Cada miércoles un cuento en El Estafador

martes, 11 de enero de 2011

Horarios

En un bandazo más de nuestra irresponsable carrera educativa, hemos abrazado el conductismo y empezado el año con un horario estrictísimo para repartir el tiempo dedicado a la tele, al ordenador, a la videoconsola, a los deberes, a la piscina, a los parques... Y a la más mínima infracción, gomet rojo al canto y sanción. Pero no hay conductismo que les valga a Juan y Darío. El horario, primorosamente elaborado por Mercedes, ya ha desaparecido y en su lugar hemos encontrado otro elaborado a su gusto. El sábado, por ejemplo, hay doce horas seguidas de juego a la consola y, entre otras lindezas, gastan la segunda acepción de la palabra "escatología" del diccionario de la RAE. Convivimos con dos mentes supercriminales.

2 comentarios:

Pilar dijo...

Volvemos al agrio mundo de la negociación con los hijos, como tú bien dices (como siempre...) "mola decirlo y pensarlo pero NO hacerlo". La consola es un engendro adictivo con la que el gobierno formado por las multinacionales convierte a nuestros hijos en acólitos sumisos... y más si es a través de Mario y Luigi... en mi casa mi santo y yo no tenemos nada que hacer frente a los fontaneros.
No crees que es sospechoso: fontaneros en la consola desde hace 25 años + fontaneros en BEN10 que cazan alienígenas ¿no será una forma de promocionar la formación profesional?

elhombreamadecasa dijo...

Pilar, pero tiene un lado que se puede aprovechar: son capaces de cualquier cosa con tal de que se les deje jugar y eso (risas malignas) les pone a nuestra disposición. Pensaré en lo que dices de los fontaneros.