Cada miércoles un cuento en El Estafador

jueves, 21 de abril de 2011

Los Cinco



El otro día, buscando pelis en la Biblioteca Regional, descubrimos la serie de Los Cinco. Sacamos uno de los DVD y lo pusimos al llegar a casa. A mí no me gustó nada, no estaba a la altura del recuerdo mitificado que tenía de la serie. Pero a los chiquillos les encantó, así que cada vez que vamos a la biblio sacamos un nuevo DVD.

Hace un par de noches, recuperé uno de los libros de mi colección (completa) de Los Cinco y lo hemos empezado a leer por la noche. Es "Los Cinco van de camping". Al abrirlo descubrí que me lo había regalado una de mis tías por el día de mi santo de ¡1983! Contaba yo por entonces con seis años. Me parece algo exagerado que me leyera ese libro con seis o siete años pero tengo un recuerdo muy claro. Me veo tumbado en la cama, con los pies en la pared y leyendo un libro de Los Cinco. Pasábamos los veranos en Fuente Librilla, en la casa de mis abuelos. Eran veranos largos y aburridos y a mí me parecía terriblemente injusto que Los Cinco vivieran aventuras sin cesar y en mis veranos no pasara nada de nada. Y, para colmo, no me daban de beber cerveza de jengibre.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Desde hace un tiempo los leo con Yaiza; a ella, como a ti, le llama la atención las aventuras vividas por los primos, las cosas extrañas que pueden ocurrir en un verano. A mi, releyendo, me chirria el sexismo, la separación de los roles masculino y femenino que supura en sus páginas. Pero iré a la biblioteca para conseguir algún capítulo de la serie; me encantaba y creo que les puede gustar mucho a los niños. gracias por el descubrimiento. besos. guancho

Walewska dijo...

Los dvds son un poco patateros (en una de estas, de oferta los encontré un día y me los compré todos)y efectivamente no están a la altura de los libros... bueno, los libros vistos con la mentalidad de ahora son un poco rrrrrrrrraros, pero a mi me gustaban tantísimo que los tengo todos y bien a mano... porque a mis hijas no sé, pero yo me los leo de vez en cuando :)

mona dijo...

Esa era yo,mis veranos eran los de los cinco,con ellos,fui a la isla de Kirrin,de camping... y me pase media vida buscando los malvaviscos,me identificaba con Jorge y su perro Tim.¡Disfrutadlo sin reservas!

elhombreamadecasa dijo...

Guancho, qué alegría "verte" por aquí. Pues ya verás la serie y el flequillo a lo juventudes hitlerianas que lleva Dick.

Walewska, hacía mucho mucho tiempo que no me leía ninguno. Solo llevamos tres capítulos así que no sé qué me parecerán ahora.

Mona, yo me iba con la bici a buscar misterios... pero nunca encontré ninguno.

María dijo...

¡Ay, qué recuerdos! Yo en verano me releo alguno junto con los de "Torres de Malory", los "Siete secretos" y "Misterio en...." Uf, están mal traducidos, son muy machistas y demás... ¡Pero me lo sigo pasando pirata!
Por cierto, no creo que tengas mal recuerdo de leerlos con seis o siete años. Yo aprendí a leer en último curso de párvulos y en primero o segundo ya leí alguno de los cinco. Y no era un caso aislado, para primero ya leíamos de corrido. Teníamos menos tele, más calle y más casa, así que era normal coger un libro para pasar la tarde.

Gárgamel dijo...

Yo le regalé la colección completa (de libros) a los hijos de una amiga. Releyéndolos con ellos me pregunté cómo se me pudo pasar en mi infancia lo "flojito" que era Dick... :P

Este verano les voy a dar los de "Los tres investigadores"...

Irimia dijo...

¿Y la rabia que da enterarse después que la cerveza de gengibre es ginger ale?

Coral dijo...

Lo del gengibre es el trauma de una generación. Tambien el agua de regaliz

elhombreamadecasa dijo...

María, yo solo me leí uno de "Los Siete Secretos", es que me parecía que era traicionar a Los Cinco.

Gárgamel, lo que está claro es que el personaje de "Jorge" da para muchas lecturas.

Irimia, ¿qué? ¿Ginger Ale? Ya decía yo.

Coral, por no hablar de las tartas de manzana.

calvina dijo...

Qué recuerdos!! Voy a tener q salir corriendo a comprarme la colección xq no sé si todavía encontraré alguno x casa de mi madre.

Calpurnia dijo...

A mi hija le di el primero de la colección el día que cumplía 8 años. Se me había olvidado cómo eran de "densos", y pensé que me había pasado, pero de eso nada. Los devora, relee, busca los que le faltan, y creo que ya se los sabe de memoria. Eso si, las preguntas de ¿cómo pueden beber cerveza unos niños?, o ¿qué es el (dichoso) jengibre? no me las quita nadie... ¡Qué recuerdos!. Por cierto, hay una página oficial, y hay un chico que ha escrito creo que son ya 3 libros nuevos, siguiendo el estilo, pero no nos los hemos leído.

Lulu dijo...

¿los tenías todos? diosss que envidia me hubieses dado en aquella época, yo tengo un porrón, en una caja en el trastero, mi padre madrugaba a los domingos que no trabajaba para ir al rastro a encontrar alguno que no tuviese. Estoy esperando que Alexei aprenda a leer para releerlos con él, son como un tesoro. Mi madre intentó que los repartiese con mis hermanos, pero ellos nunca los leyeron y mi tajante respuesta de "ni de coña" creo que la disuadió de seguir insistiendo con el tema. Y a mi también me parecía que leer los siete secretos era como traicionar a los cinco. Supongo que cuando los relea con el nene se me caerá algún mito que otro.

Jimena dijo...

los cinco! que simpatico!! tantos annos sin pensarlos

y si Anonimo, me imagino que releerlos me estorbarian los roles de genero y otras desigualdades... :)