Cada miércoles un cuento en El Estafador

lunes, 15 de febrero de 2010

Vaso de agua



Hoy, 15 de febrero, me tocaba sellar el paro. Intenté hacerlo anoche vía telemática pero el sistema no estaba por la labor. Además, nadie me avisó de que iba a necesitar una contraseña. Así que esta mañana me ha tocado ir a mi oficina del SEF (así se llama en Murcia).

La perspectiva de tener que hacer cualquier gestión administrativa me pone de los nervios. Por si fuera poco, ha amanecido lloviendo, por lo que me tendría que meter en mitad de la ciudad junto con miles de coches más, con Darío a cuestas, con el paraguas, con el carricoche y con la capa de lluvia que no encaja bien porque era del capazo y no de la silla pero cualquiera se compra una nueva con lo que valen si total en Murcia no llueve nunca. Se me han puesto las pulsaciones a mil.

Luego no ha sido tan complicado como mi imaginación, algo propensa al melodrama, había supuesto. Es más, a eso de las diez ya estaba en casa. Ha sido un poco como lo del viaje en avión a Barcelona que, salvo por el incidente del botellín, fue todo muy fácil y podía haberme ahorrado dos semanas de lloriqueos y angustias. Está claro: me ahogo en un vaso de agua.

¿Habrá algún sitio en el que den cursos de natación en recipientes pequeños?

8 comentarios:

Pilar dijo...

Querido amigo... je,je,je... a mí me tocó el viernes sellar el paro y yo sí pude hacerlo telemáticamente (y menos mal porque la oficina a la que tengo que ir se ha trasladado y no tenía ni puñetera idea de adonde...). la sensación de hacer algo tan absurdo como ir a que te pongan un sellito en un papel, sólo en dos minutos y sin salir de casa... es espectacular. Es como si perder el tiempo doliera menos... Tienes que probarlo cuando funcione el sistema (el informático.. el del inem no tengo esperanzas en que funcione nunca...). Animo, Pilar.

JoSoWhat dijo...

Holamigo,
cuando encuentres al monitor de actividades acuáticas para flojos, por favor, avisa.
¿Crees que nos darán flotador para empezar? ¿Tenemos que llevar gafas y gorro? ¿Qué indumentaria crees que será la adecuada, Meyba Fraga o un Turbo-lover espido?

¿Ves como lo necesito urgente?

Susy dijo...

¡¡¡Como te entiendo chico!!! ¡¡¡Me he ahogado tantas veces!!! Solo que yo iba en autobus y con dos niñas de 1 y 2 años.
Ánimo

Diario de una mamá pediatra dijo...

Sí, a veces nos ahogamos en vasos de agua....Y otras veces nos creemos supermanes y tampoco hay que pasarse, jeje
Lo de los trámites a mí también me pone de los nervios...
Un saludo

El Blog de Ernesto Escobar Ulloa dijo...

imaginate renovar tu permiso de residencia de inmigrante

Chelo dijo...

comparto tu aversión por los trámites: grgrgrgrgr

Irka dijo...

Como para no tener miedito de cualquier gestión administrativa... luego salen chistes como el que me han contado esta mañana :

Dos niños juegan en el patio del colegio.
- ¿Jugamos a funcionarios? Propone uno.
- ¿A eso cómo se juega?
- El primero que se mueva pierde!!

elhombreamadecasa dijo...

Pilar, todo el mundo me dice que se puede renovar por Internet pero yo no pude. Lo que siempre hago es pedir cita para el centro de salud y eso sí que es un avance porque nunca cogían el teléfono y era desesperante.

JoSoWhat, con que no usen el palo ese en forma de T que decían que era para sacarte si te ahogabas pero que en realidad usaban para hundirte más, me conformo. Mientras tanto, habrá que ir a Historietas a seguir comprando momentos de tranquilidad en forma de tebeos.

Susy, lo del autobús con niños es horrible. Yo desistí pero Mercedes tuvo verdaderas batallas campales con los conductores cuando le obligaban a plegar el carricoche.

Mamá pediatra, los vasos de agua son la kriptonita de los supermen y superwomen del hogar.

Ernesto, me hago una idea, estuve trabajando unos años en una asocicación de apoyo al inmigrante. Pero solo me hago una idea, debe ser duro porque una cosa es hacer un trámite sin mayor trascendencia y otra muy distinta hacer uno en el que te juegas muchas cosas y en la que en muchas ocasiones estás a expensas del funcionario de turno.

Chelo, yo también gruño ante la simple idea de ponerme delante de un mostardor.

Irka, muy bueno. Se lo contaré a Mercedes que ahora es medio funcionaria.