Cada miércoles un cuento en El Estafador

martes, 19 de abril de 2011

Cambio de compañía (y II)

Voy a destripar el final: todo ha salido bien. Todavía no me explico cómo ha podido pasar. Según mis cálculos, había una posibilidad entre ocho millones de trillones de que así fuera. Y, a pesar de eso, todo ha salido bien. Bueno, todavía no he visto la primera factura pero el cambio se hizo en dos semanas en vez de en un mes y apenas estuve unas horas sin internet. 

Al principio me preocupé porque el router solo funcionaba en la roseta del salón y no en la del estudio que es donde tengo el ordenador. De eso me di cuenta por la noche y por la mañana fui a la tienda en la que hice el contrato. Dijeron que eso era muy raro, que era la primera vez que lo veían. Como es una frase que escucho de vez en cuando, estoy empezando a pensar que soy alguien especial. El caso es que quisieron quitarse el muerto de encima y dijeron que si ellos no se hacían cargo, no había nada que hacer. "Ellos" eran los del servicio de atención al cliente de Orange. Ahí pasé un mal momento. El ecualizador de actitudes lo tengo algo roto y solo funciona bien en posición sumiso o en energúmeno. Ponerme serio sin perder el control, me cuesta mucho. Pero lo conseguí. Vosotros también sois Orange, lo pone en el letrero de la tienda, dije, y si no puedo tener internet en el salón, me doy de baja. Al final, el hombre accedió a ir a mi casa a ver lo que pasaba y si no lo solucionaba me darían un modem USB.

Llegué de la tienda regular de humor. Pero me acordé de cuando el coche no funciona, llamas a la grúa, el tipo dice ¿qué le pasa? tú le respondes que no arranca, él se pone al volante, acciona el contacto y el motor arranca. Voy a hacer un nuevo intento, me dije. Cogí el router, los cables, el teléfono y todo eso y me lo llevé del salón al estudio. Y entonces, quiso funcionar. Misterios de las nuevas tecnologías.

De eso hace casi una semana y todo sigue en su sitio. Como diría un político, tengo la convicción moral de que de 20 megas nada de nada pero ya dije que no necesito tanto y que si los contraté es porque era la oferta más barata.

Solo hay un problemilla. El router es modelo Livebox 2.0 que tiene un cifrado de seguridad tipo WAP. Y la Nintendo DS se entiende mejor con los tipo WEP (lo he leído en los foros sobre el tema y lo repito como un loro, sin entender lo que escribo). De momento no he conseguido que se hablen.

Como soy de natural angustioso me ha dado por preocuparme. ¿Y si he gastado toda la buena suerte que me quedaba por gastar en la vida en este cambio de compañía? Nunca consigo estar tranquilo.

Una cosa más. No quisiera que nadie entienda esto como un consejo ni como una alabanza a ninguna compañía de telecomunicaciones. Son, en el mejor de los casos, un mal necesario.

PD: Anoche volví a caerme. A eso de las cinco de la mañana, me levanté para ir al baño y al volver, la cama ya no estaba en su sitio. En su lugar me encontré con el suelo. Afortunadamente, el golpe fue de cara y no me compliqué los padecimientos traseros. No sé. Quizás deba ir al médico y pedirle que me cambie la medicación.

7 comentarios:

mona dijo...

Esto merece una Mascleta,un cambio de compañía sin problema,gracias,me lo pensare,puede que no sea capaz,tu has gastado toda la suerte.
PD lo de las caídas,piensa que es un tributo,por lo bien que te van las cosas.

elhombreamadecasa dijo...

Mona, no lo había pensado, lo del tributo digo. Me iré poniendo la chichonera porque me temo que vendrán más.

mamá de un bebote dijo...

Madre mía, es que con las nuevas tecnologías, es como con la junta de la culata en los talleres, o la endodoncia en el dentista..como uno no entiende, ni ve físicamente de lo que te están hablando te la calzan como quieren...
si no mira cualquier fontanero, que mira reflexivo tu cuarto de baño y el diagnóstico suele ser:...señora..aquí hay que sanear....

María dijo...

¡Ay! Yo con las telecomunicaciones sigo con el Virgencita que me quede como estoy... Sobre todo porque trabajo desde casa.
Espero que las posaderas y la jeta estén mejorando...

Laube dijo...

Yo también espero que no hayas gastado toda tu suerte. Joé... qué suerte, 2 semanas!.
En nuestro caso, es curioso... tenemos la caja donde se recibe la señal del teléfono con la tapa quitada. Si la ponemos, internet deja de funcionar. El técnico se tronchaba de nosotros, pero tuvo que bajar la cabeza cuando lo puedo comprobar él mismo. Cosas de la tecnología.
Un besoteeeeeee

Pilar dijo...

Lo siento, lo siento, lo siento,.... pero con tus caídas no he dejado de reirme por lo bajinis mientras leía tus entradas.... yo soy la que regaño a mis peques por reirse de las desgracias y los accidentes ajenos.... y luego no paro de emitir una risilla malvada mientras leo tus caídas....
Lo siento mucho.... bueno.... o lo dejo de pié.... depende de como anden tus zonas traseras....
¡Cómo me gustan vuestras aventuras! Ni Los Cinco ni Los Siete Secretos, donde esten Los 3 De Espinardo que se quiten las malas importaciones... Besitos pá tós.

elhombreamadecasa dijo...

Mamá de un bebote, el taller y el dentista... las dos pesadillas de nuestros ahorros.

María, la jeta va bien pero las posaderas las pierdo.

Laube, de verdad que en las tecnologías hay mucho de azar, después de cuatro días con el router apagado me ha vuelto a pasar. No iba en la roseta del estudio. Lo he dejado una noche funcionando en la del salón y ya vuelve a ir en el estudio.

Pilar, por mí déjalo de pie. Hace más de una semana y me sigue doliendo una barbaridad. Estornudar es un suplicio, aunque no encuentre la relación entre el estornudo y el sitio en el que me golpeé.