará dando una charla para madres y padres.

Una semana antes, el 15 de octubre, vendrá Rosa Jové, la psicóloga de "La crianza feliz" y "Dormir sin lágrimas".

Habrá talleres para madres y padres relacionados con la crianza.


Toda la info está en www.lactando.org. Son actividades organizadas con motivo de la semana mundial de la lactancia materna.

La receta.

Hoy me enfrento a una dura prueba. Viene a comer a casa una persona que lleva años dándonos muy bien de comer cuando vamos a la suya y de paladar exigente. Esta es mi apuesta (de un libro de recetas italianas publicado por El País):

Cordero al hinojo

Ingredientes (6 personas):

Paletilla de cordero cortada en tacos (más o menos un kilo y medio)
1/2 kg de tomates pelados
2 hinojos (no las hojas del hinojo sino lo de abajo, eso que es mitad apio, mitad cebolla).1 cebolla



Preparación:

1. Dorar la cebolla, cortada muy fina, y la carne, a fuego medio y en una cazuela de barro.

2. Salpimentar en cuanto cojan color y añadir los tomates pelados. Saltear unos minutos.

3. Incorporar los hinojos (también en trozos), dejando cocer a fuego lento durante un mínimo de media hora, añadiendo, si es necesario, un poco de agua. Rectificar el punto de sal antes de dar el último hervor.

Las reflexiones post-huelga.

El piquete iba pasando por el centro de Murcia cerrando comercios. La persiana se bajaba cuando llegaba el piquete y se levantaba cuando se iba. Hubo un negocio que no hizo falta cerrar, el de Viajes Marsans. Ya estaba cerrado. Lo cerró un señor que es muy malo para los negocios, los hunde, y para la ética porque, entre otras cosas, no paga los sueldos. Y no pagar sueldos es una canallada. Este señor es, a la sazón, jefe de los empresarios de este país. Así lo han querido ellos. De esta manera queda en entredicho esa cantinela de que la ineficacia de la empresa pública no se consentiría en la privada. Se puede ser un inútil de campeonato a la vez que patrón de patrones. En lo que se refiere a cerrar negocios y pasarse el derecho al trabajo por el forro, los piquetes son simples aficionados.

Se ha hablado mucho de la violencia de los piquetes. Pero no he escuchado nada sobre otra violencia, esa que está detrás de frases del tipo: Allá tú y tus derechos constitucionales pero si haces huelga, no te moelstes en venir mañana.

Nos quejamos del mosquito que nos pica mientras dejamos que el dragón nos devore a placer.

La canción.

Ayer fue un día ciclotímico. Pasaba de los análisis optimistas y la esperanza al derrotismo más lúgubre. En los buenos momentos me acordaba de esta canción:



(He buscado alguna versión del vídeo sin publicidad inicial pero no la he encontrado.)


martes, 28 de septiembre de 2010

A la cama

Me he declarado varias veces gonzalista en este blog. Gonzalista de Carlos González, el autor de "Bésame mucho". Son varias mis razones. El libro me lo regaló una amiga a la que quiero mucho. El título es brillante. El cariño es una gran herramienta pedagógica y está bien que así se defienda. Las ideas del libro coinciden con las mías y están respaldadas con todo tipo de datos. Y lo leí en las primeras noches de vida de Juan. Esas noches en las que uno no se atreve a dormir no vaya a ser que pase algo mientras tanto. Ni a apagar la luz, que seguro que viene algún duende maligno a llevarse al bebé en la oscuridad. Con el ojo derecho leía, con el izquierdo vigilaba. O al revés, no me acuerdo.

Seis años después, las cosas como son, mi gonzalismo se ha moderado. Los discrusos maximalistas se llevan mal con la crianza, al menos desde mi punto de vista. En ese sentido, me pareció muy valiente este post. Criar es difícil como pocas cosas y por muchos besos que uno quiera dar, es inevitable que se escape algún que otro grito y que los nervios hagan de las suyas de vez en cuando.

El gran némesis de los gonzalistas es el malvado doctor Estivill. Aquí también son muchas mis razones para compartir animadversión. Educar no es amaestrar. Y aunque el ser humano es un animal fácilmente amaestrable, la responsabilidad del que educa va más allá. El conductistmo podrá ser todo lo eficaz que se quiera pero como método deja mucho que desear. En la obra de referencia, "Duérmete niño" se hacen todo tipo de afirmaciones contundentes sin ningún tipo de referencia bibliográfica. No hay forma de saber qué estudio confirma que los niños saldrán con todo tipo de problemas mentales si duermen con sus padres. Uno tiende a pensar que se están inventando los datos que salen de la nada.

Pero si hay algo que me cabrea especialmente del discurso de "Duérmete niño", y similares, es la idea de que se llega a un punto de no retorno. No metas al niño en tu cama, luego no habrá quién lo saque. Nunca es tarde para cambiar. El potencial humano no se agota nunca. Se puede aprender a dormir solo a los seis años, dejar la droga a los cuarenta, aprender a tocar al saxo a los sesenta, aprender idiomas a los setenta, etcétera.

Sin ir más lejos, hemos estado durmiendo a mano a Caín y Abel hasta hace unas semanas. No negaré que era agotador pero fue nuestra opción. Ahora les leemos un cuento, o dos, y les dejamos solos en la habitación. Ha sido posible. No ha pasado nada y los niños han aceptado el cambio sin mayor resistencia. Doble pedorreta para Estivill.

Acabaré con una anécdota de esas en las que el hombre que se cree más listo que nadie queda apabullado por la mujer discreta. Que sé que estas cosas gustan y yo me debo a mi público. Tenemos una cama nido. Cuando pasamos a Darío a la cama, las poníamos juntas para que no se cayera. Y yo venga a pensar que iba a ser imposible que se durmieran juntos porque al estar pegados estaban todo el tiempo tocándose, empujándose y chinchándose. Durante semanas busqué argumentos para convencerles de que debían quedarse cada uno en su cama y me desesperaba ante lo imposible de mi empeño. Hasta que un día, Mercedes, en vez de poner las camas juntas, las separó. Problema solucionado.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Pruebas

Que no estoy bien es algo que sé yo y mi médico de cabecera, cansado de cambiarme la medicación sin obtener resultado alguno. Pero el resto no me cree. Piensan que soy un llorón y un exagerado. Todos estamos agobiados, todos vamos como locos, todos tenemos mil y un problema que resolver. Pero tengo pruebas.

Después de leer "Vida y destino", cambié el café por el té. Mil cien páginas de rusos bebiéndolo sin parar hicieron su efecto. Antes de irme al trabajo, me he preparado un té. Me lo he echado en un vaso pero luego he pensado que sería mejor pasarlo a una taza. Este ha sido el resultado:


Al ajedrez



Convertirme en un gran maestro de ajedrez está desde hace años en mi columna de "Cosas que debo conseguir sin pérdida de tiempo". Está claro que la coletilla "sin pérdida de tiempo" es un decir.

De pequeño, jugaba mucho con uno de mis tíos. Salíamos a una o dos partidas por cada tarde de verano. Al principio, hacía conmigo lo que quería. Me ganaba con una mano a la espalda y me vacilaba ofreciéndose a jugar sin dama. Hasta que un día, gané una partida. Sospechosamente, nunca más quiso jugar conmigo. Como esos maestros de artes marciales que desaparecen cuando el alumno ha llegado a cierto nivel.

Luego, con parte de una beca que me dieron en BUP, me compré una máquina, marca Novag, para jugar. Era de las más sencillas pero dio mucho de sí.

En el viaje de estudios de COU, a Italia, cómo no, me compré un ajedrez de cristal de murano en el mercadillo donde todo el mundo compraba cosas de cristal de murano. Muy bonito pero poco útil. Lleva años guardado no vaya a ser que se rompa alguna de las piezas.

Durante años estuve sin jugar hasta que me pasó una cosa muy curiosa. Después de todo un verano de estudiar al montón, el día antes del examen de Anatomía Patológica, decidí tomarme un Katovit (no sé si se escribe así y me da perece buscarlo). Era el primero que me tomaba en mi vida. Una y no más, Santo Tomás. Las dos primeras horas estudié con la cabeza lúcida como nunca. Devoraba los apuntes. Pero a la tercera hora no pude seguir sentado y empecé a caminar arriba y abajo por la casa. Qué horrible sensación de descontrol. Mi cuerpo y mi cabeza iban a mil por hora y no había forma de pararlos. Tuve una idea extraña: recuperé la maquinita Novag y me pasé el día jugando al ajedrez. Partida tras partida en el nivel más alto. Al día siguiente, hice el examen y saqué una notaza. Todavía no me lo explico porque, si mal no recuerdo, solo estudié esas dos horas.

Ayer le propuse a Juan echar una partidita. Darío se apuntó. Pero algo salió mal. Creo que no conseguí explicarles bien las reglas. No sé por qué, entendieron que después de que yo les comiera una pieza debían dar un manotazo al tablero y echar a volar todas las piezas. Esta modalidad, en todo caso, ofrece dos ventajas sobre la clásica. A saber:

1. No es tan sedentaria. Se hace mucho ejercicio recogiendo peones y alfiles cada dos por tres de debajo de los sillones.

2. Se ejercita mucho la memoria porque debes recordar la posición exacta de cada pieza antes del manotazo.

Al final, me desesperé del rollo que llevaban. Les dije que apsaba de ellos y me puse a planchar, que buena falta hacía.

PD: Esta mañana, todas las madres han vestido a sus hijos con pantalón largo para ir al cole. Y los míos con pantalón corto. Me siento fatal.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Bestiario de elhombreamadecasa: León y ratón


Por una vez, y sin que sirva de precedente, elhombreamadecasa ha tomado una decisión: más vale ser cabeza de ratón que cola de león.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Solución a "¿Un mono volando con una montaña a cuestas?"

Lo primero: gracias a quienes inventasteis una historia alrededor del cuadro del mono. Es lo que dio sentido a la entrada.

Ahora, la solución o, mejor dicho, la explicación que da el autor, que no tiene por qué ser la única posible. El cuadro se titula "Seasons of Splendour" y es obra de Michael Foreman. Muestra una escena de un libro, titulado igual que el cuadro, de leyendas y cuentos indios. En concreto representa la historia de Hanuman, un mono al que le encargan ir al Himalaya a buscar unas hierbas mágicas que sanen a los heridos del ejército de Rama, el príncipe-dios. Hanuman llega al Himalaya de noche y como no ve las cosas claras, decide llevarse la montaña entera. Así, a lo bruto. Algunos monos son muy suyos.

El cuadro está en un libro divertidísimo que se llama "Cuéntame un cuadro" de Quentin Blake, publicado por SerreS. Incluye cuadros de autores ordenados de la A a la Z y hay desde obras clásicas a obras actuales. Pienso regalarlo en todos los cumpleaños a los que inviten a Juan este curso. Es un éxito seguro.



PD: Hoy he puesto en marcha una serie de cambios en el blog que avanzarán despacio pero sin pausa. No hay marcha atrás. La nada ha sido desencadenada y la única salida será ser más rápido que ella. Si os apetece, podéis buscar lo que está pasando.

PDII: He subido un nuevo cuento pop. Se llama "La dama y las metáforas" y está basado en "These Boots Are Made for Walking".

PDIII: La revista Poe+ va a incluir un cuento mío en su número 7. Podéis leerlo, mientras tanto, aquí.

PD IV: Más lecturas sobre la huelga del 29:

http://accionenred-murcia.blogspot.com/2010/09/29-s-una-huelga-general-legitima-y.html

Y las recomendaciones de Celita en un comentatio al post anterior:

http://www.adsltodo.com/2010/09/23/la-verdad-sobre-la-reforma-laboral/

http://blogs.publico.es/dominiopublico/2470/los-sindicatos-llevan-razon/

jueves, 23 de septiembre de 2010

Huelga general, yo voy.


El día 29 de este mes haré huelga. Ya lo he dicho en mi empresa y ahora lo digo aquí. Y lo digo aquí porque creo que forma parte de mi responsabilidad ciudadana, esa que no hay que dejar de ejercer, aunque sea de vez en cuando, aunque sea en un blog como este.

Hay una frase de Cesare Pavese que me gusta mucho. Se debería estudiar para saber prescindir de los que estudian (El camarada). Hay que leer para que el criterio propio sea, efectivamente, propio. Para saber lo que pasa, más allá de las tertulias radiofónicas, los programas de televisión y las conversaciones de cafetería. Por eso creo que, a falta de una semana, todavía hay tiempo de leer mucho sobre el asunto.

Habría que abstraerse de la campaña mediática lanzada contra los sindicatos. Es posible que sí, que lleguen tarde, que defiendan lo suyo más que el bien común, que sean burgueses y blablabla. Pero yo no voy a hacer huelga para darles la razón a UGT y CCOO. Claro que tampoco quiero que esto les deje tocados y casi hundidos. Por cutres que sean, ¿os imagináis un país sin sindicatos?
Hago la huelga por la situación en la que nos encontramos... y hacia la que nos dirigimos.

Van a reventar, poco a poco, el sistema de pensiones. Cada vez habrá que trabajar más tiempo y al ampliar los años con los que se calculará lo que cada cual cobre, bajarán sensiblemente las pensiones. Y la reforma laboral también es para parar. Vale, ya está aprobada, pero hay que demostrar que no estamos conformes con ella. Algunas cosas hay que dejarlas claras, ta hagan luego el caso que te hagan.

Puede no ser exagerado el argumento que escuché el otro día en una reunión. Estamos ante un momento histórico. Todo tipo de derechos conseguidos tras décadas, siglos, de lucha (obrera, sindical, ciudadana) empiezan a ser eliminados. Se ha abierto la brecha y de aquí en adelante se irá haciendo mayor. Han dado pequeños pasos. Como les salgan bien, empezarán la carrera.

No sé los resultados de la Huelga pero las previsiones pesimistas no deberían influir en la decisión de hacerla o no. El silencio ciudadano, la inmovilidad, acabará por hacernos cómplices de todas las cosas que pasen. No somos responsables de la crisis pero sí lo somos de dejar que hagan con ella lo que les interese.

Hay muchos artículos aquí y allá altamente reveladores sobre aquello a lo que nos enfrentamos. Voy a recomendar uno:

Una huelga general legítima y necesaria de Javier A. Dorronsoro, Antonio Antón y Gabriel Flores.

Leamos. Descubramos lo que pasa y lo que podría pasar. Y, después, que cada cual actúe en consecuencia.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

En el cole

Optimismo inicial: Está bien cuando los hijos hacen justo lo contrario de lo que esperábamos porque demuestran tener capacidad de iniciativa. Son capaces de romper con las predicciones, bien por ellos. Cuando los hijos hacen exactamente lo que esperábamos... también está bien porque nos confirma que los conocemos y nos da una falsa sensación de control que, aunque suene mal, da gusto, más que nada porque tienen 2 y 5 años. Da igual lo que hagan, nos va a parecer bien.

Darío lleva ya tres días en el cole y las cosas están pasando como habíamos supuesto. Se ha pasado tres años pegado a su padre o a su madre o a los dos. Pero conoce el cole de sobra y su seño es la mejor. Es la misma seño que tuvo Juan. Y si hace tiempo dije que el 80% de un centro educativo son sus maestras, ahora digo que es el 90%.

El primer día se llevó el libro de las tres mellizas en catalán y descubimos que la seño es catalana. Le he pedido que le enseñe catalán a Darío. Ha sido un golpe de suerte porque no encontramos ninguna beca para que estudiara la Educación Infantil en Cataluña pero ya no hace falta.

Juan empezó la sema pasada y todo está en orden. Le gusta el cole. Esta mañana han jugado en el recreo a El muerto. El juego consistía en saltar por encima de una piedra debajo de la cual había un muerto. Si no saltabas bien, el muerto se despertaba y, en fin, lo de después no iba a ser agradable. Para empezar a jugar había que entregar en ofrenda a la papelera más cercana la mitad del almuerzo. Mucho rollo de muertos últimamente.

También han empezado el insituto los chiquillos y chiquillas de mi trabajo.

Una de ellas se ha apuntado por error a bilingüe. Me estuvo contando que todas las asignaturas las dan en inglés menos el Francés que, curiosamente, en vez de darlo en inglés lo dan en francés.

Uno de ellos está repitiendo 1º de la ESO. El libro de Plástica lo tiene del año pasado pero, claro, las fichas ya las hizo. El profesor le exige que se compre un libro nuevo pero parece que su madre no puede hacerlo. De momento, el profesor se ha llevado un libraco de Arte y obliga a los que van sin el libro de la asignatura a copiar páginas y páginas del mamotreto. Se nota que el tipo es profesor de Plástica porque la creatividad de sus métodos sale de todos y cada uno de sus poros.

PD: La idea de "A sus pies" la he copiado de la revista "Karma dice"

PDII: En la época de los móviles, ¿qué gesto sustituye al de descolgar el teléfono, no vaya a ser que no funcione, cuando se espera la llamada de la persona amada?

A sus pies (título provisional de sección)

Hoy: "Don quijote y sus libros" de Adolf Schroedter


lunes, 20 de septiembre de 2010

Ritos funerarios click


Del cuaderno de campo de Juan:

Cuando un click muere, es llevado por los otros a una especie de altar al que llaman muertescenario. Allí se le expone hasta que un camión de la basura pasa por encima suyo y lo chafa completamente. El click chafado se traslada a un lugar conocido como Esceescenario donde se entierra al lado de un fósil. El fósil revive para comerse al click muerto, después de lo cual, se echa una siesta.

domingo, 19 de septiembre de 2010

En Barcelona, viendo a Eels.



Toma aire:

A Mark Oliver Everett le gustan mucho los pájaros. A mí los pájaros ni fu ni fa pero Eels me vuelven loco. Mark Oliver Everett, también conocido como Mr. E, es el hombre detrás de Eels, el grupo al que ha estado dedicada la nueva sección La semana de... La nueva sección se explica prácticamente por ella misma. Eels actuaron en Barcelona el día 17. La telonera de Eels tenía nombre de pájaro. La telonera de Eels era Alondra Bentley. Alondra Bentley vive en Murcia. Yo vivo en Murcia. Alondra Bentley tenía un osito de peluche que se llamaba como Yyo. (Reviso y veo que he puesto "yo" con mayúscula. Un acto fallido del que, ahora, me siento incapaz de sacar conclusiones, más que nada porque no es oro todo lo que reluce.) Alondra Bentley, que salió sola con su guitarra al escenario, reconoció que estaba algo asustada porque venía de un camerino bastante "peculiar". También dijo que era difícil salir a actuar después de un ventrilocuo y antes de Eels. Antes de Alondra Bentley, estuvo en el escenario un ventrilocuo. Parere raro. Pero es verdad. También fue enternecedoramente decadente. La gente decía que Alondra no pegaba nada con Eels. La gente que estaba al lado mío, quiero decir. No estoy de acuerdo. Hay mucha conexión entre la música dulce y arpegiada de Alondra y muchas de las canciones del loco de los pájaros. A pesar de que Alondra parece frágil y los de Eels eran una banda de barbudos, hoscos y serios. Seguro que ni Alondra es tan frágil ni los hombres tan duros. Alondra lo hizo muy bien. Después, Eels hicieron lo que quisieron con nosotros. Mark Oliver Everett es un genio. Sus canciones son buenas a más no poder y encima del escenario es tremendo. ¿Cuántas versiones puede ahcer de "My Beloved Monster"? ¿Cómo es poisble que cada uno sea mejorq ue la anterior? Esto debe romper varias leyes de la lógica y del cosmos, seguro. Mr. E daría miedo si te lo encontraras a solas en un callejón, de vez en cuando lo confunden con un terrorista pero es un tipo entrañable. Hay que leer su gran autobiografía y escuchar sus discos. Lo haces y confirmas que sí, que es entrañable, y te preguntas cómo es posible no haberlo conocido antes. Y sabes que tiene razón cuando dice en una entrevista que lo que pretende es convertir el limón en limonada. Y eres feliz porque lo has descubierto y porque te has liado la manta a la cabeza y te has ido a Barcelona a verlo. Barcelona está muy lejos y suelo ir en avión. La frase anterior puede dar lugar a confuciones. Pareciera que voy mucho pero solo han sido dos veces en los últimos, no sé, diez años. La primera vez me quitaron un botellín de agua. Esta vez, la espuma de afeitar. No me explicaron por qué era peligrosa pero no podía subir con ella a bordo. El viaje en avión dura menos de cincuenta minutos pero yo tardé casi siete horas desde mi casa a la casa del editor de Morsa. ¿Veis?: no es oro todo lo que reluce. El editor de Morsa es mi amigo y me deja su casa. Morsa es una editorial molona. Mientras comíamos comida japonesa hicimos planes de sacar una segunda edición de Cuentos pop. Vale, dijimos que las segundas ediciones son de cobardes. Pero rectificar lo es de sabios. También hicimos planes para un nuevo libro, quizás después del verano que viene. Al ritmo que van Eels, habrán sacado dos discos nuevos para el verano que viene. O tres. Quise comprarme su último disco en el kiosco que pusieron en el concierto pero había mucha gente. Me dio esa mezcla estupenda de agorafobia y claustrofobia. Tuve que salir corriendo al exterior. En el exterior conocí, por fin, a Joserra. Ya iba siendo hora. Me gustaría hacer una crónica del concierto hecha y derecha. Pero tendría que sentarme, recordar los detalles, hacer un borrador, corregir, confirmar los nombres de las canciones, buscar metáforas sin explicación y comparaciones oscuras. No tengo tiempo. Además, seguro que Joserra hace una crónica cojonuda. Cojonudo fue el prólogo que escribió para Cuentos pop. En agradecimiento, y porque básicamente me apetecía, le regalé el último disco de Los Marañones. Haciendo patria. Las crónicas de Joserra no tienen comparaciones oscuras ni metáforas sin explicación. Las crónicas de Joserra son estusiastas y apasionadas. Por eso me gusta tanto cómo escribe de música. Yo no escribo de música. A veces pienso que yo solo escribo de yo. Hasta me da por hacer entradas rollo "monólogo interior". Tal vez porque me doy cuenta de que las últimas entradas tenían párrafos muy breves. No hay que repetirse. ¿Habrá alguien que haya llegado hasta aquí? Yo no puedo con los párrafos que no dan tregua. Yo, yo, yo. Me gustaría poder escribir de otras cosas. Mejor dicho: de otra forma. Escribir desde una atalaya lejana y aséptica. Sin nervios ni corazón. No siempre pero sí de vez en cuando. Pero no me sacudo el punto de vista. A veces, incluso, pienso que a todo el mundo le pasa lo mismo pero yo lo disimulo menos. O no lo disimulo. La subjetividad es pegajosa. Pegajoso era también el ambiente dentro de la sala Bikini. En la sala Bikini es donde actuó Eels. Cuando llegué a la sala Bikini, llovía mucho. Llovió bastante este fin de semana. De hecho, un trueno tremendo me despertó el sábado a las ocho en punto de la mañana. Despertador celestial. No me hizo falta la alarma de mi nuevo reloj Casio. Es que ahora han vuelto a ponerse de moda los relojes Casio de toda la vida. Mercedes y yo pasamos todo el verano dilucidando si los relojes Casio eran modernos o casposos. Decidimos que casposos. Pero nos equivocamos. He solventado el error y, siguiendo la máximo de Rimbaud, me he comprado un reloj Casio porque son modernos. Compré un reloj Casio y compré un libro de las tres mellizas en catalán porque darío lleva todo el verano pidiendo uno. Ir de compras por Barcelona es muy peligroso. A la que te descuidas acabas entrando sin querer en una tienda Desigual. Desigual es un horror. Fui precavido y me mantuve alejado. El libro de las tres mellizas era sobre el primer día de escuela. Y es una coincidencia porque el primer día de escuela de Darío es mañana. "Escuela" en catalán se dice "escola" y "llorar" se dice "plorar". Tengo un agobio tremendo porque Juan va a entrar por una puerta del cole y Darío por otra. Me toca dejar solo a Juan pero no quiero hacerlo. No sé si tendré apaño. A Darío le compré ese libro y a Juan le busqué un click con barretina pero no encontré ninguno. Así es difícil acabar de construir una identidad nacional, las cosas como son. Le compré una niña clicka con pañuelo y dos cabritillas. A Juan le ha gustado mucho porque puede sumarlo a todo lo que tiene de la granja de los clicks. En la granja de los clicks hay muchos pájaros y a Mr. E le chiflan los pájaros y la telonera se llama Alondra y a mí me encanta Eels.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Cuentas


Todavía no he empezado a trabajar con la muchachada. Estoy en la fase Programación, que he aprovechado para introducir la fase Reflexión (también llamda ¿Qué voy a hacer yo ahora con estas criaturas?). Aparte de diseñar talleres y actividades, estoy haciendo lecturas sobre la adolescencia, patitos feos que se convierten en cisnes, y monstruos que educan. Como en casa no puedo estudiar porque el sistema stereo de caos y entropía funciona a todas horas y a toda marcha, me voy a la biblio de Espinardo.

Allí he pasado varias tardes completamente solo. Y pensaba en eso que dicen ahora desde el Ministerio de infraestructuras de que van a suprimir varias líneas de trenes porque viaja poca gente y no son "rentables". ¿Es rentable la biblioteca de Espinardo? ¿Deben estas cosas valorarse en términos de rentabilidad?

Está claro que si fuera por la asistencia de lectores, muchas bibliotecas podrían ser calificadas de... ¿cuál es el antonimo de "rentable"? Ni idea. Pero creo que algunas cuestiones exigen una visión más amplia.

La aplicación de números a las personas me recuerdan siempre el epígrafe de la novela "Levantado del suelo" de Saramago. Copio: Y yo pregunto a los economistas políticos, a los moralistas, si han calculado el número de individuos que es necesario condenar a la miseria, al trabajo desproporcionado, a la desmoralización, a la ignorancia crapulosa, a la desgracia invencible, a la penuria absoluta, para producir un rico (Almeida Garret).

También me acuerdo de un artículo de la revista Wired, que no sé cómo ni dónde leí, que afirmaba: si estuvieran a la venta los componentes vitales del cuerpo humano, entre ellos fluidos, tejidos y anticuerpos, podrían generar unos 45 millones de dólares.

O esto otro de un artículo firmado por Mikel Agirregabiria Aguirre y que encontré en internet: Había una antigua estimación que aseguraba que el cuerpo humano, por las materias químicas que lo componen, apenas valía 98 centavos de dólar. Posteriormente, a la luz de la posibilidad de fusión de la materia para producir energía eléctrica, la empresa Du Pont afirmó que con la masa de un ser humano medio se podría producir más de 85.000 millones de dólares, en kilovatios-hora facturados a precio de mercado según la ecuación de Einstein E=mc2.

Vale, las citas que he puesto se van un poco del tema de la biblioteca pero es que con el rollo de la rentabilidad igual quitan un tren de cercanías, que hacen un ERE, que amplían la edad de jubilación que, cualquier día de estos, cierran bibliotecas. De momento los trabajadores de las bibliotecas municipales de Murcia llevan dos meses sin cobrar. 

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Mondrian nos guarda la ropa

Primer sumando. Cuando era joven... eh, no, creo que he empezado mal. Nuevo intento. Cuando iba al insituto... tampoco, alguien puede buscar la fecha de edición de la canción, hacer cuentas, sacar conclusiones y estaría (yo) perdido para siempre. Creo que lo mejor es obviar el referente temporal. A ver qué tal: Mercedes escuchaba mucho una canción de los flechazos que se llama "La chica de Mel" y que ya apareció en este blog. Le letra hablaba de una chica ideal que, entre otras cosas, podría trabajar en un estudio decorado por Mondrian. Mercedes siempre ha querido tener un Mondrian cerca de ella.

Segundo sumando. Cuando nos compramos la casa, llamamos a un carpintero porque era familia (por suerte, familia política, que puede ser de quita y pon). Nos hizo la cocina por buen precio pero luego le pedimos un armario para el dormitorio. Y todo lo que no se cobró en la cocina se lo cobró en el dormitorio. Con tanto lío de obras que teníamos, no estuvimos pendiente del armario hasta que lo vimos. Desde entonces estamos deseando romperlo. O deshacernos de él, no necesariamente de forma literal.

Tercer sumando. Mercedes ha descubierto que le gusta y se da maña para ciertas tareas del hogar. A mí me recuerda ese anuncio de CCC en el que la chica dice: Siempre me ha gustado decorar... un día mi novio me dijo: como te gusta tanto decorar te he apuntado a un curso de CCC. La princesa inmóvil y el príncipe salvador. En fin. Mercedes no necesita ningún estereotipo que venga a salvarla.

Resultado:




martes, 14 de septiembre de 2010

La cola del pescado



Celia me envió un correo para que le echara un ojo a una entrada del blog "31 días de agosto en Barcelona". La idea de este blog, por cierto, es buena: un blog con fecha de caducidad en la que cada día contaba cómo le había ido por la ciudad condal. La entrada del día 2 se titulaba "En el supermercado". Por supuesto, era Mercadona. Celia señalaba la siguiente teoría como muy interesante:

Nada más llegar he visto las cajas despejadas y a las cajeras hasta con cara de aburridas… No había cola del pescado. Normalmente la cola del pescado sigue esta ecuación: el tiempo de espera es igual al tiempo que necesita uno para hacer la compra semanal. Esto es: uno pilla el ticket y se larga a hacer la recolección y vuelve justo a tiempo para ser atendido. Comprobado.

No puedo corroborar este teoría aunque suena a cierta. Es que yo voy siempre a comprar a primera hora y no suele haber mucha gente. Este sábado me acerqué por allí a echar un vistazo. Y, sí, se veía mucha gente. Hice un rápido cálculo mental y la teoría de la cola del pescado se me antojo acertada.

En "En el supermercado" se decía otra cosa que suscribo al cien por cien:

Y entre todos los supermercados hay un destino mítico: el Mercadona. Oh, ese lugar en donde uno es capaz de encontrarse a la vecina, al camero y hasta a un director general. Creánme, es la nueva ágora pública.

Suscribo las dos cosas: Mercadona como destino mítico y como nueva ágora pública.


PD: Sistema métrico peculiar. Antes de irnos de vacaciones, Juan cabía en las cestas de Mercadona. Al volver, no. Y lo más importante: ¡Darío ha alcanzado la altura mínima obligatoria para poder quedarse una hora en la ludoteca de Ikea!

lunes, 13 de septiembre de 2010

Sin título



Estábamos en un parque cuando vimos pasar dos camiones de bomberos. Una madre se los señaló a su hijo y festejaron el ruido de las sirenas haciendo palmas. ¿Aplaudían que hubiera un fuego o al cuerpo de bomberos y su necesaria labor? Me acordé de una noticia que vi por la tele. El Papa le dedicaba unas palabras a los mineros enterrados en Chile. Entonces, la gente empezó a vitorear y aclamar a Benedicto como si se tratara de una estrella de la tele. ¿Por qué? Quizás fuera un montaje engañoso el que vi y no estamos tan locos como parece.

Y ya puestos; me parece cuanto menos desacertado que estando como están los compañeros chilenos, en León se hayan encerrado varios mineros. Razones no les faltan para protestar pero seguro que hay otras acciones posibles.

El sábado por la mañana, nos fuimos los tres machotes a tomar un aperitivo al bar Avenida de Espinardo. (Atención escritores de guías de turismo: en este bar se comen los mejores caballitos de la ciudad.) Si alguien hiciera como yo, que me entretengo inventando historias a partir de escenas vistas en la calle, ¿qué pensarían? ¿Cuántos llegarían a la conclusión de que soy lo que soy? ¿Cuántos a la de que era un padre haciendo uso y disfrute de la visita quincenal de sus hijos?


Dice Juan que dios ya no existe porque un señor lo ha matado.

El domingo hice lentejas para comer. Y, claro, dije eso de que si quieres las tomas y si no las dejas. Así que, uno se las tomó y otro las dejó.

Ese mismo domingo, por la mañana, nos dimos una vuelta por el mercadillo de antigüedades que hay en Murcia. Me compré este single:


Los arreglos disco dejan perplejo. Y los coros de R2D2, Darth Vader y Chewaka son lo más. Me quedé como él mismo y la Princesa Leia en la foto de arriba.

sábado, 11 de septiembre de 2010

¿Un mono volando con una montaña a cuestas?

Afirmo rotundamente que es imposible ver la imagen que sigue y que no se produzca un estallido combinado de lógica e imaginación en nuestro cerebro para intentar explicarla:


El cuadro se llama "Seasons of Splendour" y es de Michael Foreman.

Nuestros intentos:

Darío: Es el Sr. Nilsson (el mono de Pippi) que es más fuerte que nadie y que no va por el cielo volando sino que camina sobre las aguas.

Juan: El mono se había colado bajo tierra por uno de los ríos que se ven caer en la falda de la montaña y como no podía salir, ha levantado la montaña.

Servidor: Estoy fatal. ¡No se me ocurre nada!

Hagan sus apuestas. La solución, muy pronto.

jueves, 9 de septiembre de 2010

(descreído del) Amor / (adicto al) Porno


Antes, cuando todavía hablaba con ejemplares humanos adultos, me gustaba conversar acerca del amor romántico. Si decía que, en mi opinión, el amor romántico tiene fecha de caducidad, la gente se echaba las manos a la cabeza. Luego aclaraba que me refería al amor arrebatador y alienante del enamoramiento y que el amor tranquilo podía durar el tiempo que hiciera falta. Entonces se volvían a echar las manos a la cabeza pero menos.

Algunos antropólogos ponen la fecha tope en cuatro años. El tiempo necesario para que el hijo se defienda, medianamente, solo. Otros, algo menos optimistas, lo ponen en tres años. Al fin y al cabo, tres años era lo que duraban los efectos de la pócima amorosa que, por error, tomaron Tristán e Isolda. Hay quien recorta todavía más y pone el tope en 18 meses. Lo demuestran con fotos del cerebro enamorado tomadas por resonancia magnética funcional.

Yo, manos a la cabeza, soy de la segunda opción. Tres años. En realidad, Tristán e Isolda se amaron mucho más. Pero ¿quién no lo haría si se pasara el tiempo luchando por su vida y su amor entre tíos envidiosos, ogros feroces, mercenarios a sueldo y demás cosas por el estilo?

Se puede ser todavía más roñoso con el tiempo del amor. Manon Lescaut es una novela del Abate Prévost que ayudó a recuperar el mito del amor romántico, que había llegado renqueante al final del siglo XVIII. El infeliz caballero Des Grieux se enamora locamente de la atolondrada Manon Lescaut.

En la primera separación, cuando Manon se la pega con el señor B., su padre se lo explica con claridad a Des Grieux: ...siguió diciéndome que, según sus cálculos, Manon me había amado desde que salimos de Amiens hasta una docena de días. "Saliste de Amiens -prosiguió- el día 29 del mes pasado; estamos hoy a 29 y hace once días que me escribió el señor B. Quiero suponer que haya tardado ocho en trabar amistad con tu amante. Si de treinta y un días transcurridos desde tu salida de Amiens hasta hoy quitamos once por un lado y ocho por otro, quedan aproximadamente doce". Y así diciendo volvió a carcajear.

Con ese plazo de tiempo, hasta yo me echo las manos a la cabeza.

*  *  *

Estoy (h)ojeando el número de marzo de 2010 de la revista Cosmopolitan cuando, horrorizado, leo:"¿Es mi novio un adicto al porno o un simple pajillero aficionado?". El sexólogo Esteban Cañamares te ayuda a descubrirlo: "Busca la forma de que se quede unos días sin internet simulando una avería en el ordenador. Si se pone muy tenso o muy depresivo es que se trata de un adicto al porno".

Ahora está claro: soy adicto al porno. Y mucho. Porque no hace falte que me quede unos días sin internet para tensarme y deprimirme. Con unos minutos me basta. 

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Las tres hipótesis de Juan sobre la desobediencia


Hace algunos días (esto en murciano se dice: "Lo´otro´ día´"; esta expresión va siempre en plural (¿?), abriendo mucho la última vocal de cada palabra y desterrando las eses para siempre jamás de todos los jamases), hablábamos Juan y yo sobre la desobediencia. Me explicó las razones, formuladas como hipótesis, por las que creía que no me hacía ni caso. Paso a enunciarlas:

Primera hipótesis de Juan sobre la desobediencia: Su cerebro nació antes que él y por eso nunca puede hacerme caso.

Segunda hipótesis de Juan sobre la desobediencia: Su cerebro todavía no ha nacido y por eso nunca puede hacerme caso.

Tercera hipótesis de Juan sobre la desobediencia: El cerebro está dividido en dos mitades: la de hacer caso y la de no ahcer caso. A él solo se le ha desarrollado la de no hacer caso y por eso nunca puede hacerme caso.

Llevamos desde entonces dándole vueltas al asunto. De momento la hipótesis que más nos convence es la tercera. Juan está diseñando una serie de experimentos con vistas a que alguna de las tres pase de hipótesis a teoría y de ahí a ley.

Para el primer experimento debemos fingir que Juan ha sufrido un traumatismo craneral y convencer así al pediatra de que son necesarias todo tipo de pruebas diagnósticas por imagen. Después, cuando vayamos a recoger los resultados, yo distraeré a la enfermera con la técnica del mono tamarindo (para la que será imprescindible la colaboración de Darío) y él robará los resultados para poder estudiarlos en casa tranquilamente.

Los otros experimentos son, al menos desde mi punto de vista, muy ambiciosos. Pero Juan dice que no, que seguro que nos ceden algo de tiempo para usar primero el acelerador de partículas CERN y después del ordenador MareNostrum.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Lemon pop 2010 (2 de 2). Incluye Bonus Track.



Tercer día.

Mañana.

Despertarme en casa de mi madre después de un concierto acrecienta el ataque agudo de flashback que me había dado por la noche al volver a casa de mi madre después de un concierto. Parece lógico. Cuando me doy cuenta de que lo que me ha despertado son los gritos de Darío, se me pasa el flashback de golpe. Hijos como medicinas.

Mis oídos la oyen pero mi cerebro se niega a registrar la siguiente pregunta:



A Mercedes le hace gracia y la repite varias veces por lo que acabo asumiéndola. Y entonces pregunto yo: ¿Eso no lo preguntaban las madres? ¿Cuándo se le ha dado la vuelta al mundo y se ha puesto todo patas arriba?

No me acosté especialmente perjudicado pero es irme a la cama más tarde de las doce y levantarme con resacón. Ah, la treintaseiscitis.

Intento echarme la siesta pero cuando me quiero dormir para descansar me agobia la idea de tener que dormir para descansar y entonces no me puedo dormir para descansar. Noto que me repito.

Noche.

Parade.

Son las nueve en punto y estamos en la primera fila. Tocan Parade (con guitarra), el grupo de Antonio Galvañ. Venga, pronunciadlo en voz alta. Esa "ñ" final está envenenada.

Los grupos de un solo hombre son difíciles de explicar.

Mercedes está fascinada con la música de Parade. Me dice que son increíbles todas las referencias que maneja. Le respondo, algo picado, que todos los tebeos de los que habla ése del teclado, los tengo yo en casa. A partir de ahí, le doy el concierto: esa canción habla de La cosa del pantano que se morrea con Abigail; esta va de los Vigilantes, si aparece uno, es que la cosa se va a poner muy fea; y esta de la etapa de Grant Morrison al frente de La Patrulla-X y dice eso de "antes, cuando éramos mutantes" porque La bruja escarlata se volvió loca al descubrir que sus hijos eran una ilusión que había creado ella misma y entonces alteró el mundo a su antojo y al final dijo "No más mutantes" y... Mercedes me interrumpe: Te quieres callar, que no me dejas oír nada.



Cosas que molan en los conciertos (III): Que la banda lleve preparado un paso de baile y que lo ejecuten a la perfección en el momento preciso. A una señal del líder, los cuatro sobre el escenario bailotearon al unísono.

Después del concierto, Mercedes se acerca a hablar con Galvañ. Dentro de poco tocará en La Alberca. Habrá que ir.

Los Ginkas.

El tercer descubrimiento del Lemon. En la hoja informativa se dice que tocan Pop-a-billy, que recuerdan a los TCR y que hay quien los llama los nuevos Fresones Rebeldes. Se llaman así porque las cantantes son Maier Gin y Edurne Kas, una de rayas rojas y otras azules.

Cosas que molan en los conciertos (IV): Que suba un invitado a tocar en una canción. Si no me equivoco, la guess star fue Alfonso Melero, el baterista de Hello Cuca. Queremos tanto a Hello Cuca.

The School

Llega el Gran momento del Lemon 2010. Encima del escenario, liderando a la banda, cantando canciones de amor y desamor (¿quién quiere la parte aburrida de en medio?), acariciando las teclas, la única, la inigualable, la simpar, la extraordinaria, la ínclita, la rubísima, la talentosa, la irrepetible: Liz Hunt. (¿Me ha quedado muy José Luis Moreno?).



Me encanta el twee de estos galeses. Y me encanta Liz Hunt. Me paso todo el concierto mirando con ojos de cordero degollado. Temo haberme enamorado.

Los vimos hace un año y después de cada canción, decía: ¡Thank you! ¡We love you! con una voz taaan dulce. Este año están más comedidos.

Cosas que molan en los conciertos (V): Que se usen instrumentitos. El xilofonista tiene al lado un taburete con varios instrumentos pequeños, incluyendo una especie de pelotita-maraca que usa al principio de una canción y luego tira.

Esta la coreé a tope:



Super Cola Jet Set

Empiezan tocando los chicos. Después salen las chicas y lanzan flores al público. Hay algo total en esa actitud melosa del pop. Es una estética consciente de sí misma, nada impostada, y que sabe lo que se hace. Por eso, parte del público respondió lanzando al escenario pompas de jabón gigante.

Las canciones de la Cola Jet Set suenan muy bien en disco pero en directo son todavía mejores. Era la primera vez que los veía en concierto y flipé. Clavaron canciones como "En esta pista no se puede bailar" o "Suena el teléfono".

G. y yo nos acordamos de P., que se compró un Maxi-single de Los Fresones cuando el resto andábamos con Los enemigos y los Surfin´Bichos.

Cosas que molan en los conciertos (VI): Que los artistas se dejen de poses atormentadas y toquen sus grandes éxitos, aunque sean de sus grupos de antes. Acaban con esta (tocada a velocidad vertiginosa porque estaban fuera de tiempo):



Fanfarlo.

El momento que todo el mundo parecía estar esperando, al parecer. El parque de Fofó se llena hasta la bandera. Los Fanfarlo están de moda. Hacen una música que se parece mucho a Arcade Fire. Y con esto tengo un problema. Cuando un grupo de parece a Arcade Fire, y hay muchos de esos, me bloqueo y no puedo pensar en nada más, solo en que se parecen a Arcade Fire. Y Fanfarlo se parecen mucho a Fanfarlo.

De todas formas, lo de los parecidos es un clásico en la música y da mucho de sí. A Mercedes la voz del cantante le recordada a Brian Ferry. A G. le sonaban un poco a los Waterboys y otro poco a Echo and the Bunnymen.

Cosas que molan en los conciertos (VII): Los multiinstrumentistas. Si encima hay dos, como en Fanfarlo, y se van pasando los intrumentos, esto ya es lo más de lo más.

Aprovechando que todo el mundo estaba como loco con el concierto, voy al baño. Hay cola pero la nuestra, la de los barones, va más rápida que la de las marquesas. Me encuentro con una amiga y me da la razón: en estas cuestiones ser hombre es una ventaja evolutiva que no admite discusión, nada como mear de pie.

Al lado nuestro hay un grupo que decidimos que son de Madrid. Se pasan todo el concierto (todo quiere decir todo) haciéndose fotos. De vez en cuando graban un pequeño vídeo de la actuación y se lo enseñan unos a otros. Ninguno mira al escenario. G. y yo, que hemos cimentado nuestra amistad, entre otras cosas, en compartir odios, decidimos irnos de allí. Es eso o recurrir a la violencia. Y no es plan, que estamos de fiesta.

The Primitives

Esta vez llego al último concierto con fuerzas para disfrutarlo. Las masas se dispersan después de fanfarlo y podemos volver a la primera fila.

En el escenario no había violines, ni xilofones, ni teclados, solo una guitarra, un bajo, una batería y la voz de Tracy Tracy. Más que suficiente.

Tracy Tracy es una mujer que podría ser la madre de muchos de los que están en el Lemon. Pero a ella le da igual, bebe su combinado entre canción y canción, baila en su vestido ajustado y luce taconazos rojos.

Cosas que molan en los conciertos (VIII): Que los años pasen en balde. Que el punk no tenga edad.

The primitives lo petaron a finales de los ochenta con esta canción, incluida en la banda sonora de "Dos tontos muy tontos":







Al día siguiente:

Para compensar la invansión bárbara que habíamos hecho de la casa de mi madre, me ofrecí a hacer de comer el sábado y el domingo. El domingo hice unas croquetas pozharski. Como van rebozadas en galletas María, merecen ser explicadas:

(del libro: Cocina país por país. Rusia. Publicado por El País.)

Ingredientes (para 6 personas):

- Medio pollo
-100 g de miga de pan.
-50 g de mantequilla.
-50 cl de leche
-3 huevos
-4 galletas tipo "María" molidas (yo tuve que usar algunas más).
-Pimienta negra y sal.

Elaboración:

1. Se limpia, despelleja y deshuesa el pollo (yo compré un par de pechugas ya limpias... para despellejar pollos que estaba yo el domingo por la mañana). Se pasa la carne dos veces por la picadora y se mezcla con la miga de pan, remojada en leche y escurrida, y la mitad de la mantequilla previamente fundida.

2. Trabajar la mezcla, condimentar con sal y pimienta negra y volver a pasar por la picadora.

3. Añadir el resto de la leche, ajustar el punto de sal y mezclar.

4. Formar croquetas ovaladas, rebozarlas en huevo y galleta molida y freír en mantequilla (yo usé aceite de oliva) hasta que estén bien doradas por ambas lados. Escurrir sobre un papel absorbente y servir.

Buenísimas.

PD: Quien quiera saber más, y mejor, sobre los artistas que han aparecido por aquí, pueden ver el dossier de prensa del festival aquí. Y, ya para terminar, he hecho una lista en Spotify del Lemon pop 2010, aquí.

Lemon pop 2010 (1 de 2)




Nota: El Lemon pop es un festival de música independiente que se realiza en Murcia a comienzos de septiembre. Y esto NO es una crónica musical.

Primer día.

Por la tarde paso un rato trabajando en el libro "Enseñanza de habilidades interpersonales para adolescentes" para programar algunas sesiones con los chiquillos de mi trabajo. Es que los tengo muy gritones y bordes. Noto algo duro entre las páginas. Son dos fotografías en las que salen algunas compañeras de la carrera de Educación Social pasándoselo bien en un viaje a Marruecos. Esa misma noche, en lo que iba a ser la presentación del libro Club45 de Cooper, me encuentro a una de ellas (que se pasa por aquí a menudo, por cierto). Casualidad y alegría.

La presentación del libro se ha cambiado al día siguiente. Es un fastidio porque hemos tenido que hacer el típico despliegue familiar para poder ir pero no es grave: Mercedes ya se había pedido el día por asuntos propios.

Por ahí anda Ángel Sopena, factotum del bendito Lemon Pop. Dile algo, me anima Mercedes. Pero yo hago como si no tuviera ganas de hablar. Es que me da cosa que no se acuerde de mí (me entrevistó por los "Cuentos pop"). Pero me ve y me dice: ¡Hey, Montalbán! Uf, mi ego no tiene nada que envidiarle a Usain Bolt. Es más, pulveriza todos sus registros: de 0 a 100 en décimas de segundos. ¡Hey, Montalbán!

(Además, siempre me ha gustado mucho que me llamaran por el apellido. Lo hacía una profesora de las buenas y lo hace una amiga, también de las buenas-mejores.)

Vemos más hijos además de los nuestros. La modernidad se reproduce.

Segundo día.

Mañana.

Vamos por la mañana a la presentación de Club45. Llegamos tarde y me tengo que salir con Caín y Abel para que no boicoteen el acto. Cuando acaban, nos acercamos para que Alex "Cooper" nos firme el libro y los discos.

Salimos algo desorientados y sin saber qué hacer. Es la hora del aperitivo pero también la de la comida de los hijos. Por suerte, nos llama G. que nos está esperando en la Plaza de las Flores con sus dos hijos. Allá que no vamos.

Juan y L., un amigo de su edad, y a la sazón hijo de G. ( a estas alturas, los dientes de Biblioactiva ya estarán rechinando con tanta inicial) son tan parecidos que a veces dan miedo. Las autoridades competentes ya los conocen y suelen reforzar la seguridad ciudadana allá donde saben que se van a juntar. Bajo la atenta mirada de dos policías bien pertrechados, van arrancando y amontonando varios adoquines de la plaza. No sabemos si quieren confirmar que la playa está debajo o si solo quieren romper por romper. Decidimos pedirnos otra caña y hacer que no vemos. La policía también se hace la loca. Mientras, Cooper pincha música de la buena.



Mercedes se ha echado al bolso un libro de "Cuentos pop" por si se lo quería regalar a Cooper. Le digo que no, que no puedo andar regalando mi libro, que así nunca me haré rico y blablabla. Al final se lo doy con ojos llorosos de la emoción. Esto confirma, al menos, dos cosas: (1) soy un ser voluble y (2) Mercedes me conoce mejor que yo mismo. 


Noche.

A las nueve en punto estamos en el Parque de Fofó, recinto habitual del Lemon Pop. El Parque de Fofó, para quien no lo conozca, es un parque que se llama así porque tiene una estatua de Fofó.

El sensor que tienen los hijos para captar cuando estamos interesados por algo, vibra a tope. Por suerte, mi santa madre vive al lado del Parque de Fofó y hemos tomado su casa al asalto. En cuanto termine el primer concierto, los llevaremos con ella.

Single.

Empieza el grupo de Teresa Iturrioz. Ella es de lo más simpática. Juan y Darío hubieran disfrutado de su concierto si no hubieran estados empeñados en batir el récord de cantidad de veces que se dice ¿Cuándo nos vamos? sin respirar en medio. Organizamos una fiesta con nuestra canción favorita:



Single son unos suertudos y todas sus portadas se las hace el mejor, Javier Aramburu:



Atención: también ilustra libros (y son un regalo ganador).

Klaus &Kinski

Ya sin hijos, veo por cuarta vez en poco más de medio año a uno de mis grupos favoritos. Madre mía, y no me canso. Les pasa una cosa muy "graciosa": el bajista viene de Barcelona y se retrasa el tren. Se incorpora al concierto a la tercera canción.

Si me pusiera ahora a citar versos que me encantan de sus canciones, no paraba.

Su discográfica, Jabalina, tiene un puesto en el minimercadillo. Pregunto por un disco de versiones que había visto en un blog. Pero resulta que es algún disco pirata.

The Chemistry Set

Antes de que empiecen, llegan G., ahora sin hijos, y D., su churri. Ya me he acostumbado a ir solo a los conciertos pero con amigos es mejor.

Lo bueno de la música es que no tiene fin y siempre se pueden descubrir grupos nuevos. A estos no los conocía y me gustan bastante. Hacen una psicodelia ruidosa que me cautiva. Algo me pasa cuando un concierto se pone ruidoso, es como si algo en mi interior se despertara. Y no sé si es algo esférico y oscuro o alguna especie de pequeño mamífero que se desperaza después de un largo sueño.

Proyectan imágenes en una pantalla. Veo tantos búhos de ojos amarillos, globos aerostáticos multicolores y corazones palpitantes dando vueltas que me dan ganas de aderezar el tabaco de liar. Pero hace tiempo que cambié las sustancias ilegales por la química con receta.

Llevan shitar pero programado en el Mac.

Al final, vemos a otros amigos. Hablamos de la huelga general del día 29. Volveré sobre ese tema. Dejo a medio la conversación para irme a la primer fila. Van a tocar

Lucky Soul

Hay problemas con el teclado. Los técnicos se ponen nerviosos. Por algún altavoz se oye a uno de ellos: Pues no hay teclado, que se busquen la vida. Mercedes y yo hemos adoptado ya la frase como propia y la usaremos cada vez que algo no salga bien y no queramos complicarnos la vida. Al final la cosa se arregla: Vale, ya lo tengo tó, me cago en dió.

Andrew Laidlaw, el hombre que convierte la tristeza y los problemas en canciones luminosas y alegres, eso es alquimia, lleva unos pantalones Sta-prest con la raya marcada a tope. Y un Pork Pie Hat de reglamento. 



Ali Howard, la cantante, es toda una estrella. Después de un rato de fijarme mucho en sus rodillas sin saber muy bien por qué, me doy cuenta de que es que parecen dibujadas por John Romita Jr. Su nariz también.




Disfruté tanto que se me hizo cortísimo. No tocaron dos de mis canciones favoritas: "Get Outta Town!" y "Ain´t Nothin´ Like  a Shame To Bring It All Back Home".

Cosas que molan en los conciertos (I): Unir dos canciones, cuando una va acabando y te preparas para aplaudir y unos segundos de descanso, la música vuelve a subir y debes seguir bailando. Sin descanso.

A Lucky Soul los vimos por primera vez en el Lemon de hace tres años (¿o cuatro?). No sabíamos nada de ellos pero quedamos subyugados.

Cornershop

A estos tampoco los conocía antes del Lemon. Pero como soy un alumno muy aplicado, en cuanto los vi en el cartel de este año me fui a estudiar la asignatura. Tienen un disco de gran título "Judy Sucks a Lemon for Breakfast". Rajoy desayuna un "kibi" y Judy un limón.


Segunda sesión de psicodelia de la noche pero esta vez con shitar de verdad.

Cosas que molan en los conciertos (II): Llevar la última canción al modo bucle y que los miembros de la banda vayan saliendo uno a uno. A ser posible, las guitarras deben quedarse distorsionando a su aire. Los Cornershop lo hacen, dejando solos a la shitarista, el teclista y el baterista. Gran final.


The Peppers Pots

La treintaseiscitis empieza a hacer de las suyas. Estoy tan cansado que ni me tengo en pie a pesar de las ganas que tengo de ver a los Peppers Pots. Miro a Mercedes con cara de pena y le digo que parece muy cansada y que si quiere podemos irnos ya. Claro, me dice, lo que tú digas, vámonos a dormir.

Mientras:

sábado, 4 de septiembre de 2010

Ay, la alegría





Con permiso del grandísimo Julio Ruiz, Asuntos Propios es el mejor programa de la radio vespertina patria, y no solo porque el director sea el padre de la niña más guapa de la galaxia.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Darío y el català



Ya conté que Darío ve los capítulos de Las tres mellizas en catalán. El DVD es un buen invento para los idiomas. Este gusto de Darío ha dado lugar a ciertas situaciones cuirosas. Veamos:

1. Mercedes se fue con los hijos a pasar la tarde a casa de unos amigos. Después de cenar, pusieron un capítulo de Las tres mellizas... pero en castellano. Darío empezó a exigir que lo pusieran en catalán. Y como no pudieron porque la opción de elegir idioma no funcionaba, tuvieron que aguanatr una rabieta de las que hacen historia.

2. Tres o cuatro días después de lo anterior, me llevé a los niños a tomar un aperitivo a Santo Domingo, una de las plazas más céntricas de Murcia, la ciudad que no olvida la afrenta del Trasvase del Ebro. A mitad de tomarse el zumo de piña y picotear unas almendras y unas patatas, se acordó de lo sucedido en la casa de sus amigos y empezó a gritar: YO QUIERO VER LAS TRES BESSONES EN CATALÀ, QUIERO VER EL CAPÍTULO DE LA LLETERA EN CATALÁ, EN CASTELLANO NO, EN CATALÀ. Le tuve que rogar que se callara. Darío, por lo que más quieras, deja de decir eso, mira que van a venir Valcárcel y sus secuaces los agricultores con hachas y orcas horcas a quemarnos en una hoguera.

3. Empecé a contarle un cuento a Juan y a Darío, cuando el pequeño empezó a decir que lo contara en catalán. Pero si yo no sé catalán, le dije a Darío. Pero este chiquillo mío no atiende a razones. Por suerte, las dos amigas de los chiquillos del camping de Gijón son de cerca de Barcelona y nos han enseñando algunas palabras. Las fui introduciendo en el cuento, aunque no tocaran, y eso convenció a Darío.

4. Estamos venga a buscar becas tipo Erasmus para que haga alguno de los tres cursos de Educación Infanil en Cataluña pero no encontramos nada. ¿Será posible que no haya?

5. Le hemos prometido que aprovechando el viaje a Barcelona para ver a Eels, le compraremos algún libro de Las tres mellizas en catalán.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Dos caras

Una cara.


Una tarde de julio, perdón por la redundancia, estaba yo solazándome, o como se diga, en el sofá cuando llegó mi primo E., el que se niega a devolverme mi tebeo DK2 con la excusa de que lo ha perdido. Los hijos se habían ido con alguna de mis hermanas, Mercedes sudaba la gota gorda a pesar de planchar debajo del aire acondicionado y yo , básicamente, me rascaba la barriga delante de la tele.

Vaya, vaya, vaya, dijo mi primo. ¿Esta es la casa de la que se habla en tu blog? me preguntó. No es lo que parece, primo, te lo aseguro. Es que... es que... es que... he estado toda la mañana trabajando... sí, sí, sí, eso es... He pasado todo el día con las chiquillas de mi trabajo en la playa, estoy agotado y solo me he dejado caer cinco minutos. Me voy a levantar enseguida, corriendo, ya mismo. En cuanto vengan los críos tengo que hacerles la cena, ducharlos y llevarlos a la cama.

Quizás cuente esto en algún comentario a tu blog, me amenazó. ¿Ah, sí? dije cambiando el tono de voz lastimero por otro más contundente. Pues suprimiré tu comentario, ¡para siempre! ¿Nadie puede sabes esto! ¿Me entiendes? ¡Nadie! De lo contario estoy perdido. ¡Perdido! ¡PERDIDO!

Estás fatal, me dijo, solo era una broma. Mira lo que te he traído. Entonces abrió una bolsa de la que sacó tres regalos: el DK2 reencontrado al fin, una camiseta ultramolona del Doctor Octopus y un cinturon con la Union Jack en la hebilla.

(¿Qué os ha parecido el intento de párrafo escrito a ritmo 3/4? Hay interrupciones por comas de tres en tres, burdas repeticiones, descripciones con tres elementos... No sé, como artificio vale pero creo que no abusaré mucho de este recurso.)

Otra cara


Exactamente al día siguiente, mi figura pública, la de hombre y ama de casa, fue reivindicada. Entraba yo al Mercadona a hacer la compra, Darío en una mano, Juan en la otra, cuando me encontré con A. el vecino de Espinardo. El hombre que desafía lo previsible teniendo una discoteca estupenda (por lo que parece según sus comentarios) al tiempo que vive en Espinardo.

Aseguro que aquello fue un encuentro casual que, por cierto, me alegró un montón.


PDI: El grifo fue puesto sin problema alguno. Mejor dicho, sin hecatombe alguna. Porque problemas sí que dio, el cacharro. Y bastantes.

PDII: ¡¡Mañana empieza el Lemon pop!!