Cada miércoles un cuento en El Estafador

lunes, 12 de enero de 2009

Donde las dan, las toman



Por lo visto, comer no es una actividad autosuficiente y hay que hacer otra cosa mientras se come. Me acuerdo que con Juan teníamos una caja de galletas maría Fontaneda llena de juguetes que le íbamos dando poco a poco. Hay que ver lo rápido que se cansa la atención de un niño. A Darío le ha dado por el menaje de hogar y exige jugar mientras come con el cucharon de madera, el colador, los tenedores infantiles de la tienda sueca...

Ahora se ha empeñado en darme de comer al mismo tiempo que le doy yo a él. Su capricho nos pone a los dos perdidos de puré. Bueno, no pasa nada, cualquier cosa con tal de que coman. Basta con ponerle a él un babero más grande de lo normal y a mí embutirme en un traje de buzo, muy apropiado para estos casos (las manchas no agarran en el neopreno).

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