Cada miércoles un cuento en El Estafador

lunes, 16 de noviembre de 2009

Piñata a muerte en Espinardo



Ayer celebramos el quinto cumpleaños de Juan. Todo salió a pedir de boca, entre otras cosas, gracias a la estupenda tarta de galletas maría de mi madre y a que una de mis hermanas nos echó un mano (más bien dos).

En la pregunta de Juan del viernes pasado, lo de "todo el mundo" se refería a "toda su clase". Cada vez que le preguntaba a quién quería invitar de su clase, empezaba a recitar el nombre de todos los niños y niñas. Como no había forma de llegar a un acuerdo, recurrí a preguntárselo muchas veces y acabamos invitando a los niños que salían todas las veces. Entre unas cosas y otras, vinieron una docena de criaturas (se movían tan rápido que no pude contarlos).

El momento más divertido, por llamarlo de alguna manera, del cumple es la piñata. A primera vista puede parecer una costumbre bárbara y nada educativa pero, si se mira con atención, se trata de algo de lo más moderno y útil para el día a día. Al fin y al cabo, ahí fuera reina la ley del más fuerte.

Lo que más nos costó fue que entendieran que en la piñata se cogían solo las cosas que caían de la piñata y que no podían saquear la casa entera. A estos niños les das la mano y se toman el brazo.

Voy a acabar con una de esas frases propias de profesor de universidad con ínfulas de gran intelectual pero que en realidad no tiene ni idea de nada. Ahí va. Pero como todavía nos queda algún resto de humanidad trasnochada, los padres introdujimos a posteriori algún factor de correción en el reparto darwinista de chucherías propio de las piñatas y les dimos golosinas a los niños que no habían cogido muchas. ¿Qué? ¿Cómo se os ha quedado el cuerpo?

9 comentarios:

Owachy dijo...

Lo de profesor de universidad con ínfulas de gran intelectual pero que no tiene NPI me ha tocado muy de cerca, Hermano, y ya sabes aquello de que la verdad ofende... jejeje ;)

Menos mal que tú bien sabes que yo ya era gilipollas y petulante antes de dar clases.

Oso Polar dijo...

Mi criatura pronto cumple 2 años por lo que me temo que estamos entrando en la era "piñata". Se me acaban de caer los calcetines de miedo.

Un beso muy fuerte para Juan.

Ana dijo...

Muchas felicidades para Juan, y enhorabuena a los padres que han salido tan bien de una situación tan complicada...

Magda Pérez Hervás dijo...

jajaja.
Hola, aunque te leo de vez en cuando desde hace un tiempito... creo que esta es la primera vez que escribo en tu blog.
Pero es que has tocado un tema en el que estoy muy metida.
A mi personalmente nunca me gustaron las piñatas, eso de liarse a empujones era terrible y preferia quedarme con los dientes largos y sin chuches.

Ahora realizo piñatas y procuro que sean para todos los gustos y necesidades. Lo que siempre intento es que la proporcion niños-chuches sea alta eso garantiza que todos tengan algo, aunque claro siempre algunos tienen mas que otros.
Una buena idea tambien es realizar un juego en el que el reparto sea equitativo. O crear piñatas individuales.

Bueno... feliz 5º cumple para Juan. Seguro que lo disfrutaron todos a lo grande.

Chelo dijo...

Yo para estas edades prefiero el saco de las sorpresas (muy inglés).

Ingredientes:

- un saco (o similar, no hay que ser puristas)
- chuches y/o juguetes

Forma de proceder:

Se abre el saco, se mete dentro todo aquellos que quieras ofrecer.
Se hace una cola (tan español!!!) y cada niño va metiendo la mano y coge algo. Si le pones imaginación, puede incluso ser tan emocionante como la piñata, por ejemplo, si metes dentro cosas que me muevan o hagan ruido puedes "atemorizar a los niños" con aquello de "cuidado no cojas el gambusino y te muerda" y cosas maléficas de este tipo

Maite dijo...

Lo primero Felicidades Juan!!!!!!! y que cuuuuuuuuuuuuuplas muuuuuuuuchos mas, y vamos lo de las infulas de gran intelectual casi me meo de risa, que luego al leer el primer comen que te han puesto ya he tenido que levantarme de la silla, de hecho voy a pinchar el enlace de su nombre a ver que sale. Gracias por estos raticos de risas, son tan necesarios...

La Lupe dijo...

Yo de chica pensaba que piñata venía de piñas. De las piñas que había que dar y recibir para pillar algo. Luego me dijo mi hermano que no, que venía de piños, que es como se decía dientes en el idioma de Madrid, y que la piñata se llamaba así porque casi siempre, en la lucha, alguien se rompía una paleta o un colmillo.

elhombreamadecasa dijo...

Owachy, petulante, a veces, gilopollas, nunca. En realidad pensaba en algunos profesores de Educación Social de la Universidad de Murcia. Esa gente debería devolver hasta el último céntimo que hayan cobrado de dinero público, pedir perdón (sin conseguirlo), y retirarse a lo más profundo de la gruta más profunda.

Oso polar, lo importante es buscar un lugar donde colgar la piñata y nunca, nunca, ser uno mismo quien la sujete subido a lo alto de una silla.

Magda, bienvenida. Yo también era de los que no cogía nada en las piñatas. Fíjate, en eso Juan no ha salido a mí.

Chelo, si les digo a esa docena de criaturas de Espinardo que hagan una cola, me linchan. Lo del saco con cosas dentro que se muevan parece interesante, quizás lo haga en el siguiente cumple.

Maite, mi hermana siempre dice que el ejercicio más completo es la risa porque se mueven millones de músculos.

Lupe, pues yo estoy por jurar, y más después de lo del otro día, que "piñata" viene de "rapiña".

MissManjolita dijo...

zorionak juan! veo q por lo menos disfruto del cumpleaños a pesar de no haber invitado a toda la clase.
yo creo q aqui no se lleva eso de las piñatas en los cumples... no me suena. pero tendre q informarme para cuando la mini tenga q invitar a sus amiguitos...