Hasta este sábado, Juan se daba los golpes en el lado derecho de la frente. Hace meses se dio uno tremendo y se le ha quedado un chichón (cucón en el idioma manchego-infantil) que si bien no es permanente sí le dura desde entonces. Según la pediatra se reabsorberá muy poco a poco, a no ser que antes se dé un golpe aún más fuerte y se le abra.
De mayor quiere dedicarse a la escalada profesional de edificios. Entrena a diario encaramándose a todo lo que pilla. El sábado se subió a la mesa del patio y saltó desde lo alto. Cayó bien pero con mucha fuerza. Puso las manos pero no fue suficiente y se dio un golpe de órdago en en lado izquierdo de la frente. El resultado es que ahora tengo por hijo a Hellboy:
Y como los padres debemos ser maestros del equilibrio, diré que gracias al patrón de salida de dientes de Darío (los incisivos y los molares pero no los colmillos) él se parece a Bill Rayos Beta: