Cada miércoles un cuento en El Estafador

domingo, 24 de octubre de 2010

Cosas de fin de semana



Hay cosas que me dan rabia. Me dan rabia sin más. No hay explicación lógica que valga. Por ejemplo, odio profundamente a la gente que se amontona el domingo tempranísimo en el kiosco para comprar la prensa. Algo que, por otra parte, yo también hago.

En Espinardo hay una confitería - panadería, El tío Pencho, que debería recibir ya un premio a la innovación. Hoy he descubierto los chumos que son como los churros pero con una masa parecida a la de los bollos y hechos al horno. Hace poco idearon el pan de crisis. Un pan algo más barato que el habitual y que estuvieron anunciando a bombo y platillo durante semanas. Curiosamente, este pan de crisis está más bueno pero, claro, como dejaron tan claro que es para pobres, uno no lo compra por cierto sentido absurdo de la dignidad.

Cuando he visto el titular de Ken Follet en la contraportada de EL PAÍS, "Cobro mil libras por gramo de libro", me he enfadado. Sí, el domingo no es mi día. Luego he visto cómo se ha dejado fotografiar, castigado de rodillas y sujetando varios de sus libros en las manos en cruz, y me ha devuelto el buen humor. Me he acordado de lo que decía el vorticista Wyndham Lewis (ver arriba) acerca de bendecir el humor inglés. Que sea bendito.

Hemos ido a alguna de las instalaciones del Manifesta 8. Una amiga dijo en el facebook que era el traje nuevo del emperador y un soberano en pelotas es una cosa que no nos podíamos perder. Las instalaciones estaban en un pabellón abandonado del antiguo cuartel de artillería de Murcia. Y el edificio era tan impactante que anulaba todo lo demás. Además, la instalación como expresión artística exige del espectador algo que yo, lo reconozco, no poseo.

El sábado conseguí acabar una especie de reseña o lectura crítica de "Manon Lescaut" que me comprometí a hacer hace ya mucho tiempo. Lo empecé y después de pasar todo un fin de semana peleando con el texto, tuve que abandonar. Luego, afortunadamente, me di cuenta de dónde estaba el error. El comienzo no servía de nada. Así que lo tiré y al empezar de nuevo, y desde otro punto, he conseguido acabarlo. Qué cosas.

Esta semana continuará mi ascenso meteórico a las alturas. Si todo sale como está previsto, seré el presidente de la AMPA a partir del miércoles. Ser presidente de la AMPA es como serlo de la comunidad de vecinos, le toca al que menos sabe decir que no.

Al final, hubo reparto del botín.

4 comentarios:

biblioactiva dijo...

Has leido la tira de Mauro Entrialgo del finde, plétora de piñatas? Alude a Manifiesta y su garrulería cool ¿Tanto se nota fuera de MU?
El emperador también conocido como PAC, no va en pelotas pero nos deja a los murcianos con el culo al aire, el consejero que pone sus iniciales a un certamen de arte contemporaneo, que tiene una seccion (diario de un consejero) en la prensa regional y que se autoprograma en los circuitos como experto para dar charlas.
AY, ay, ay, ay...
Por cierto, tengo que comunicarme contigo como presidente del AMPA.

Pilar dijo...

¡¡¡Guau!!! Presidente del AMPA... eso sí que es un honor aunque supongo que te va absorver el poco tiempo libre que tenías... si es que aún tenías alguno...entre el curro, el blog, los niños, tu esposa, los relatos literarios, los conciertos y las exposiciones de arte contemporáneo... ¡qué bien alimentado tienes el espíritu! para lo demás siempre estará Mercadona.. ¿nO?

Anónimo dijo...

No he probado esa panadería (muchas veces me lo hago yo). Tomo nota.
El Manifiesta apesta!. PAC-MAN le llaman.
A.

María dijo...

Sobre lo que dices del pan de El tío Pencho, lo que se dijo es que era más barato porque era precocido y lo que eso conlleva... yo no lo compro por lo de precocido pero a la gente que no se puede permitir otro pan seguro que le viene estupendamente, lo hicieron con esa idea, de ayudar a las familias, eso decían en los folletos