Cada miércoles un cuento en El Estafador

domingo, 29 de mayo de 2011

Reflexiones sobre la limpieza

Este domingo he acabado con la limpieza a fondo de la casa. No es que me haya pasado siete dias limpinado sin parar, es que he tenido que ir haciendo otras tareas del hogar. También he descansado, jugado, leído y cosas así. Mientras limpiaba he pensado:

1. Podría volver a empezar por la punta y entraría en un bucle infinito de limpieza a fondo. No me apetece.

2. Mucha gente quiere que vaya a su casa a seguir limpiando. La limpieza me ha hecho muy popular.

3. Los cristales son muy difíciles de limpiar. Crees que los has dejado impolutos cuando un rayo de sol inoportuno pone de manifiesto un restregón. En mi opinión, la mejor forma de limpiarlos en pasar un trapo húmedo y luego secarlos con papel de periódico.

4. Cada vez me molesta más la suciedad. Al principio creía que me volvía escrupuloso pero creo que no es así. Como responsable de la casa, la limpieza es más cosa mía que de nadie y al ver las cosas sucias me agobio porque sé que, antes o después, tendré que limpiarlas.

5. Las pruebas de que la vida no es justa se amontonan. Hay una más (incomparable con las serias) y es el hecho de que las tareas del hogar apenas adelgazan y no ayudan nada a marcar abdominales.

6. He vuelto a beber agua de la que dije que nunca bebería. Odiaba que mi madre se pusiera a limpiar y me tirara un montón de tesoros ocultos en mi habitación. Pero es que los chiquillos se empeñan en guardar todas las cajas, trozos de cartón y demás tonterías sin sentido. A la basura con todo. La limpieza no entiende de piedad.

7. Hay una paradoja curiosa (tal vez un misterio oculto) en el hecho de que uno se acabe ensuciando tanto cuando limpia.

7 comentarios:

Pilar dijo...

Es duro, muy duro. Las labores del hogar son ingretas per se, nadie se da cuenta del tute que te has pegado para que esté todo limpio pero caen sobre tí sus miradas inquisidoras cuando se acumula la ropa sucia en el cubo de la ropa sucia...
Y además es una actividad con la que se suda mucho, apenas adelgaza, no marca abdominales (como muy bien dices) y no tiene nada de glamour... ¡uf, qué fatiga!

mona dijo...

¿Siempre tan acertado!yo desde mis principios como ama de casa he ganado unos pocos kilos que son fruto de las tareas y la frustración que causan a partes iguales.Animo

Andrea dijo...

La frustración de la limpieza no tiene igual... yo dejé mi casa como los chorros de oro el sábado y hoy parece nuevamente una cueva =(...

elhombreamadecasa dijo...

Pilar, dices lo del glamour porque no me has visto cocinando con mi delantal rojo.

Mona, las injusticias se nos acumulan.

Andrea, ¡cómo te entiendo!

Anónimo dijo...

Madre mía..... EL UNICO HOMBRE Q NOS ENTIENDE.....
A mi lo q mas rabia me da es q mi marido me diga
"....ufff siempre estas limpiando... Pero si esta limpio...."
Ainssss
Lo de papel del periódico... Es lo suyo, es lo mejor...

Un abrazo, y vaya joya tie Mercedes...
Veronica

Celita dijo...

Ay, Fede, mejor retorno a tu blog imposible. Es que llevo un par de meses sin leerte (cosas de parir y de las primeras semanas de crianza, ya me entiendes, cuando el tiempo no es que adelgace, es que se queda escuchimizado).

Para que te deleites en la ingratitud de las tareas del hogar, te dejo este regalico: http://www.elmundotoday.com/2010/01/friega-la-cocina-sabiendo-que-manana-volvera-a-estar-igual-de-sucia/

elhombreamadecasa dijo...

Verónica, nunca está lo suficientemente limpio.

Celita, muchas felicidades. Ánimo y salud, que es lo que importa.