Cada miércoles un cuento en El Estafador

jueves, 15 de julio de 2010

Las increíbles aventuras de Niño catódico y Niño sónico. Hoy: Fatalidad (conclusión)

Mercedes gritó:

-Niño catódico, Niño sónico, ¡salvadme!

Juan y Darío se miraron extrañados. Estaban acostumbrados a las contradicciones de sus padres pero cuando eran ellos los que las forzaban a base de insistencia y rabietas. No les gustó mucho que un peluche gigante hiciera lo mismo. Tampoco les gustaba lo que Peluche diabólico estaba haciendo con su madre.

-Ja, ja, ja -rió Peluche diabólico-. ¿Eso es todo lo que se te ocurre, mujer, pedir ayuda a esos dos pequeñajos?

Algunas palabras son muy inoportunas y más vale no pronunciarlas. Peluche diabólico lo descubrió demasiado tarde.

-Yo no me llamó pequeñajo -dijo Darío lleno de furia-. Me llamo DA-RÍ-O. ¡Y deja en paz a mi mamá!

Entonces se hizo el silencio. Toda la escena quedó enmudecida. No se escuchó ni una respiración, ni un gemido, ni el vuelo de un pájaro o una mosca. Todo el sonido fue absorbido por Niño sónico. Y, después, lanzado contra Peluche diabólico. Un rayo de sonido sólido le atravesó la frente, justo entre ceja y ceja. Otro le voló la mano derecha. Un tercero le reventó el estómago.

Destrozado, Peluche diabólico se tambaleó y Mercedes se asustó ante la perspectiva de que la dejara caer desde una altura considerable. Por desgracia, Darío había actuado movido por la ira y el odio y eso era precisamente lo que hacía poderoso a su enemigo.

Antes de caer, el peluche se rehizo. Su sorprendente poder convirtió el odio de sus dos pequeños adversarios en un tejido cálido y suave que restituyo las heridas que acababa de sufrir.

Niño catódico pensó que había llegado su momento. Repasó la nómina de héroes televisivos que tenía en la cabeza con tan mala fortuna que decidió convocar a los Gormitti. Los señores de la Tierra aparecieron de golpe en un páramo de Espinardo y no supieron qué hacer. Niño catódico les ordenó:

-Acabad con ese oso -gritó.

Desorientados, los cuatro pazguatos obedecieron a quien les había convocado. Se lanzaron contra el oso pero antes de que pudieran usar sus poderes elementales fueron engullidos por Peluche diabólico, que volvió a crecer de tamaño.

-Ñam, ñam -dijo-. ¿Eso es todo lo que tienes contra mí? Dile al calvo que te ponga otros dibujos en vez de esa mierda de los Gormitti.

*   *   *

Antes de que la aguja se posara en el disco, Fede salió corriendo a la calle. Los gritos que escuchó de Mercedes y los niños eran reales. Los había proyectado Niño catódico tal y como habían empezado a entrenar. Cuando empezó a sonar "Say No To Love", él corría calle abajo, hacia el gigante oscuro que se veía a lo lejos.

Era Peluche diabólico pero ¿cómo se había vuelto tan grande? Su mente empezó a trabajar entre zancada y zancada. Sus archivos se activaron y repasó los cientos y cientos de tebeos leídos desde hacía años. Antes de llegar al instituto, creyó haber encontrado la solución.

Llegó justo a tiempo de ver cómo los Gormittis eran tragados por Peluche diabólico. Le tengo dicho a Juan, pensó, que esos dibujos son un churro.

-Mira quien ha llegado -dijo Peluche diabólico-. Mi amigo el calvo.

-Maldita sea -protestó Fede-. No estoy calvo. Me falta algo de pelo. Eso es todo.

-¿Pero es que te vas a poner a discutir sobre eso en vez de salvarme? -gritó Mercedes.

-Papá -dijo Juan-, hemos hecho lo que nos habías enseñado pero no ha pasado nada.

-No os preocupéis -les tranquilizó su padre-, sé cómo vencer a Peluche Diabólico. ¡Mercedes, tienes que darle un beso y un abrazo!

-¿¿¡¡Qué!!??

-Que le des un beso y un abrazo al oso.

-¿Te has vuelto loco? Yo no hago esas cosas.

Fede volvió a maldecir el carácter manchego. Pero insistió:

-Hazme caso. Peluche diabólico se alimenta de odio. Por eso se ha vuelto gigante. Si eres cariñosa con él, se desinflará, perderá su poder.

El oso se hartó de todo aquello.

-¡A la mierda! -dijo mientras dirigió la mano en la que tenía agarrada a Mercedes hacia su boca.

-¡Se va a comer a mamá! -gritó Darío.

-¡Se cariñosa! -repitió Fede.

A punto de ser devorada, Mercedes decidió hacer caso, por una vez y sin que sirviera de precedente, al padre de sus hijos.

-Oso bonito, oso cariñoso -susurró mientras le daba unas caricias -, no me comas. Sé bueno conmigo. Si me sueltas, seré tu amiga.

Peluche diabólico se quedó paralizado antes las dulces palabras y caricias de la mujer. Sintió que perdía las fuerzas, que se mareaba y que no sabía muy bien qué estaba haciendo en aquel lugar. Entonces fue cuando Mercedes le dio un beso. Como un globo que se desinfla, Peluche Diabólico empezó a perder tamaño. Mercedes insistió con los mimos, hasta que la bestia quedó reducida al tamaño de una piedrecita.

Aterrado por lo que le acababa de pasar, Peluche diabólico empezó a proferir amenazas. Pero el odio que le hacía poderoso no era el propio sino el ajeno.

Darío y Juan saltaron sobre su madre y la llenaron de besos y abrazos.

-Estabas muy sexy allí arriba. El miedo te ha enrojecido las mejillas.

-No es momento para eso.

-Vale, pero luego no me digas que ya no te digo cosas bonitas como antes.

-¿Qué vamos a hacer con Peluche diabólico? -preguntó Juan.

-Yo me encargo -dijo Mercedes.

Camino hacia donde estaba el oso, le dirigió una breve mirada, y lanzó un pisotón contra él.

-Nadie me llama "trofeo" - murmuró mientras hacia con el pie el gesto de aplastar una colilla.

-¿Pero qué haces? -se asustó Fede-. Nosotros no matamos.

-¿Nosotros? Desde cuando pertenecemos a la cofradía de los superhéroes. A partir de ahora se harán las cosas según mis reglas.

-¿Perdona?

-No voy a permitir que ningún bicho desquiciado vuelva a sobarme.

-¿Pero no habíamos quedado en que se había acabado todo esto?

-Vamos a casa. Luego si acaso lo hablamos.

Mercedes empezó a caminar hacia la casa. El resto la siguió algunos pasos por detrás.

-Entonces, papá -preguntaron los niños en voz baja- ¿vamos a poder usar nuestros poderes otra vez?

-Y yo qué sé. No hay quien entienda a vuestra madre.



Epílogo:

Peluche diabólico cerró los ojos y esperó oír el plaf de su cuerpo reventado debajo de la suela de la mujer. Pero no pasó nada. La tierra tembló un poco pero al lado suyo. Al abrir los ojos, su mirada se cruzó durante un breve instante con la de la mujer. Todavía sin comprender, la vio alejarse.

-¿Por qué me habrá dejado vivo? -se preguntó.

8 comentarios:

Rossalis dijo...

Madre mia!! Es que es genial conocer a los protagonistas de la historia y los parajes en los que se desarrolla la acción...!!! jejejeje

Me imagino perfectamente las situaciones y las caras de los personajes.. jeje

Enhorabuena !!! Buen Verano!!

Madre dijo...

Pero porqué no acaba con Peluche diabólico? qué pretende esta mujer antagónica por antonomasia de la fantasía e icono del pragmatismo?

cosas de cocina dijo...

Guay.

lapatachunga dijo...

"A punto de ser devorada, Mercedes decidió hacer caso, por una vez y sin que sirviera de precedente, al padre de sus hijos"
Vamos, si con esto Mercedes no se troncha de la risa... Es que es genial!

Laube dijo...

Bravo por Mercedes!!!!! Es mi heroína!!!!!.
Un besote

elhombreamadecasa dijo...

Rosa, es que no todas las cosas emocionantes tiene por qué pasar en Nueva York. En Espinardo también tenemos derecho. Feliz verano también para ti y para A.

Madre, creo que Mercedes nos tiene reservadas muchas sorpresas, algunas de ellas creo que rozando la legalidad.

Cosas de cocina, eso es un piropo de verdad.

Patachunga, no me lo ha dicho claramente pero diría que a Mercedes, la de verdad, le ha gustado esta historia.

Laube, bueno, bueno, te recuerdo que el que ha dado con la forma de acabar con Peluche diabólico ha sido Fede.

Pilar dijo...

¡¡¡Qué faltaba yo!!!
¡Qué mal se llevan la playa y los ordenadores...!

...

PLAS PLAS PLAS PLAS

Me ha gustado, sí, me ha gustado. Lo de los Gormitti lo comparto aunque me mola que una chica sea super-héroe-ecologista pero son demasiado blandos... sí...
Y que al final no le mate... es un puntito... ¡¡¡SOBRE TODO PARA LAS PRÓXIMAS DOSIS DE MEGA-AVENTURAS!!!
Me gusta que ahora dirija el cotarro Mercedes, van a saber los malos lo que vale un peine... porque parece que va a ser ella la nueva entrenadora ¿o no?¿y los progenitores no van a tener algún poder sin desarrollar de donde haya podido surgir primitivamente los de sus pequeños?¿y lo descubriremos todo esto en los próximos capítulos? ¿¿y cuándo??

Bueno... ¡felices vacaciones!

PD.- Me encanta también la moraleja de la historia.. muy actual..
PD2.- ¿Por qué la fijación del malvado peluche asqueroso con la falta de pelo de "Fede"?
PD3.- ¿Por qué decirle a una mujer a punto de morir que estaba sexy cuando sus hijos están delante es decirla cosas bonitas?
PD4.- Que estoy de vacaciones pero... no bajo la guardia, compañeros... je,je,je.

elhombreamadecasa dijo...

Pilar, me tenías en un ay. Pensaba que no te había gustado. A ver si puedo responder a alguna de las cosas que planteas (parece un correo de los lectores de forum). Me da a mí que Mercedes más que entrenadora va a ser una especie de Jefa Total. Lo de que los progenitores tengan algún gen durmiente a punto de desatar poderes es interesante pero también lo es la figura del superhéroe sin poderes. Veremos qué pasa. Como lectora eres omnipotente y si ves que hay moraleja la hay. Antes, al escribirlo, solo hubo un intento lógico-fantástico de buscar un final algo original a la pelea. Peluche diabólico se mete con el pelo de Fede porque es malo y le gusta fastidiar. Y, sí, desde mi punto de vista decirle a alguien que está sexy es decir cosas bonitas, aunque haya niños delante (se puede decir en tono de voz apagado, cosa que, por otra parte, les llama la atención y pegan más el oído). Una última cosa: ¡Odio a todo el mundo que está de vacaciones!