Cada miércoles un cuento en El Estafador

miércoles, 28 de octubre de 2009

Cabreos dominicales


Vale. Los domingos toca comprar el periódico. Se supone que eso es algo agradable. Pero estoy en una fase en la que todo es motivo de enfado, incluidos los periódicos de los domingos. Público me cabrea ya de entrada con ese precio especial del último día de la semana para justificar que dan “gratis” un libro, un DVD o lo que sea. Y El País me enfada por tantas cosas… Lo que más son las casas de ensueño que muestran en su dominical. ¿Pero quién puede tener una de esas mansiones? Por no hablar de las recetas que ponen. Para encontrar alguno de los ingredientes debería patearme media ciudad de tienda en tienda.

Este domingo vendían el primer número de una colección de cocina. Fue Mercedes la que se despertó primero y salió a comprar los periódicos. Y se me olvidó pedirle que no comprara el libro de cocina. Mientras desayunaba, cometí el error de (h)ojearlo y por poco se me indigesta el cruasán. El tema era “invitados por sorpresa” y las recetas que uno debía improvisar si se plantaban en casa unos amigos o familiares inesperados incluían ingredientes como yogues búlgaros, salmonetes limpios y sin espinas, marrons glacés, palitos de chocolate con naranja o setas de cardo confitadas. En serio ¿quién tiene estas cosas como fondo de frigorífico o despensa?

He estado pensando y creo que debería dejar de leer El País. Más que nada porque creo que no soy el tipo de lector que ellos esperan que sea y no quisiera defraudarlos.

PD: Esta mañana me he salido a la puerta de casa a fumarme un cigar. Ya he contado que mi casa es una casa en bajo situada en los confines del mundo civilizado, o sea, Espinardo. Al borde mismo de la puerta hay una carretera y un poco más abajo, otra con bastante tráfico. Después de la primera calada he sentido una extraña sensación. La causa era que no veía coches circular. Y así ha sido durante por lo menos medio minuto interminable. En la ciudad, la falta de circulación lo convierte todo en un escenario inquietante, de miedo, como si estuviera a punto de llegar el fin del mundo. (También he visto un montón de pájaros posados en unos cables de alta tensión. Creo que durante mucho tiempo estuve convencido de que no les pasaba nada porque la electricidad les entraba por una pata, les recorría el cuerpo y les salía por la otra parte como si nada. Qué cosas.)
Y para que no todo sean gruñidos, la fórmula mágica para combatir los siete males:

5 comentarios:

La Lupe dijo...

[Aviso: chapa]
Sabes, en el 98 yo trabajaba en El País, y me acuerdo de decirle a una de las responsables del Semanal eso mismo que tú escribes; que se dirigían a un público de ricos-millonarios-exclusivísimos y que eso a la gente normal nos daba coraje, porque había días que no teníamos hidrógeno líquido en la cocina o no nos llegaba el dinero para un vestidito de 5.000 euros. Y su respuesta fue: ustedes, proletarios, no se trata de que sigan la tendencia textualmente, la idea es que la conozcan y puedan ajustarse a ella dentro de sus (precarios) medios. En Zara venden el mismo vestidito, bueno, parecido, por 30 euros. Eso decía.
A mí me sigue poniendo de mal humor el Semanal, tanto tiempo después.

i.sana dijo...

Infalible contra los siete males. Yo la tengo en el escritorio y de vez en cuando me meto un chutazo. Superarás las seis etapas y más, estoy segura.

Besos, salud y suerte.

Chelo dijo...

Iré por partes. Primero, lo del Semanal, si, estoy con vosotros, hace no mucho han intentado darle un giro, pero esa tendencias de casas de millones de euros no son capaces de cambiarla, pese a eso creo que tienen reportajes muy buenos, sin competencias en sus primos de los sábados-domingos. Aunque está claro que una cosa no quita la otra. Creo que los contenidos de esta parte final de la revista tiene mucho que ver con la publicidad... Por cierto ¿habéis visto lo del cierre de SOITU? Estoy desolada…) Y la nueva Gaceta de Intereconomía en la calle desde hace una semana, qué vergüenza de país… no se si habéis tenido oportunidad de (h)ojearla, sin comentarios.

Segundo, no fumes F., es malo.

Tercero, muy bueno el video que has puesto, lo añadiré a mi mesita de noche.

Buen día,

elhombreamadecasa dijo...

La Lupe, entonces habrá que felicitar a los de El País porque consiguen exactamente lo que se pretenden.

I.sana, no sabía que fueran tantas etapas, menudo viaje. Tendré que tirar mucho de La casa azul.

Chelo, fatal por mi parte: no sabía de la existencia de Soitu hasta que leí en el 20minutos que cerraba. Siempre llego tarde a todo, como dice la canción. Respecto a lo de fumar, es cosa de una inevitable tendencia a llevar la contraria tontamente: ahora que todo el mundo deja de fumar, yo he empezado. De hecho estoy como loco buscando algún libro que explique cómo fumar más porque si fumo más de cuatro o cinco al día, se me pone la graganta fatal.

Si buscáis el canal de la discográfica Elephant en el youtube, encontraréis un montón de vídeos de canciones maravillosas.

Ana dijo...

Totalmente de acuerdo, no puedo con El País dominical y lo pretencioso y superficial que es... lo malo es que no hay con que sustituirlo, porque el panorama de prensa está como para montar una revolución de lectores...

No sabía lo de SOITU, me he quedado de piedra... qué malita está la cosa, amiguitos...