Cada miércoles un cuento en El Estafador

jueves, 29 de abril de 2010

Echando fotos (Murcia - Cuzco)


Esta mañana he estado en el cole echando fotos a la clase de Juan para la orla de graduación. A mí esto de las graduaciones me gusta poco. No fui ni a la de Veterinaria ni a la de Educación social. Será por mi natural nihilista y antisocial. Que las criaturas de cinco años se gradúen al terminar el ciclo de educación infantil me provoca sentimientos encontrados, más que nada porque uno de ellos es Juan. Lo más probable es que acabe llorando como una magdalena en la ceremonia.

El caso es que estaba yo allí fotografiando a esas niñas y niños con su toga, su birrete y su beca cuando me he acordado de uno de los episodios más vergonzosos de mi vida. Hace unos años, una ONG con la que colaboraba Mercedes la envió al Cuzo. Y allí que me fui yo de escudero. Una de las cosas que me tocó hacer fue echarle fotos a los niños de las comunidades en las que se trabajaba. El niño posaba con una flor y un número sujeto a la altura del pecho. El número servía para identificarlo porque luego se ofrecería para ser apadrinado. El niño pobre como mercancia para buenos samaritanos. Hice las fotos y me arreptiento profundamente cada vez que lo recuerdo.

Al cabo de un par de meses, Mercedes envió un informe proponiendo muchos e importantes cambios, entre ellos que se abandonara el sistema de apadrinamiento. Quien quisiera colaborar con la ONG que lo hiciera pero sin usar las imágenes de los niños. Desde el otro lado muchas pusieron el grito en el cielo y amenazaron con dejar de pagar si les quitaban a su niño. Mercedes y yo acuñamos la expresión Niño llavero.

El informe de Mercedes fue tirado a la basura y nosotros abandonados a nuestra suerte en Cuzco. Y fue una suerte buena porque estuvo bien desvincularse de toda aquella gente y sus formas innobles de ejercer la solidaridad.

Y ahora a ver cómo me apaño yo para hacer la orla, que el Photoshop lo manejo lo justo.

7 comentarios:

Maite dijo...

Nosotros tenemos un niño apadrinado, se llama Ulises Adríán, y cada vez que veo su foto me entra una congoja.... me mandan dos trabajos suyos al año, que guardo junto con los de mis hijas, y me piden que le escriba, pero no tengo valor para tanto, que le digo, que tal estas? nosotros mucho mejor, además de lo que nosotros damos (que es muy poco) a lo que reciben...., tengo sentimientos muy encontrados yo también con este tema, yo también creo que está mal hecho.

En fin, seguro que la orla te queda estupenda. Feliz dia

Miguel-On dijo...

A mi con la orla me pasaron dos cosas muy divertidas:
1. Cuando vinieron a la facultad a hacer las fotos, nos ponen una chaqueta con galones y corbata de pega, que era tan pequeña (y yo soy tan grande) que la rajé por la espalda como si fuese La Masa, estuve tentado de soltar un GRRRR, pero me dio verguenza.
2. Años despues, tras la insistencia de mi madre fui a recoger las fotos, y cual es mi sorpresa cuando me veo en el escaparate de la tienda, expuesto, con mis por entonces largos y alocados pelos, barba de 3 días, chaqueta pequeña y cara de "no puedo respirar". Lo peor es que es una calle del centro y que debí estar al menos un año entero allí, mirando la gente pasar y esta riéndose de mi careto...

LA TETA REINA dijo...

Joder hasta con la solidaridad se hace marketing...

stico1949 dijo...

Tienes una solución. Pasale las fotos a "alguien" que sepa de eso mas que tu.

Tania dijo...

Qué fuerte una orla a niños con 5 años... ¿a quien sele ha ocurrido la idea? y qué fuerte lo otro qeu cuentas también, joder... a ver si leo por ahí algo mas alegre...

elhombreamadecasa dijo...

Maite, efectivamente es un tema espinoso. Algunas cosas se han mejorado. Antes el dinero iba directamente para el niño apadrinado y ahora, en la mayoría de los casos, al menos, va para la comunidad. Pero creo que la práctica debería ser revisada.

Miguel-On, lo de la Masa es gracioso pero eso de que tu foto estuviera un año entero expuesta en el centro de la ciudad... no sé cómo me lo tomaría. ¿Nunca notastte miradas extrañas sobre ti?

Teta reina, y mucho marketing, de hecho la mayoría de ONGs grandes juegan con las mismas reglas del mercado.

Stico, ¿esa persona tiene un nombre que empieza con f termina por o y es igual que el mío?

Tania, eso no es nada, en las guarderías, perdón, en las escuelas infantiles también les hacen orlas a los niños que se "gradúan" con tres años.

Ana dijo...

Pero ¿de dónde ha salido esto de graduar a los niños pequeños? ¿De las películas? Aquí en yanquilandia les mola mucho lo de ponerse birretes, y yo ya estoy mayor, pero yo me gradué más que de la universidad (y no fui).