Cada miércoles un cuento en El Estafador

martes, 11 de mayo de 2010

Suciedad / Dinero

Suciedad. Diré que mi relación con la suciedad ha pasado de ser racional-científica a emotiva-pasional. Hace años, debía fijarme conscientemente en ella y una vez que notaba que la cosa había sobrepasado cierto umbral tolerable, me ponía a limpiar. Ahora, voy por la casa y siento un malestar difuso que no consigo explicar. Y, antes de darme cuenta, estoy limpiando compulsivamente. Como esta mañana, que todavía no eran las ocho cuando he apurado el café con leche de pie y me he puesto a fregar la cocina y la salita antes de que se despertaran las criaturas.

Dinero. Ayer hice un uso peculiar del dinero. Primero, una madre del cole que no tiene tiempo de ir al banco me dio dinero para que le pagara la cuota del AMPA. Ingresé un dinero que no era mío. Después, en Mercadona...

(Interludio. Anoche estuvimos de fiesta hasta bien tarde, lo contaré en el siguiente post. Darío se estaba echando una siesta mañanera para recuperar fuerzas y se acaba de despertar. Madre mía, le he dicho, pero si estás empapadico desudor. Sí, me ha respondido, es que estaba jugando mucho con la tita M.)

Sigo. Después, en Mercadona, la tarjeta no quiso funcionar. De vez en cuando me hace pasar por momentos de apuro. Por suerte, había una amiga que me dejó prestado. Pagué la compra con un dinero que no era mío.



PD: Cuando le decimos a los niños que no toquen el dinero porque está sucio, ¿nos referimos a una suciedad literal o a una sociedad simbólica? ¿La suciedad simbólica es revolucionaria o misántropa? Quiero decir ¿decimos que el dinero es sucio porque representa el sistema capitalista o porque está tocado por las manos de los seres humanos que son básicamente corruptos y dañinos?

PDII: Nuevo objeto encontrado en el blog de los cuentos pop.

PDIII: Escribe Pétrus Borel (yo tampoco sé quién es pero sale en una antología que tengo de humor negro que hizo André Breton): Creo que la única manera de hacerse rico es ser feroz, un hombre sensible jamás se enriquecerá. Para enriquecerse, hay que tener una sola idea, un pensamiento fijo, duro, inmutable, el deseo de acumular un gran montón de oro; y para llegar a aumentar ese montón de oro, ¡hay que ser usurero, estafador, inexorable, extorsionista y asesino!, ¡maltratar especialmente a los débiles y los pequeños!

6 comentarios:

Una mamá (contra) corriente dijo...

Considerando lo cerrúpeda que es la gente, a mi tocar dinero me da muchísimo asco y siempre corro a lavarme las manos inmediatamente después.

Tu vas mucho a Mercadona, ¿no?

Me ha encantado la PDIII. No sé si llego a lo de extorsionista y asesino, pero algo parecido sí que lo creo... No me caben muy bien los ricos, como puedes observar.

Pilar dijo...

Yo creo que ambos aspectos van de la mano en lo referente a la "suciedad del dinero", la metafísica es la que es... y la física pues puede ser cualquier cosa sin olvidarnos de la cantidad de coca que según la agencia antidroga tienen los billetes que circulan por nuestro país...
Pero en esto como en todo yo soy de las mamás que piensa que hay que inmunizarse... tanto en lo metafísico como en lo puramente tangible y aunque no les dejo jugar con el dinero.. pues cuando los abus les dan un euro.. tampoco les prohibo cogerlo siempre que el destino sea la hucha...
Y con respecto a tu día de ayer...si sigues disfrutando de muchos así lo mismo te haces rico sin necesidad de asesinar a nadie... ¡todo un ejemplo a seguir!

Leia Organa dijo...

Quenohombre queno!

El dinero no es sucio, ni es negro... que lo que le pasa es que estamos acostumbrados por la tele y la radio a oír lo de dinero negro y parece que esta sucio, pero no.

Es todo una estratagema para que nos de cosa el llevar dinero en mano, sólo tarjetas (pá que luego pase lo que te pasó a ti en el metadona). jaja.

elhombreamadecasa dijo...

Mamá (contra) corriente, pues sí, voy mucho a Mercadona y doy mucho el follón sobre el asunto pero nada, no me quieren patrocinar.

Pilar, Juan tiene una hucha con forma de bus londinense y Darío un monederete de abuela. Cuando piensan que tienen que incrementar sus ahorros, van a donde guardo la calderilla, cogen un puñado, sin mi permiso, y se lo guardan.

Leia, interesante cuestión, tal vez la conspiración vaya más allá y nos hacen creer que el dinero está sucio para quedárselo todo ellos.

Laube dijo...

Me acabo de topar con tu blog y me parece sensacional, divertido, directo... Qué suerte la mía!.
Un besote desde Gran Canaria

elhombreamadecasa dijo...

Laube, bienvenida. Suerte la mía, que parece que cuento con una nueva lectora.