Cada miércoles un cuento en El Estafador

sábado, 11 de diciembre de 2010

Insólito


¿Os podéis creer que me han devuelto mi carta a los Reyes Magos? La tengo aquí delante y no paro de revisarla de arriba a abajo. Juraría que está todo bien. La dirección es correcta, la escribí con buena caligrafía, creo que no me he portado especialmente mal este año y expliqué con todo lujo de detalles lo que quería. Incluso dije la tienda en la que podían encontrar la caja del oeste de Playmobil, reedición vintage (ver foto arriba), al increíble precio de 39,95 euros. Me siento desconcertado.

6 comentarios:

Laube dijo...

Ohhhhhhhhhhhhhhhhh... qué pena!!!!
Y no te han dado ninguna explicación?.
Un besote

Paula dijo...

Esto va a ser cosa de la crisis. Hay rumores de que los pajes están muy estresados, porque quieren hacerles un ERE alegando pérdidas en los últimos 2010 años.
Ellos alegan que su contribución a la sociedad no se mide solo en términos económicos, pero "alguien" ha sugerido que la "ilusión" no da de comer. Así que, o se buscan alguna fuente de ingresos o van a tener que recurrir a la fórmula fácil de los despidos.
Hay quien dice que los pajes de Baltasar han hecho un calendario para recaudar fondos...

Pilar dijo...

Estoy con lo que te ha dicho Paula, es que trabajar un día al año y querer mantener ese tren de vida... al final pasa factura... lo mismo empieza a extenderse por otras monarquías... ¡vete tu a saber!
Prueba a pedirselo a Santa Claus que es más internacional y a lo mejor se ha saneado ya un poco con ayuda de Trichet y Angela Merkell... Chico, por probar...

elhombreamadecasa dijo...

Laube, he investigado un poco y se ve que al cruzar mi edad con el regalo pedido creyeron que había un error. No sé por qué, la verdad.

Paula, Pilar, ¿qué fue de la magia navideña? Me parte el corazón las cosas que decís pero por si acaso, remito copia de la carta a Santa Claus.

Miguel-On dijo...

yo tenia esa diligencia! que buenos recuerdos, igual le pido yo tambíen una a los reyes...

elhombreamadecasa dijo...

Miguel-On, yo tuve el fuerte pero nunca la doligencia, por eso me preocupa tanto la devolución de la carta.