Cada miércoles un cuento en El Estafador

lunes, 14 de septiembre de 2009

Colegio


Cuando era hombre sin hijos, no como ahora, y escuchaba a los padres y madres lamentarse por las vacaciones escolares y celebrar el inicio de curso, pensaba que eran personas horribles, egoístas y mezquinas, que no querían a sus hijos como es debido. Digamos que hoy, catorce de septiembre, he matizado esa opinión.

La felicidad es casi completa: Juan ha ido al cole contentísimo (una vez se le ha pasado el disgustazo de madrugar). El que se ha quedado muy enfadado ha sido Darío, que quería quedarse con su hermano.

PD: Ayer hice unas galletas de jengibre con la inestimable ayuda de Juan, Darío y Laura (una amiga). La niña es la nieta de una vecina que pensó en pedirme la receta de las galletas. Había pensado pedirte la receta, me dijo después de probarlas, pero te han salido muy duras así que mejor no me la des. La sinceridad es una virtud sobrevalorada.

PDII: También ayer pensé en escribir un post titulado "Domingo de rabia" enumerando todas las cosas que me estaban enfureciendo ese día. No lo escribí porque me parecía de un ombliguismo aburrido, podéis agradecérmelo. Pero, cómo no enfadarme después de leer el suplemento dedicado a la vuelta al cole de El País con cosas como (en la sección de compras guays): En tiempos de crisis... ahorra espacio en tu mochila gracias a estos lápices Alpino de dobre punta y color. ¡2, 95 euros! (el subrayado y los signos de admiración son míos). Lo mejor de ese post iba a ser un vídeo de Cooper:





SubPD (o PD a la PDI): Esta mañana, Juan quería llevarse un montón de galletas para compartir con sus compis. Mejor no, Juan, le he dicho, es que me salieron muy duras. No pasa nada, papá, masticamos fuerte. (Malditas galletas). La generosidad es otra virtud sobrevalorada.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

No habíamos quedado que las postdatas eran "costumbres femeninas de funestas consecuencias". Entonces, las subpostdatas o las postdatas de postdatas, ¿qué son? ultrafemeninas o, ¿pasan a ser masculinas por el otro extremo si la masculinidad y la feminidad es un contínuo?

Noema dijo...

Jajaja, a falta de niños supongo que debería bajarles a los niños del patio de mi casa todas las recetas que hago antes de ponerlas en el blog. Me ha dado que pensar el asunto.

con Ka dijo...

Yo no tengo niños cerca pero sí un puñao de gengibre para gastar antes de que se seque. Una receta de galletas no me iría mal... ;)
(si salen duras ya las remojaremos con algo)

elhombreamadecasa dijo...

Anónima, interesante idea la del continuo masculino-femenino. Estaría bien poder pasar de uno a otro según la ocasión. En mi caso, las postdatas, más que funestas (al fin y al cabo esto son posts no cartas de amor) son manías estéticas. Me parecer molonas.

Noema, también se las puedes dar a probar a mi vecina que es sincera de más... aunque te pilla un poco lejos.

con Ka, pongo la receta en una entrada nueva. Ve pensando en qué remojarlas.