Cada miércoles un cuento en El Estafador

jueves, 3 de junio de 2010

A lo Tom Sawyer


Una de los momentos más conocidos de la novela "Tom Sawyer" es el de la valla. Castigan a Tom a pintar toda una valla de madera pero este se las apaña para hacer creer a sus amigos que se trata de una tarea divertidísima. De esa forma, consigue que cada uno le dé un regalo a cambio de que les deje pintar un trozo.

Ayer andaba yo algo embrutecido quitándole el fondo a las fotos de los compañeros de Juan y sus seños para la orla fin de curso (ya salió lo de la orla, aquí). Entonces, llegó Juan, ¿Qué haces? y me acordé del bueno de Tom. ¿Yo? Estoy haciendo una cosa muy importante, no te lo puedo decir. ¿Qué es, papá, qué es? Vale, te lo digo pero no lo puedes hacer; estoy con las fotos de tu orla. ¡Yo quiero hacerlo, yo quiero hacerlo!

Así que le expliqué un poco cómo iba lo de la varita mágica y el lazo magnético y le dejé seguir mi trabajo como el que hace un gran favor. Y, oye, qué destreza en el manejo del Photoshop que tiene la criatura. Ya me tiene lista casi todas las fotos.

PD: Ayer también, Mercedes estuvo ocupándose de la matrícula de Darío para el cole. Sacó cuatro fotos de la criatura que, al verlas, preguntó: ¿Por qué hay tantos Daríos si yo soy solo uno?

PDII: Se nos había roto el aire acondicionado del Altea. Ayer lo llevé al taller. Me imaginaba pagando 500 ó 600 euros de reparación así que cuando solo tuve que abonar 138 me puse contentísimo. Cómo es la relatividad.

PDIII: Esta mañana tenemos cita en Hacienda para rectificar y confirmar nuestros borradores. En momentos así me siento como un  niño desvalido que solo quiere refugiarse detrás de las faldas de Mercedes (aunque hoy lleve pantalones) y que sea ella la que nos defienda del mundo hostil. Como Erec y Enide pero al revés. 

6 comentarios:

Alba Arroyo dijo...

Yo hace poco tuve a mi hermana de 10 años escaneando durante 2 horas fotografias nuestras de cuando éramos pequeños... Jajajaja

biblioactiva dijo...

Serán procesados quienes intenten encontrar una finalidad a este relato.
Serán desterrados quienes intenten sacar del mismo una enseñanza moral;
Serán fusilados quienes intenten descubrir en él una intriga novelesca.

lobo dijo...

Habrá que aprovecha ahora, que luego ni pagando lo hacen, jajaja

Mayo dijo...

Buen punto, la verdad no lo había intentado antes. Pero ahora voy a ver qué me falta hacer que mi nena pueda hacerlo x mí, jijijojojajajajajaa (según yo dizque mi risa de bruja)

MissManjolita dijo...

y como puedo yo hacer algo parecido para conseguir q la mini recoja? es q creoq lo he probado todo ya.... pq no se me ocurre como hacer q parezca divertido.. y no se si funcionaria.

elhombreamadecasa dijo...

Alba, muy bien, de vez en cuando hay que dejar claro quién está arriba en la escala alimenticia. (No arriba del todo, más bien un arriba relativo, un esclaón más arriba que tu hijo pequeño o que tu hermana de diez años)

Biblioactiva, iba a buscar tus palabras en Google pero me arriesgo: ¿Alguna introducción de Twain a una de sus novelas? Claro que también podría ser de London.

Lobo, diría que la clave está en que no te noten muy necesitado de ayuda porque si ven que les necesitaas de verdad... no hay nada que hacer.

Mayo, luego, además, puedes contarlo como un avance pedagógico: he enseñado a mi hijo a menejar el Photoshop, he enseñado a mi nena a redactar informes...

MissManjolita, ah, un tema sin solución. No puedo decirte nada salvo que a veces hay que admitir que resulta más fácil recoger uno mismo que pasarse dos horas riñéndoles para que lo hagan ellos.