Cada miércoles un cuento en El Estafador

miércoles, 26 de mayo de 2010

Asamblea


En mi opinión, el consenso es la forma más democrática de toma de decisiones que existe. No es fácil, en todo caso. Hace falta que todos se esfuercen en participar, que cada cual exponga lo mejor posible su opinión y que, finalmente, se sepa respetar lo que se decide.

Como no es un método matemático, no es del todo exacto. Tengo un amigo (o tenía porque hace años que no sé de él) que daba sus argumentos una y otra vez, una y otra vez, hasta que, con tal de que se callara, acabábamos dándole la opinión. Era un pesado pero argumentaba con brillantez.

Como me pasaba mucho tiempo con él, me fui haciendo de los pesados en las asambleas. Aunque también me esfuerzo en razonar. Odio el "porque sí".

Pero, ay, he dado con la horma de mi zapato.

Hay un asunto que nos lleva de cabeza desde hace varias semanas en casa. Como somos democráticos y asamablearios a más no poder, la otra noche convocamos una asamblea. A Darío le encantan porque puede ir dando saltos de uno a otro como si fuera un mono. El resto nos empleamos a fondo en resolver la cuestión. Supongo que los habituales de esto ya sabréis lo que pasó: Juan se llevó el gato al agua. Ya no es que sea el que tiene más tesón de los tres, Darío seguía a lo suyo, esta vez fingiendo que era un cachorrito, es que va probando con todo tipo de argumentos, desde los aplastantemente lógicos a los desconcertantemente dadaístas, hasta que no tienes más remedio que darle la razón. Si en casa las decisiones se tomaran a garrotazos, aún tendría algo que hacer. Bueno, no sé, que Mercedes y Juan se dan mucha maña en el manejo del garrote. Por no hablar de Darío.

PD: Los expertos, gente que dice saber, afirman que a los hijos hay que llegar ya con una respuesta firme. El padre y la madre no deben dudar en su presencia ni deben mostrar opiniones encontradas. Yo no pienso así. Los hijos pueden aprender mucho si ven que cada cual piensa una cosa, se puede hablar de ello y se puede llegar a un punto de encuentro sobre el que tomar decisiones.

6 comentarios:

Leia Organa dijo...

¿Con esas edades y ya haces asambleas? ¿Y encima te gana por la mano el peque? Jo macho, qué mal os veo en un futuro adolescente...

En mi casa se comenzaron a convocar cuando mi hermana entró en "la edad del pavo" y eran de lo más intenso, ahora con dos hijos emancipados, se siguen haciendo, y he de reconocer que no sólo son productivas y eficazes si no que además son DIVERTIDAS!.

owachy dijo...

Hermano, tu sigue así de asambleario y ya verás cuando los nenes te cumplan 13 ó 14 años...
Y coincido con los expertos (debe ser porque estoy muy vinculado a los ámbitos educativos y me paso el día rodeado de pedagogos, sicólogos, profesores, monitores y maestros), los padres es mejor que consensuen en "privado" y luego den respuestas firmes. Que los niños son niños, y eso que supone un mar de ventajas también lo es de inconvenientes, sobre todo a la hora de educar. Ellos no hacen el proceso lógico que tú les supones, ellos perciben debilidad, incoherencia y falta de criterio, y eso lo suelen transformar no es capacidad crítica (ojalá), sino más bien en una suerte de anarquía perversa. Claro que conociéndote a lo mejor la idea no te resulta demasiado desagradable, jejeje.
Suerte, educar es muy muy difícil, y más cuando enfrente tienes a dos superhéroes...

lobo dijo...

Creo que hay cosas sobre las que hay que llegar con un consenso de adultos previo y otras que se pueden discutir (que me imagino sea lo que pasa en tu casa). Yo también soy de los que no soporta el "porque si"
Creo que es bueno que desde pequeños sepan argumentar sus ideas(aunque sean dadaistas) y que se den cuenta que no siempre uno se lleva el gato al agua (lo que pasa siempre es que uno termina de arañazos hasta las cejas y el gato seco, seco, jajaja)

Mayo dijo...

A mi me parece bien lo de las asambleas. Les das importancia a los chicos y oyes lo que piensan, sin desestimarlos simplemente por la edad. Hay una frase que siemrpe trato de tener presente y es que "Aún si no es importante para ti, no quiere decir que no sea importante para ellos". Un juguete, una caricatura, un alfiler, una hormiga... si es importante para ellos, escúchalos.
Ahora, coincido en que tienen que haber temas antes discutidos con la pareja y temas que no se discuten definitivamente con los peques, pero intuyo por las entradas anteriores que no es necesario que te lo digamos, felicitaciones por el blog.

La pintorería dijo...

Yo también soy de las que consensuo antes de hablar con las niñas, y una de las cosas que solemos acordar sin ellas es sobre que pueden opinar y sobre que no. Y en algunos casos, hasta les he dicho aquello de "porque lo digo yo". Que le vamos a hacer, queda fatal escrito, no es nada progre ni liberal, pero es la realidad de lo que hacemos. Como ya te digo, no queda nada bién, pero lo hacemos porque realmente pensamos que es lo mejor. De momento no nos va mal, pero todavia estan jovencitas, la mayor apunto de hacer los 13, la pequeña 9, pero de la edad de la mayor, en su clase se ven cosas ya que no es que asusten, es que acojonan (disculpamé el palabro).
Y me voy, que tengo que buscar el significado de "dadaismo" (cada vez que vengo a este blog, luego tengo una busqueda, que si tal cantante, o tal libro, o tal palabro... hay que ver cuantas cosas me estás enseñando!!! gracias :)

JAJAJA, me meo de verdad, palabra de verificación "neptos" le he hecho foto a la pantalla XD

elhombreamadecasa dijo...

Leia, tengo planes para cuando lleguen a la adolescencia: estoy trabajando en una máquina que me lleve a la cuarta dimensión.

Hermano, confirmo que me conoces y sabes mis gustos. Respecto a educar, yo siempro lo comparo con fregar los platos: te das la paliza a limpiar y cuando te das cuenta el fregadero ya está lleno de nuevo. Quizás así, sin más explicación, la comparación quede algo oscura pero viene a decir que es un no parar.

Lobo, coincido en lo de que hay temas y temas. Del que me refería Juan tenía una opinión muy clara y los tres podíamos aportar ideas más o menos en igualdad de condiciones. Por supuesto, hay temas en los que ya consensuaremos cuando sean mayores.

Mayo, la frase que has dicho me ha recordado la rabia que sentía cuando era pequeño y alguien mayor me decía, cuando le contaba lo que me pasaba, que eso no era nada comparado con los problemas de verdad que tenían los adultos.

Maite, una cosa es que odie el "porque sí" y otra que nunca en mi vida haya acabado imponiendo algo "porque lo digo yo". Por ejemplo, agotados todos los argumentos, incluidos unos en noruego de un libro que me regaló mi hermana sobre las caries y que no entiendo, Juan se lava los dientes porque se los tiene que lavar. Somos guays pero no tanto. Interesantísima palabra de verificación, tendríamos que hacer algo con ellas.