Cada miércoles un cuento en El Estafador

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Una interpretación inédita de mi nombre

Esta tarde me he acercado a uno de los coles del barrio en el que trabajo para hablar con una de las seños. Estaba reunida y le he dejado el recado al conserje. Tu nombre suena a (inaudible), me ha dicho. ¿A polo?, he pregunatdo. No, a (inaudible). ¿A Volvo? Que no, a polvo, a follar. Ojos como platos. ¿Me estaba diciendo el tipo que tengo nombre de actor porno? Lo que me faltaba por oír. No escribo lo que le he respondido que desvelo lo pobre, paupérrimo, de mi vida sexual.

3 comentarios:

Lo que las paredes saben dijo...

Hola Federico, en mi caso son pequeños ataques de nostalgia, nostalgia por un tiempo pasado y por esa epoca en la que por poderse hasta se podía compartir con una novia horas de sofa, luz tenue y Especia Melange.

Por eso, por ataques de nostalgia, de vez en cuando me paro a teclear estas dos palabras en google: "especia melange" asi con sus comillas y todo.

Son años ya, a mi me pilló joven, acabando el instituto, recuerdo que cuando por fin conseguí tener conciencia de la hora y día de emisión, a las 19:00 puntual como pocas veces me tumbé en la cama, estiré las piernas y lo primero que escuché fue "un principio es algo muy delicado, sabemos que corre el 22 de octubre de 2002..." solo fueron 60 minutos, pero hubo suficiente.

Desde entonces con calma, siempre a altas horas de la madrugada, poco a poco, de año en año, he ido buscando en foros, en pizarras, mediatecas, emules, blogs, buscadores hasta haber sido capaz de reunir toda la Especia posible, disfrutada poco a poco, sorprendiendome con algun capítulo perdido que nunca habia escuchado antes... guardandomelos preferiblemente para ese increible momento de la vida en el que aislado de todo, a puerta cerrada, cuando todos duermen, me dispongo a emparejar los calcetines.

No se aprende de la Especia, no se toman notas, ni se recita, ni siquiera se puede utilizar para ligar, pues el dia que encuentre a muchacha sensible conocedora del programa me vere en la obligacion moral y religiosa de casarme con ella.
Era solo sugestión, es solo sugestión, una dulce reactivacion cerebral que te recuerda que muchas veces los "cómos" son tanto o más importantes que los "qués".
Ponga un "cómo" en su vida.

Y por eso le escribo Federico, para agradecerle su contribución, por Julius, por sus clips y su mala hostia en general, por otros tantos, por otras tantas perlas de surrealismo consciente y natural (esto último no muy habitual). Por lo que fuisteis capaces de crear, por lo ambicioso y tremendo del proyecto, lo redondo de la idea, lo único, la belleza del mensaje, la contundencia de la estética.

Porque eso era Radio, porque solo podía ser en la Radio y sobre todo, porque lo hicisteis.

No se que queda de aquello, no llego a creerme que muriera así, con un aborto de dominio web y Celia y Javier tonteando hasta con la televisión, no se si quedaron textos, si hay grabaciones, si hay historia, si se sigue soñando con que algo así solo puede acabar con un tiro en una oreja desalmada para resucitar al tercer día.

Te escribo aqui porque es donde ha terminado el último googleo que he hecho, y, la verdad, no se me ocurre otro sitio.

Como no son pocos los correos que me llegan sobre rollex imitacion, viagra y alargamientos de pene, me voy a permitir dejar aqui mi dirección: ramonfilia@hotmail.com (para lo que haga falta)


Un saludo y ante todo, muchas gracias.

Ramón

Lo que las paredes saben dijo...

Sobre la interpretación del nombre, a primera lectura pensé que la inspirada por esos apellidos tan literarios fue la profesora, dando pie a todo tipo de fantasias... Pero viendo que es cosa del conserje, salvese quien pueda... (o no)

fml dijo...

Jo, Ramón, menudo comentario. Me ha emocionado. De hecho lo he leído esta mañana pero me he esperado a la noche para responder. Yo también siento mucha nostalgia de la Especia. Fue algo muy especial, todos hacíamos lo que nos daba la gana, sin control de ningún tipo (ni externo ni interno, que son los peores). Los genios fueron Celia y Javier. Otros tuvimos el orgullo de que nos dejaran colaborar.

Recuerdo los domingos por la noche escribiendo en el ordenador más viejo del mundo los textos de Julius. Eran toda una catársis, después de escribirlos me sentía como nuevo. Ahora no tengo nada parecido.

Tal y como está la radio me refugio cada vez con más frecuencia en Radio3. No sé a ti, pero a mí los últimos cambios me han gustado. En Siglo21 siguen usando la voz de Celia para decir el teléfono. Escucharla me sigue descolocando porque, irremediablemebte, me lleva a la época Melange.

Por cierto, me las doy de viejo de vez en cuando, pero no lo soy tanto. Y respetable lo justo. Así que me puedes tutear.

Y sobre el nombre... parece que la cosa ha ido a más. El conserje le ha dicho al resto de educadoras del barrio que tengo nombre de polvo. Se ve que en su época se decía: Voy a echar un federico. Menos mal que su época ya pasó, que bastante tuve con el chistecillo del frigorífico.