Cada miércoles un cuento en El Estafador

jueves, 10 de junio de 2010

Achaques

Ayer, como diría Juan, fue la fiesta de los murcianos. Muy a nuestro pesar (de Mercedes y mío) nos íbamos a ir a la playa. Es que no nos gusta la playa en días de fiesta y calor. A los hijos sí, qué se le va a hacer. Pero mi sobrinita, recién llegada de Madrid, se puso malica y suspendimos el plan. Así que pasamos un día tranquilo.

Yo estaba bien hasta que salimos por la tarde a dar un paseo. Fue andar cuatro o cinco pasos y notar que no tenía nada de fuerza. Al principio pensé que sería cualquier tontería pasajera pero según paseábamos me iba encontrando más cansado y hasta mareado. Le tuve que pedir a mi hermana que me dejara llevar al carricoche para sujetarme a él y no caerme.

Aunque en este blog me deje llevar por la hipérbole, no suelo ser nada exagerado con las enfermedades, así que me preocupé por lo que me estaba pasando.

Volvimos a casa de mi madre y me esforcé en cenar. Luego vino mi tía y dijo que me iba a tomar la tensión. Cuando me puso el manómetro me sentí muy mayor. Y cuando me dijo la tensión que tenía, poco más que la de un peluche, me sentí aliviado. No porque tener esa tensión rastrera sea algo bueno sino porque uno está acostumbrado a que la debilidad que vale es la que tiene algún síntoma concreto. Tenía ocho de máxima y cuatro de mínima.

Me recomendaron tomar pipas, por la sal, y Coca cola, no sé si porque es la chispa de la vida o por la cafeína y el azúcar.

Mercedes me llevó a rastras hasta nuestra casa. Le dije: Quiero morir entre mis tebeos y mis discos, llévame al estudio. Pero se dio cuenta de que en ese momento sí me estaba dejando influir por la hipérbole y adonde me llevó fua al sofá de la salita y me puso un documental sobre la historia del jazz.

Ahora se ha ido y tengo toooodo un día por delante. Me he tomado un tazón de café pero no noto que me esté haciendo mucho efecto. Voy a ir a comprarme este disco a ver si me reactiva:





PD: El martes, como parte de mi imparable proceso de feminización, me fui con otra de las madres del cole a comprarle el regalo fin de curso a la seño. No digo lo que es por si alguien lo lee pero es chulísimo. Aclaro: por proceso de feminización entiendo el proceso por el que voy adquiriendo habilidades, problemas, vivencias y etcétera ajenas hasta hace poco al hombre tradicional pero no a la mujer.

PDII: Uno de los prefesores que tuve en el instituto estaría ahora enfadado como un monico. Me diría: ¿ocho y cuatro? ¿ocho y cuatro, qué? ¿tomates? ¿ladrillos? Y yo tendría que decir: ocho y cuatro centímetros de mercurio.

PDIII: Madre mía, mañana empieza el mundial... y yo con estos pelos.

7 comentarios:

Una mamá (contra) corriente dijo...

Yo tengo habitualmente problemas de tensión baja y se pasa fatal.

eduardoritos dijo...

Yo me he chupado en dos tres meses 13 temporadas de URGENCIAS, así que no te digo cada vez que noto cualquier cosa.

Mi padre me contó que en sus tiempos jóvenes se llevaba la expresión "de pronóstico" (algo así como "de la ostia" actualmente).
Hasta que un profesor, en medio de una exposición de clase le preguntó a ver cuál era ese pronóstico, y como no supo que responder, no volvió a decirlo.
En "Amar en tiempos revueltos" creo que no usan la expresión "de pronóstico".

Laube dijo...

Bueno, no te preocupes mucho... Yo soy de tensión baja y cuando se me baja más de lo normal, me siento y me dejo mimar... Queda otro remedio?
Un besote y arréglate esos pelos que el mundial no espera!
Ahhhhhhhh... ese disco seguro que te ayudará a elevar la tensión!

Mayo dijo...

Normalmente soy nueve/seis y tengo la tendencia a bajar, pero naa que un dulcecito o algo calientito y que te mimen en camita no alivie. Me parece gracioso lo de tu feminización jejejee, es un orgullo para cada mujer que te lee que no seas un típico "macho" que no hace "cosas de mujeres".
Un saludo y que te mejores prontito.

Alba Arroyo dijo...

Yo a mi compi (la septuagenaria con la que convivo) le tomo la tensión cada dos por tres porque la señora se me pone a 21 y de ahí no hay quien la baje...!

elhombreamadecasa dijo...

Mamá (contra) corrriente, no recuerdo que me hubiera pasado antes y me resultó muy agobiante.

Eduardoritos, espero que te hayas recuperado del todo. (Ya me sé una escala pentatónica menor con la guitarra pero con la cejilla no hay manera).

Laube, tengo que aprender a dejarme mimar que me sale muy mal.

Mayo, desde hace mucho tiempo me decían que tenía un lado femenino acrecentado y luego las circunstancias de la vida me están ayudando a desarrollarlo. A mí me parece interesante porque me "completa" como persona.

Alba, tu compi debe parecerse un poco a mi abuela que la pobre tenía siempre la tensión por las nubes. (Mercedes también tuvo una compañera de piso septuagenaria).

Isa dijo...

Cómo me río con tus posts... y que conste que no de que tengas achaques...

yo siempre he tenido la tensión baja y con la preñez a veces me baja a límites insospechados... pero dicen que eso es bueno.

En cualquier caso, entre unas cosas y otras me estoy hinchando a chispa de la vida... de hecho, voy a sacarme una de la máquina