Cada miércoles un cuento en El Estafador

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Regateo

Yo no regateo. No por nada sino porque no me sale. Soy incapaz. Por eso adoro el precio de venta al público. Es tan relajante. Pero esta mañana he descubierto el regateo pasivo y mecánico.

Darío y yo hemos ido a la biblioteca y a la salida se me ha antojado un café de una máquina expendedora. Le he dado al botón del producto que me apeteceía para saber lo que valía y la máquina me ha dicho que 40 céntimos. He echado una moneda de 50. Le he vuelto a dar al botón, en la pantalla ha salido que el nuevo precio era 30 céntimos. Al final me ha devuelto 15 céntimos, por lo que el precio final se ha quedado en 35, ni pa ti ni pa mí. La verdad es que la máquina lo ha hecho todo.

PD: A lo largo de la vida en pareja no dejan de surgir razones tanto para prolongar el amor como para el divorcio exprés. Cada vez que vamos a la biblioteca con Darío hay que sacar un DVD de Pippi Calzaslargas, o ruedan cabezas. Como se pueden sacar dos DVDs por carné y ya tenía uno en casa, solo podía coger uno más. Por suerte Darío ya tiene carné y podía usarlo. Así que hemos cogido un DVD de Pippi, un documental sobre The Who y otro de The Clash. Pero cual ha sido mi sorpresa al descubrir que no podía usar el carné de Darío porque Mercedes se había olvidado de devolver dos libros de la biblioteca de Espinardo. El de Pippi había que sacarlo, así que he tenido que dejar mis documentales musicales con todo el dolor de mi corazón. A punto de divorciarme por SMS he estado. (Vaya un plomazo de postdata me ha salido).

8 comentarios:

Lulu dijo...

¿A ti también te pasa? yo soy nula en el regateo, nu-la. Ve gusta ver el precio y buscar algo más barato, calcular si merece la pena o no, me gusta buscar chollos, los oulet son mi perdición (por darte envidia, tengo uno como a 10-15 minutos de casa), pero siempre partiendo del, ahi tienes razón, del relajante precio venta publico.

Chelo Jiménez dijo...

Yo si que regateo, claro, cuando procede, en el Mercadona todavía no me he atrevido...

Preo regateo desde el precio de una mudanza hasta un cuadro con un pequeño defecto en una tienda de decoración... si es que no tengo vergüenza (eso si, mi medioajo se quita de en medio, no lo puede soportar, es superior a sus fuerzas, prefiere pagar el doble que regatear...) hombres!!! juas juas

Lulu dijo...

Que envidia que me das, Chelo, mi hermana es como tu, cuando se pone en ese plan, yo también decido quitarme del medio, me muero de verguenza, soy "mu' pava" para estas cosas. A ver si saco un rato tranquilo para volver a postear en mi blog, gracias por seguirme!

**...White Butterfly...** dijo...

Hace mucho que te leo, pero es la primera vez que comento. No se porque no lo he hecho antes, pero me resultan ya familiares las historias de Darío y Juan, y cada vez que oigo Espinardo me acuerdo del blog.

Yo solo he regateado una vez, y me salió sin querer. ¡Me sentí todopoderosa por un momento!

Maite dijo...

Ver documentales??? ponte a escribir!!! :)

Yo tampoco se regatear, me da mucha verguenza

elhombreamadecasa dijo...

Lulu, pues no sé si me da envidia tener un outlet tan cerca de casa, debería pasar los días conteniéndome para no ir cada dos por tres. Y estoy con Chelo: queremos más posts de la madre e ingerniero.

Chelo, a mí me pasa como a tu medioajo, no es que no sepa regatear es que además me pongo super nervioso cuando la gente lo hace.

White Butterfly, gracias por tu comentario, dan mucho gusto. Una curiosidad ¿oyes hablar mucho de Espinardo? Creía que solo lo conocíamos los que vivimos aquí.

Maite, eh, que no eran documentales de animales, que eran de The Who y The Clash... A mí esas cosas me inspiran. Voy a dejar pasar noviembre y el mes que viene me pongo a escribir como un loco.

**...White Butterfly...** dijo...

Ahora oigo hablar de Espinardo bastante a menudo, da la casualidad de hace dos meses que vivo con dos murcianas

Laura dijo...

A mi también me da vergüenza, pero aquí en España, fuera no, y creo q es por el idioma. Cuando estuve en NY entramos a un garito de esos escondidos de la zona de Chinatown a comprar bolsos de Prada, Gucci...y no sé si eran los nervios de estar en ese lugar o que, pero el caso es que le conseguí descontar a cada bolso 30$ (sixtin dolars???nou nou, ai dont jaf money jajajaj q risa por dios!