Cada miércoles un cuento en El Estafador

martes, 24 de enero de 2012

Matices, gordos y finos

Ayer tuvimos reunión de la AMPA, así, sin hache. Me acuerdo mucho de una amiga que decía: Vendrá la revolución y nos pillará reunidas. Usamos el plural femenino como genérico. Somos molonas. Pero a lo que iba. Estábamos en la previa y una madre recordó cuando hice el cuentacuentos en las fiestas de Espinardo el año pasado. El hombre, dijo refiriéndose a mí, lo hizo más o menos bien. Lo de hombre no me chirrió, hasta me lo tomé bien. Pero ¿más o menos? ¿Qué quiere decir más o menos? Más, vale pero ¿menos? Luego añadió algo que suelo puedo citar de forma aproximada: No ofenden las palabras si no la disposición del que las oye.


El sábado pasado, mi tía me presentó a un amigo suyo de esta manera: Ahí donde lo ves, es escritor. Ahí donde lo ves. Y no iba con el pijama ni con el delantal. Iba bien vestido, como siempre que me visto, dicho sea de paso. Le expliqué a qué se refería con eso de ahí donde lo ves pero cambió de tema.


Tampoco iba con delantal otra vez que tuve que escuchar lo de más o menos. Acababa de llegar de correr cuando llamaron a la puerta. Con el aliento sin recuperar y sudando, fui a abrir. Era un hombre que preguntaba por el señor de la casa. Soy yo, respondí. Usted, jajaja, claro, el señor de la casa, más o menos, ¿verdad? Estoy citando literalmente. No hace falta decir que no le compré lo que vendía.


Mis hijos también entienden de matices. Cuando me ven bajo de ánimo (por la razón que sea), me consuelan... a su manera. Tú no estás calvo, papá, estás CASI calvo. Tengo que quererlos a la fuerza.




PD: Lo de gordo y fino me ha recordad un vídeo de La Hora Chanante. No tiene nada que ver con la entrada de hoy pero no me resisto a ponerlo:


Vaya, han desactivado la inserción. Para verlo, pinchad aquí.

6 comentarios:

Ladymajan dijo...

Qué importantes son los matices!

Laura Uve dijo...

La vida, sin matices, pierde mucho. El amor de los hij@s, a cierta edad, ya no es tan consolador...

Un abrazo!!

Mi álter ego dijo...

Las frases hechas y los comodines lingüísticos son utilizados con demasiada impunidad, a mi parecer. Deberían darnos un carnet por puntos, como el de conducir, y cada vez que alguien soltase una perla de esas que no vienen ni a cuento, dos puntos menos. Cuando te quedas sin puntos, castigado sin hablar un mes. Ay, cuántas alegrías me llevaría yo con ciertas personas.

elhombreamadecasa dijo...

Ladymajan, hasta el diablo está en ellos (al menos en los detalles sí que está).

Laura Uve, lo complicado es cuando no sabes qué matiza el matiz.

Mi álter ego, yo pienso algo parecido. En mi caso es: a ése, debería hacérsele un nudo en la garganta cada vez que quisiera decir tal o cual palabra.

paparracho dijo...

Normalmente disfruto mucho con la lectura de tus entradas, pero esta me ha parecido especialmente sublime.

En cualquier caso, empezaría a pensarme lo de que vas siempre bien vestido... hace poco te confundieron con un indigente utilizando a un niño para dar pena. En fin...

elhombreamadecasa dijo...

Paparracho, mi vestuario es im-pe-ca-ble. El problema está en la mirada turbia de los otros.