Cada miércoles un cuento en El Estafador

martes, 23 de marzo de 2010

Un mal día en Mercadona (2 de 3)

9 comentarios:

Leia Organa dijo...

Eres genial! Y como te comprendo; a mi siempre se me cuelan en la pescadería; y además la pescadera que es una cachonda se ríe de mi.
¡Quién fuera super-héroe en algunas ocasiones!

Una mamá (contra) corriente dijo...

Jajajajaa. A mi marido le encantaría leer esto! Y, ¿sabes por qué?. Porque soy especialista en pelearme en los supermercados para evitar que se me cuelen. Mi especialidad, en concreto, son las señoras mayores con más cara que espalda xDDD

Penelope dijo...

Sinceramente crees que esas señoras tienen conciencia de grupo?

Chelo dijo...

Aquí me has tocado la vena sensible, no soporto que se me cuelen en el súper ¿qué me decís de la que va con la barra de pan y te pide pasar primero porque total va a ser un momentito? señora, leñes, que si le dejo pasar a usted tengo que dejar a pasar a medio super, pírese a comprar la barra de pan a la panadería y dejese de chorradas!!!!! esto último es por el momento un pensamiento interno, pero estoy segura de que llegará el día que aflore...

Pilar dijo...

¡je,je,je!
La viñeta sin duda muy ilustrativa... pero los comentarios: merecen un punto y aparte (como los cacahuetes de Juan... ¿te acuerdas?).
Chelo... me has asustado... menos mal que me han quitado el pan de la dieta... ¡qué bueno!
Por mi mercadona las señoras mayores (las mayores de verdad...) son de un educado que roza el "pijismo" y no se suelen colar... al menos a mí no... aunque no tiene mérito porque según mi santo tengo cara de ser un poquito borde... y eso que ahora que voy de mamá me he dulcificado... je,je,je...
PD.- Según mi hijo yo soy "elastic girl" la mamá de "Los Increibles"... ¡cuánta razón tiene sin ni siquiera saberlo!
PD2.- De las hormigas del post anterior mejor hablamos en otro momento que al llegar el buen tiempo ¡¡¡¡por fin!!! dejan mi cocina, así que mejor... ni mentarlas.
PD3.- No te dije que me habías contagiado la fiebre postdatil....

lapatachunga dijo...

jajaja, vamos, no se si conciencia de grupo, pero una pauta común desde luego. Debe ser que tienen el subconsciente conectado sin ellas saberlo.
Por cierto, el superhéroe es el Vigilante?

Grinza dijo...

Las abuelas mutantes... ayyyy ese clásico de los supervillanos! Tan adorables ellas y a la mínima te desarman con sus comentarios mortales.

Yo creo que cazan en manada cual grupo de velociraptores. En grupo tienen más fuerza y sus cánticos acerca de lo mala que es la juventud de hoy en día llegan a coro destrozando los tímpanos y crispando los nervios.

Son mi enemigo más temido en los supermercados, el truco es evitar sus horarios: aprovechar la hora de la telenovela o las mañanas de Ana Rosa (como echo de menos a Torreiglesias que me las entretenía tanto...)

elhombreamadecasa dijo...

Leia, para esos casos está la Fuerza. Alarga la mano, concéntrate y envía ese pulpo gelatinoso a la cabeza de la ancianita que se cuela.

Mamá (contra) corriente, yo también suele llamarles la atención de vez en cuando. Lo más sorprendente es que tienen el morro de responder y ofenderse.

Penélope, a las pruebas me remito, ¡si hasta iban uniformadas!

Chelo, ciertamente es una vena sensible. ¿Qué pasará el día que aflore todo eso? Seguro que al que le toque aprende que el pan se compra en las panaderías.

Pilar, el pijismo en un fenómeno que queda a años luz de Espinardo. Y por cierto, Elastic Girl, ¿has dicho que las hormigas abandonan tu cocina cuando llega el buen tiempo? ¿cómo es eso?

Patachunga, por favor, ¿cómo que El vigilante? ¿Pero es que no ves que soy yo?

Grinza, me has dado miedo, y mañana tengo que volver a Mercadona para solventar los olvidos del lunes.

con Ka dijo...

¡Qué bueno! Cuántos recuerdos, esa pescadería del Mercadona sonde se te colaban las yayas y las dependientas pasaban de ti... :D
Imagínate si echaba de menos los Mercadonas, que este fin de semana no me pude aguantar y aproveché que estaba en Soria para atracar uno... ¡salí con el maletero lleno de queso fresco 0%! no te digo más.