Cada miércoles un cuento en El Estafador

miércoles, 18 de enero de 2012

Mercedes y el Che

La rabia es muy motivadora, lo digo siempre.






Esta tarde me daba pereza ponerme a escribir la entrada que tenía pensada. Pero me he puesto a leer noticias sobre el asunto y me he cabreado como un mono. Tengo tendencia a cabrearme como un mono, qué le voy a hacer.


Quería hablar de la lamentable y asquerosa campaña publicitaria de Mercedes-Benz usando la imagen del Che. Había oído el asunto por encima en alguna radio y cuando escuché que la marca había pedido disculpas, ingenuo de mí, pensé que se disculpaba por haber usado la imagen de una persona coherente y crítica con el sistema capitalista para vender coches de lujo. Pero no. Se disculpaban porque los exiliados de Miami habían puesto el grito en el cielo por el uso de la imagen del Che, al que solo califican de delincuente y asesino. Doble asco. Del tontorrón del presidente de la compañía gritando viva la revolución ni hablo, necesitaría una escupidera más que un teclado de ordenador para decir lo que pienso al respecto.


A mí, en lo particular, me ha jodido doblemente porque solo unos días antes de que los publicistas le cambiaran al Che la estrella de cinco puntas por el simbolito de Mercedes, yo había hecho lo propio pero con el logo de este blog (ver barra lateral, por la parte de abajo). Sé que este blog se lee en Alemania pero evitaré escribir que me han copiado. Yo lo he hecho como gesto de admiración y respeto y considero que no ofendo la imagen del Che. Pero, me jode la coincidencia.


Y ahora el primero de los brillantes enlaces entre temas. Enlazar con brillantez es todo un arte. Ahí va:




La tira cómica está sacada de Humor Absurdo, una página de facebook que me tiene sorbido el seso, y son escenas de "Aterriza como puedas".


A Mercedes le han hecho chistes con los coches desde que tiene memoria. Y no le hacen gracia. Estuvimos viviendo un par de meses en El Alto, Bolivia, y veíamos de vez en cuando al obispo, que, mira tú por dónde, era murciano. Cada vez que nos encontrábamos con él, decía, con una voz cavernosa y grave a más no poder (la tenía así sin necesidad de impostarla): ¿Mercedes, Mercedes Benz? La z final, bilabial de libro, como dios manda.


Al dejar El Alto, ahora viene el segundo enlace, más brillante si cabe que el primero, viajamos hasta La Higuera, el pueblo en el que mataton al Che. No fue fácil y, por supuesto, me mareé en el taxi que nos llevó hasta el lugar. Que la palabra taxi no os confunda: era un coche destartalado que usaban para llevar a los gringos que se creían guays, como nosotros, a ver la estatua del Che. Esta estatua:




Luego seguimos ruta y llegamos a Rosario, la ciudad en la que nació: 




Y si enlazar es un arte, saber finalizar también. Lo que pasa es que se ha agotado mi ración de saber hacer y no se me ocurre ningún final bien hilado. Sea como sea, acabo con dos fotos.


Gracias a aquí y a aquí (ups, iba a poner el enlace pero Blogger dice que el blog que busco ya no está, pues vaya), vivo con dos Mercedes en casa:




El otro día, jugando con Darío, abrimos mi caja de los tesoros y vimos esto:







3 comentarios:

Zarawitta dijo...

Increíble pero cierto, verdaderamente depresivo el MKT

mamanatas dijo...

Como ves voy con un poco de retraso con mis readers pero no podía dejar de comentar en esta entrada: no me digas que eras de los que "cogían prestado" de los coches el simbolito de Mercedes... ¡macarrón! (Te disculparás, como tú bien sabes hacerlo, diciendo que lo encontraste tirado en la calle...)

elhombreamadecasa dijo...

Zarawitta, depresivo y devorador de todo. (He dado por hecho que MKT era marketing)

Mamanatas, es que lo encontré tirado por la calle, ése y otro montón más.