Cada miércoles un cuento en El Estafador

miércoles, 13 de julio de 2011

Del centro de planchado al recurso literario


Los niños ya se habían dormido, más o menos, y me asomé a la salita para decirle algo a Mercedes. No me acuerdo si iba a decirle que me iba a la cama a leer, si le decía que mi vida sin ella no tenía sentido porque era el sol que iluminaba mis días y la luna que plateaba mis noches o a pedirle que no hiciera tanto ruido cuando se levantara por las mañanas porque yo no tenía que madrugar. Sea como fuere, no pude hablar. Me quedé embobado mirando el anuncio de un centro de planchado que echaban en la tele. La plancha tenía un diseño espectacular y cuando la actriz la pasaba por un camisa arrugadísisma, esta (la camisa, no la actriz) (*)  se quedaba lisa a más no poder. Cuando me recuperé de la emoción conseguí decir: La... quiero... para... reyes.

PD: Me han entrevistado en el blog Smokinrolls. Podéis no pinchar en el enlace, pero os quedaríais sin ver una foto muy divertida.

PDII: Según yo y el pediatra de los niños, un hecho puntual que provoque mucho estrés puede desencadenar la enfermedad. Mercedes dice que somos unos flipados. Y añade: Vaya par.

PDIII: Propongo convocar con urgencia un congreso de padres y madres para consensuar unos estándares mínimos de calidad que justifiquen la frase Papá/mamá, mira. Ya está bien de que nos obliguen a dejar lo que estamos haciendo para ver cualquier tontería sin sustancia.

PDIV: Terrible caballo de troya. En el equipaje de los niños que nos devolvió mi madre, había un par de DVDs de Cantajuegos. Le he dicho a Darío que en ningún aparato de casa se pueden ver esas atrocidades. No se lo cree.

(*) Pensaba que este tipo de aclaración entre paréntesis era un recursos que le copiaba a David Foster Wallace pero acabo de descubrir que Charles Dickens lo usaba varios siglos atrás. ¿Todo está inventado?

8 comentarios:

kira permanyer dijo...

jajajaja tu entrada parece un collage!

Paco Bernal dijo...

Hay que ver lo elegante que te pones para pelar patatas...jajaja.

Solo los que somos ama de casa sabemos la importancia de una plancha que, de verdad, planche. A mí, como a mi madre, me gusta que las planchas, como las mantas en invierno, pesen. Parece que no, pero te ahorran esfuerzo.

Elvira, el Cisne Negro dijo...

¿Licenciado en Veterinaria de verdad? ¡Que yo soy madre de 4 gatos!

Pilar dijo...

Apoyo tu moción de consensuar los criterios del "Papá/Mamá mira", yo creo que pretenden lobotomizarnos, además, en verano con la piscina ¡no descansan!¡se pasan el rato monopolizando nuestra atención!
Cuando quieras y donde quieras... ¡¡hay que tomar medidas ya!!

mona dijo...

Me recuerdas a un marido,de las serie americanas,el capitulo, en el que la esposa se marcha de viaje.
Ten cuidado,empiezas a pensar como un ama de casa,con todas esas postdatas.
Genial

Aitana dijo...

Te comento por primera vez porque aun no he terminado de leer todos tus post, pero hoy lo merece.
La entrevista es genial. Me ha encantado ponerte cara. Y por favor no dejes nunca de publicar las preguntas que te hacen tus hijos.
P.D Yo tambien me he pedido el centro de planchado, pero para la paga extra de julio XD

Estefania dijo...

He entrado sólo por la foto. Pero me tenido que quedar a leerla entera!

elhombreamadecasa dijo...

Kira, yo las llamo Entrada Mosaico. Cuando entre un tema y otro hay conexión, las llamo Swingingpost. Tengo ese carácter.

Paco, hay que estar siempre elegante, nunca se sabe cuando habrá una cámara al acecho.

Elvira, pues sí, me licencié en Veterinaria y ejercí durante un par de años. Pero de eso hace mucho. Seguro que sabes de gatos muchísimo más que yo. Además, soy alérgico.

Pilar, la piscina es un infierno, cualquier payasada la convierten en un espectáculo de natación sincronizada. Otros temas para el concrego: ¿Es posible ver en la tele algo que no sea Clan? ¿Cómo conseguir que en el coche no se peleen a muerte?

Mona, según la escritora Nancy Mitford, las postdatas son una "costumbre femenina de funestas consecuencias".

Aitana, lo reconozco, a veces no me importaría que Juan dejara de hacer preguntas, aunque solo fuera un minuto o dos.

Estefanía, veo que has caído en mi trampa, la foto era el anzuelo para que leyerais la entrevista.