Cada miércoles un cuento en El Estafador

martes, 16 de febrero de 2010

Cosas que ahora hago y que antes no hacía porque estaba trabajando (fuera de casa)

Son un montón, claro, pero solo voy a referirme a dos.

La primera. Como ya no tengo que salir corriendo de casa después de comer y de darle el parte a Mercedes, me puedo quedar viendo Bob Esponja con Juan. Y después, si hay suerte, una siesta. Me encanta Bob Esponja. De mayor quiero ser como él, tan optimista, tan feliz, tan buena persona, digo esponja. (En realidad, al que más me parezco es a Calamardo.)

La segunda. El mercao. Es que en Murcia no se puede decir "mercado". Bueno, sí se puede pero te arriesgas a que, como poco, te miren como si fueras un bicho raro. Y, según dónde lo digas, puedes acabar perseguido por una turbamulta enfurecida con horcas y hogueras.

En Espinardo el mercao son los viernes. Trabajaba por la tarde menos ese día que trabajaba por la mañana porque teníamos reunión de coordinación. Así que nunca podía hacerlo. Reconozco que hace unos años le cogí manía pero ahora estoy recuperando el gusto por comprar patatas en un puesto, habas en otro, fruta en el de más allá, tomates en el de un poco más lejos... Lo que más me gusta es que basta con coger una bolsa y echar lo que necesites, sin tener que hacer cola ni enfrentarte a esas ancianitas dispuestas a pasar por encima de quien haga falta con tal de ser atendidas las primeras.

A Darío también le gusta. Y es muy selectivo. Un día estuvo gritando durante cinco minutos hasta que eché en la bolsa la patata que él había elegido (es que costó distinguirla entre todo el montón).

PD: ¿Cómo es posible que no haya escrito ya un "cuento pop" titulado "Perdido en Mercadona" basado en esta canción? Me pongo ahora mismo manos a la obra. Bueno, ahora mismo no que tengo que hacer la comida, si eso después, cuando saque un rato.



PDII: ¡Quiero una camiseta como la del chaval del vídeo!

15 comentarios:

Paco Bernal dijo...

Yo esas cosas sí que las echo de menos, mira tú por donde. Los fruteros por el verano con los melones "!A cala y a preba, bonita!", las gitanas vendiendo tres bragas a un euro -de esas que parecen carpas de circo-...Aquí todo es mucho más correcto. El mercado es el sábado y traen la fruta que no quieren los supermercados porque está un poco picada o algo. Es una especie de outlet fruteril.
El próximo viernes cómprate cinco kiletes de clementinas a mi salud.
Un abrazo

Una mamá (contra) corriente dijo...

Yo estoy disfrutando mucho también de no poder ir a trabajar. A parte de lo obvio, que es cuidar a mi hijo, disfruto mucho con cosas tontas, como viendo los programas de la tele que me gustan, leyendo un montón de blogs interesantes como el tuyo (normalmente no tendría tiempo para estar tanto rato delante de la pantalla)...

Ir al mercado también me encanta, pero lo encuentro complicado llevando un carrito de niño. Y con el mal tiempo que está haciendo en Madrid desde diciembre, ni te cuento!.

Cris dijo...

de las muchas cosas que te planteas cuando vas a elegir un carrito de niño no puede faltar(aunque pierdas glamour, aerodinamia, diseño moderno,etc.)la bandeja inferior a prueba de kilos. Otra cosa es que te ocupe todo el maletero o que no te permita plegarlo en el autobús pero para las compras es lo mejor.

Una mamá (contra) corriente dijo...

Mi carro pesa un riñón. Se le pueden colgar bolsas y ponerlas en la bandeja inferior, pero eso supone que pese aún más y al final llego sudando a casa.

Del maletero del coche no hablemos, que tenemos que hacer tetrix para poder meter la silla y cuando lo conseguimos, ya no cabe nada más.

En el transporte público ni se me ha ocurrido subirme, no estoy yo para emociones fuertes!

Nevada dijo...

Sobre el cuento inspirado en "lost in supermarket": en la destornillante película TOP SECRET, el protagonista cuenta a su enamorada como de pequeño vivió en unos grandes almacenes. Te pondría el enlace que hay en tou tube, pero está en italiano.
Respecto a lo de ir al mercadillo, prefiero ir al Mercadona, porque así no tengo que mantener ninguna relación con nadie. Sólo pagar, y encima, con tarjeta, menos conversación aún. Aunque, eso si, las verduras son mejor en el mercao.

Pilar dijo...

¡Madre mía!¡Todos tenemos un Mercadona en nuestra vida!¿¿Nos estarán invadiendo despacito para que no nos demos cuenta??¿¿Serán extraterrestres y nos están abduciendo poco a poco??... Menos mal que una no es aprensiva...

Una mamá (contra) corriente dijo...

A mi el Mercadona me pilla lejos, pero les hago compra online.

Anónimo dijo...

Nene!, vamos al mismo Mercadona, al mismo puesto de tomates del mercado de Espinardo y tengo una camiseta como el niño ese, pero en azul!
Me ha gustado tu entrevista de hoy con Toni Garrido. La del otro día en radio 3 es para matar al locutor.
Salu2
A.

Mª Antonia dijo...

Cuando yo dejé de ir a trabajar,en mi caso por jubilación, tenía tantas cosas por hacer que aún no he cubierto el cupo. Pero ¡qué gusto poder leer lo que me apetezca, no tener que salir después de comer con el último bocado en la garganta, no tener que dejarme la comida hecha por la noche y comérmela racalentada varias veces!
¡Ah, Bob Eponja! Entrañable. Lo he conocido estos 45 días que he estado con mis nietos vasquitos; lo veíamos varias veces al día. Sueño con él.

belen dijo...

Yo la compra en el Mercao la estoy disfrutando a tope. Antes cuando trabajaba todo era corriendo, compras gigantes, muy estresantes. Ahora puedo disfrutar de un día ir al Mercao del barrio a comprar en los puestos de carne, el pescado. Luego los viernes, el mercadillo del fruta. Mi adorado gitano con sus patatas y zanahorias maravillosas. Cuántos guisos debo a ese gitano!! Y la fruta, fruta de verdad, no piezas pequeñas, asquerosas y pasadas como venden en muchos sitios, c'asco! fruta de verdad. Estos pequeños placeres me hacen sonreir, la verdad. Y que bien se come en casa desde que que se compra mejor.

elhombreamadecasa dijo...

Paco, las mandarinas nunca faltan en mi compra, me las como de cuatro en cuatro. Aunque las que hay ahora no me gustan mucho. Me acordaré de ti cuando las compre este viernes.

Mamá (contra) corriente, ¿compra on line en Mercadona? Uau, eso hay que probarlo.

Cris, la bandeja inferior del carricoche es muy útil pero peligrosa, empiezas a echar cosas y aquello acaba siendo la maleta de Sport Billy.

Nevada, Top Secret es una de nuestras películas de referencia. Me has dado la idea que me faltaba para el cuento, solo tenía el principio. Gracias. Te lo dedicaré.

Pilar, no andas desencaminada. Mi teoría es que Mercadona es un banco de pruebas para un futuro sistema de puertas interdimensionales.

A. eso no se hace, me has dejado completamente intrigado. Cuando me veas comprando tomates, dime algo para saber quién eres.

Mº Antonia, siempre he pensado que la jubilación es un buen momento vital. Juan y yo también soñamos con Bob Esponja.

Belén, no siempre la fruta que venden en los mercaos es buena, a mí me cuesta distinguirla y al final, como casi siempre, la mejor es la más cara. Qué rabia.

Anónimo dijo...

No tengo la suerte de conocerte personalmente. Creo que vivimos en puntos opuestos de este barrio-ciudad. Yo cerca del nuevo piscihotel.
A.

belen dijo...

Razón tienes con el precio de la fruta. Lo mejor, tener un frutero fijo, precios no muy caros y buena calidad.
Me ha encantado Lo de Mercadona, ja ja ja. Yo también soy una asidua compradora, me chifla!!

Nevada dijo...

Hablando del Mercadona, mi madre dice que va a ver una nueva generación: la del mercadona. A mi no me importa que me invadan, en esos supermercados encuentro cosas que en otros sitios no hay, como por ejemplo las compresas de celulosa.
Sólo le falta que metan comida vegetariana como soja testurizada, salchichas vegetarianas y yuba.
Me encanta que te sirva de inspiración.
Besinos.

Laube dijo...

Darío sabe lo que es una buena papa y tú que no la sabes distinguir... Pero mi niño, no la veías o qué?. Ayyyyyy, adultos... Nunca llegarás a ser Bob Esponja!!!!!
Un besoteeeeeeeeee