Cada miércoles un cuento en El Estafador

jueves, 13 de mayo de 2010

Llamadas telefónicas (I)


Antecedentes: Hace algún tiempo, tuvimos problemas con una caja de los clicks. El velociraptor no aparecía. Mercedes escribió a la fábrica que hay en Alicante (o por ahí) y nos lo mandaron. Juan declaró a su madre heroína del año.

*  *  *

En el reparto de tareas del hogar, Mercedes es la encargada de revisar y archivar las facturas. Lo hace con una diligencia extraordinaria. En su revisión rutinaria de la factura del teléfono, encontró algo poco habitual: una llamada a Alemania. ¿A quién conoces tú en Alemania? me preguntó. A nadie, le dije. Pues alguien ha llamado a Alemania. Yo no he sido, dije con un tono sospechoso. Pero era verdad, yo no había sido.

No fue difícil averiguar lo que había pasado. Juan nos lo contó todo. No encontraba la corona de la última caja de los clicks que le habíamos comprado. Una con dos ladrones que roban la susodicha corona de una vitrina de museo. Así que, ni corto ni perezoso, llamó al primer teléfono que encontró, el de la sede central de Playmobil, a reclamar lo suyo. Conociéndolo, dentro de algunos días nos llegará una corona. O dos.

10 comentarios:

Una mamá (contra) corriente dijo...

Le voy a tener que dar yo unos cuantos números de teléfono para que me arregle unos cuantos asuntillos...

Leia Organa dijo...

Juan es mi héroe, antes era mi superheroe pero ahora es es mi Han Solo, enfrentandose a los torpedos de la estrella de la muerte y... venciendo!.

Lo dicho tiene superpoderes pero de verdad!

Por cierto, cuidado con esas llamadas...

Jls dijo...

Esa caja de ladronzuelos tambien la tengo yo,... Perdon, mi niño. Es un poco coñazo porque la alarma de la vitrina no para de sonar en cuanto la tocas un poquito. En poco rato estas mirando al peque y diciendole.
-¿Que es lo que suena?-
-No se.-
-Algo sera.-
-Yo no he sido.-
-¿Que es lo que suena?-
Entonces se para a mirar y levanta la vitrina contenedora de coronas, con un pitido chirriante.
-Me parece que le voy a quitar las pilas a eso.-

lobo dijo...

Jajaja, que bueno xD.

Por curiosidad ¿cuánto duró la llamada? A ver si os mandan media docena de cajas, jajaja

Belén dijo...

Está claro que Juan no teme afrontar los problemas, ¡así se hace Juan!, llegarás lejos, pero no llegues a Presidente del Gobierno, que no está el horno para bollos.

Mª Antonia dijo...

Y yo que pensaba que eso de llamar sin pensarlo dos veces sólo lo hacían ciertas abuelitas con un hijo en la Coruña pero que llamaban a orense ,a Lugo o al número que saliera. Lo de JUAN ES PARA ECHARSE A TEMBLAR. ¿Os habéis planteado no perderlo de vista? ¿A cuánto ascendía la llamada? ¡Qué susto!

La pintorería dijo...

jajajaja, de verdad, me meo

Chelo dijo...

qué miedito... y esta es sólo la primera parte juas juas juas

Ainoja dijo...

¡¡Pero que espabilados están los niños hoy en día!! Autosuficientes, proactivos y poliglotas... pedir la corona, el cetro y contratar un seguro de robo/pérdida en alemán... ¡¡no debe ser nada fácil!!

elhombreamadecasa dijo...

Mamá (contra) corriente, lo que pasa que Juan lo arreglará a su manera y sus criterios son muy particulares.

Leia, Juan podría hasta con Bobba Fet (al que siempre llama "Bomba", por cierto).

Jls, si consigues quitarle la pila dime cómo, que a mí también me lleva loco la dichosa alarma.

Lobo, pues un buen rato, supongo que un par de minutos para consensuar con la persona al otro lado un idioma común, otro par de minutos para resolver la cuestión de la corona y media hora para hablar de esto y lo otro. Juan es un gran conversador.

Belén, no sé, quizás un poco de imaginación en el poder no estaría mal.

Mª Antonia, quizás Juan ha adoptado la costumbre de esa abuelita... A temblar me hecho.

Maite, Juan es así de diurético.

Chelo, la segunda parte nos sale más barata... en dinero que no en tiempo.

Ainoja, pero luego le pides que te ayude a poner la mesa y todo son quejas.