Cada miércoles un cuento en El Estafador

viernes, 9 de octubre de 2009

Solos en casa (II)


Día 1. Casi las cinco de la tarde. Darío duerme. Juan ve la tele. La cocina recogida y el lavavajillas a toda máquina. Las camas de los gremlins sin hacer. Café. Tabaco. (Escribir mientras se fuma, o viceversa, es dificilísimo, una de esas cosas que quedan mejor en las pelis que en la realidad). Seguimos sin noticias de Mercedes. Ni un miserable SMS.

Todavía no doy crédito. Pues no que se han ido a pasar el puente a una casa rural habiendo ciudades estupendas llenas de luces de neón, tiendas, bares, paseos marítimos... Y encima a Asturias que está tan lejos. Para pasarse cuatro días jugando al trivial y bebiendo infusiones ya podrían haber elegido algún sitio más cercano. Ellos sabrán.

Hoy le han mandado deberes a Juan. Sus primeros deberes. Qué rápido crecen. Sigo estando en contra de los deberes, otra de esas causas que me veo defendiendo yo solo. Pero como en el fondo he sido educado en la sumisión a la autoridad los haremos puntualmente.

Una vez más, y van tropecientas, no tengo ni idea de quién es la premio Nobel de Literatura. Y respecto a Obama como premio Nobel de la Paz solo tengo una cosa que decir: ¡Venga ya!

4 comentarios:

Paco Bernal dijo...

En cuanto a los deberes, ya en mi época (nuestra época, sospecho) los querían abolir/reducir pero por lo visto no lo han hecho. Si lo miras bien es una manifestación/premonición de lo que luego es la vida laboral de un español: esa obsesión patria por las horas extraordinarias.

A la premio Nobel la conocen en su casa a la hora de comer y de lo de Obama...En fin: cuando llegas a unas alturas en la cadena de mando de esta empresa que llamamos Mundo, Planeta Tierra, etc, te puedes comprar cualquier honor que se te ocurra. Ya ves tú lo que ha hecho este por la paz.

Saludos y no te preocupes: a mí me pasa igual: hasta que no me mandan un sms no me quedo tranquilo.

Bilbotín dijo...

Vamos, vamos, vamos, yo no podía dar crédito a lo de Obama. De repente es un salvador mundial. Esto es un cachondeo, oiga usted.

Maite dijo...

En esto no estamos deacuerdo, no no, yo estoy a favor de los deberes, soy muy madrastrona que le vamos a hacer...
Que envidia lo de Mercedes no?, yo también quiero

elhombreamadecasa dijo...

Paco, me acuerdo de cuando intentaron quitar los deberes. Había un programa infantil por las tardes que tenía sobreimpresionado un rótulo que decía algo así como "un programa para los miles de niños que ya no tienen que hacer deberes por la tarde".

Bilbotín, desde luego que es un cachondeo, el premio Nobel de la esperanza tal vez pero el de la Paz, por favor.

Maite, el ejemplo puede cundir y ya hay quien tiembla (ver posts siguientes).