Cada miércoles un cuento en El Estafador

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Doblada

Comprar siempre en el mismo sitio puede ser aburrido pero tienes sus ventajas. Por ejemplo, vas más rápido porque sabes dónde están las cosas (menos cuando las cambian de sitio por aquello de aprovechar los cursos de marketing que dan los encargados) y sabes qué productos no comprar. A lo mejor te engañan una vez, y hasta dos, pero acabas aprendiendo lo que está bien o lo que no.


Hace un par de sábados, tuve que ir a la ferretería de mi pueblo (hay dos y yo voy siempre a la del "ojitos"; así llaman al dueño, según mi tío... espero que sea un mote cariñoso y, en caso contrario, que no lea esto). Como el Hipercor está cerca y quería comprar trigo, me aventuré a hacer la compra allí. Es que el trigo para cocinar solo lo venden allí. Bueno, lo vendían porque ya no tienen.


Ya que estaba, compré algunas cosillas. Me gusta tener algún congelado por si alguna noche no me apetece liarme con las cenas. Vi algo que parecían chanquetes de la marca Pescanova y los compré. 


El lunes pasado no me apetecía liarme con la cena y me dije: voy a freír los chanquetes de Pescanova. En cuanto los saqué de la bolsa me di cuenta de que no era lo que yo pensaba. De hecho, miré de nuevo la bolsa y vi que eran Chanquitos, con la típica foto que llama a engaño.






Los ingredientes eran: Surimi (pescados, cefalópodos), pan rallado (harina de arroz y maíz, almidón de patata y maíz, levadura, sal, cacao y pimentón), agua, aceite de girasol y un largo etcétera que incluía, cómo no, glutamato monosódico.


Ante esto tengo que decir:
  • Leer la lista de ingredientes de las cosas que comemos es como leer los efectos secundarios de los madicamentos. Es mejor no hacerlo.
  • Mercedes tiene razón en lo del "almidón de patata". Es la prueba del algodón. Si algo lleva "almidón de patata", no merece la pena.
  • El glutamato monosódico es adictivo. Y "ellos" lo saben.
  • No los voy a comprar más.



Sea como sea, los chanquitos nos gustaron. Que todo hay que decirlo.


PD: Ni que decir tiene que me cae bien toda la gente que lee este blog. Pero debo reconocer que me emociona mucho descubrir que hay gente que lo hace desde América Latina. Mercedes y yo hemos vivido momentos increíbles en Bolivia, Guatemala, Perú, Argentina y Chile. Esta postdata está dedicada a quienes están al otro lado del Atlántico.


El título de este post hace referencia a una expresión que se usa en España, algo bruta, para decir que te han engañado o timado. A veces, las personas que hablamos castellano pasamos momentos de incomunicación, casi siempre, divertidos. En Bolivia había una niña que cuando me quería decir algo, me daba tirones de la ropa. Como eso no me gustaba, le decía: No me tires del jersey. Pero seguía haciéndolo. Hasta que aprendí a decirlo bien: No me jales de la chompa.

7 comentarios:

JL dijo...

Lo importante es la forma y no el contenido... al menos eso pretenden los anunciantes. Con los aros de calamar ya hacen algo parecido, hay unos que llevan un preparado en vez de lo preceptivo. Un saludo, que no te la metan mas doblada...

Anónimo dijo...

Buenos dias Fede (que esta mañana no te visto)..

Bueno de la ferreteria luego te cuento mi frase particular....

Muchas gracias por el apunte de lo del almidon de patata y lo de glutamato monosodico.... que no tenia ni idea lo malo que es....

saludos

Veronica

Daniela dijo...

Buenos días, del otro lado del Atlantico. Te leo hace tiempo y me haces muy gratos los días que cuelgas un post nuevo, pero me daba un poco de pudor comentar; hoy me animo por la referencia tan amable que hiciste a estas tierras. Aqui en Chile las "dobladitas" son pan, en forma de triangulo y con mucha manteca... absolutamente adictivos. Gracias por la aclaración, que ya me perdía!

Andrea dijo...

Fede.. gracias por la dedicatoria, tienes razón hay cosas en las que parece que hablaramos idiomas diferentes. Yo, a base de leer blogs de españoles estoy aprendiendo algunas cuantas cosas...
Nunca has venido a Colombia??? no sabes de lo que te pierdes ;)

mona dijo...

Aunque no pueda leerlo a diario, cuando entro,leo con avidez,es mi alimento.
A veces,has escrito algo que me hace reír,otras,siento que a los utópicos, solo nos queda,Internet,siempre,me diviertes.Gracias

NuriaBadilla dijo...

Jajaja ese saludo al otro lado del atlántico fue PURA provocación.

Presente desde Costa Rica!!!!

Me da mucha rabia cuand lees es los ingredientes y te das cuenta de que casi casi te dieron cartón de comer y no te lo dijeron

Yo viví el El Salvador varios años, por tanto ibamos seguido a Guate, me encanta ese país, creo que si no fuera por la actual inseguridad ya me habría ido para allá!!

elhombreamadecasa dijo...

JL, yo empecé a sospechar con lo de "Delicias" de calamar. Es como llamar "paraíso" al gallinero de toda la vida.

Verónica, en todo caso, más vale hacernos un poco los tontos porque si no no comeríamos nada.

Daniela, ni te cuenta la cara que pusimos Mercedes y yo nada más llegar a Chile y ver un cartel enorme con la palabra "Polla". ¿Cómo podíamos saber que se trataba de lotería?

Andrea, nunca he estado pero tengo amigos de allí con los que he trabajado mucho y muy bien. Quiero creer que es como haber estado allí.

Mona, nos queda internet y hay que seguir recuperando la calle, al menos cuando vuelva el buen tiempo (que en las últimas asambleas del 15M acabamos tiritando del frío).

Nuria, efectivamente, era una provocación. Guate es un gran país en el que algunas veces pasas miedo, es cierto. Pero volvería en cuanto tuviera ocasión.