Cada miércoles un cuento en El Estafador

jueves, 11 de marzo de 2010

En casa de mi madre

Esta semana he pasado varios días en casa de mi madre. Es que ha venido mi hermana mayor de Madrid acompañada de mi super sobri. Y, claro, hemos aprovechado para estar juntos todo el tiempo posible.

El lunes me acosté con Darío y mi sobri para que se echaran la siesta. La niña empezó a parlotear como una loca. Darío me miraba como diciendo: ¿qué dice esta? Me levanté y me senté entre los dos. Descubrí que hablar en pedorreta es de esas cosas que no se olvidan. Basta con practicar un poco y te acuerdas de todo de golpe. Menudas conversaciones hemos tenido durante estos tres días.

En una sobremesa, mi madre nos enumeró todo lo que había hecho desde las seis de la mañana. Aquella entrada mía en este blog me pareció de chichinabo. (Por cierto, puse el dibujo de Superman no para decir que yo era Superman, tampoco afirmo lo contrario, sino para decir que lo que hace el hombre de acero no es nada comparado con el día a día de un ama de casa).

Por el salón andaba un número de la revista Cosmopolitan. Sorprendí a Mercedes leyendo con mucha atención uno de los artículos de la portada titulado "¿Estás haciendo de tu chico una nenaza?" (sic).

PD: En un comentario al post de ayer, Una mamá (contra) corriente se refería a una entrada sobre el 8 de marzo. Si alguien quiere leerla, está aquí.

PDII: Durante mucho tiempo pensé que "sic" era una especie de onomatopeya que se usaba para expresar la arcada que te daba al tener que citar ciertas cosas de forma literal. Pero no es eso. Sic: (Lit., así, de esta manera.) adv. lat. que se usa en impresos y manuscritos españoles, por lo general entre paréntesis, para dar a entender que una palabra o frase empleada en ellos, y que pudiera parecer inexacta, es textual. (RAE, XXI edición).

PDIII: Quería decir otra cosa pero no me acuerdo.

PDIV: Ya me he acordado. Ayer recibí una llamada con una oferta que no pude rechazar. Ya la contaré con más detalle. De momento solo puedo avanzar que me dieron ganas de exclamar: Ama de casa, vale, pero madre trabajadora otra vez, no, ¡por ahí no paso!

8 comentarios:

Una mamá (contra) corriente dijo...

¡Gracias por la aclaración sobre lo del día 8 de marzo!

Yo no he llegado a esa fase de los parloteos con mi hijo, pero todo se andará. ¡Va a ser muy divertido!.

Me ha encantado lo de sic. Yo tampoco tenía muy claro de qué iba.

Anónimo dijo...

No he leido el artículo de Cosmopolitan (vaya mal empiezo parezco un tertuliano cualquiera)pero creo que te has sentido aludido por lo de "nenaza". Yo ando todavía con remordimientos porque mi instinto maternal (después de ser madre por dos veces) no está plenamente desarrollado y supongo que tú sentirás algo parecido porque no tienes todos los comportamientos y beneficios del macho-man.

Belén dijo...

Yo si he llegado a la fase de parloteo, y solo os diré que estoy agotada.

Chelo dijo...

... y no dices nada de lo re-bien que se come en casa de las madres? ummm

Sobre las jornadas maratonianas, he aprendido una cosa, siempre hay alguien que está peor que tu. No es que me consuele el mal ajeno, pero oyes, ayuda a llevar la carga ;-)

besicos

elhombreamadecasa dijo...

Mamá (contra) corriente, creo que me gustaba más mi interpretación personal de "sic" pero la RAE está para acatarla.

Anónima, los comportamientos del macho-man no los echo de menos, son muy cansados, y los beneficios... ay, un poco, para qué negarlo. En todo caso la que estaba interesada en el artículo era Mercedes, habrá que pregunatrle.

Belén, y luego llega la del por qué, que también tiene su miga.

Chelo, lo de la comida no lo he dicho porque es obvio. En casa de mamá se come siempre tan bien, entre otras cosas porque como ya no vives en esa casa se empeña en que no hagas nada. Ah, las madres. Respecto a lo otro, debo ser algo tonto porque el mal de muchas me consuela.

miguel dijo...

¡Qué gracia tiene eso de las madres! Es cierto, cuando vives con ellas están empeñadas en que hagas cosas todo el tiempo (limpia, ordena, llega pronto, ...) y, cuando te vas y vuelves de visita, no te dejan mover un dedo, je, je. Claro que ellas dirán: pelanas, ¿por qué antes no querías hacer nada y ahora no paras de estorbar? Cosas de la convivencia, supongo...

elhombreamadecasa dijo...

Miguel,al final va a ser verdad eso de que todas las madres son parecidas, como si hubieran ido al mismo colegio de madres.

miguel dijo...

Mmm... un concepto la mar de interesante... Escuela Xavier para Jóvenes Madres con talento. Por cierto, tengo que mandarte una foto de una Escuela de no sé qué que hay en Valencia que tiene ese nombre (sin la broma de las madres y tal).