Cada miércoles un cuento en El Estafador

miércoles, 18 de agosto de 2010

Intermedio


Bueeeno, pues ya hemos vuelto de Gijón, muy a nuestro pesar. Hemos llegado, vaciado las maletas y vuelto a llenarlas con ropa limpia porque mañana hoy los chicos nos vamos a la playa. Mercedes se queda en casa con la excusa de que tiene que trabajar. Pregunta: ¿quién tendrá vacaciones de verdad las próximas dos semanas?

Voy a contar algunas cosillas, así por encima, de estos últimos días:

-Por fin, abdiqué y cedí en la última parcela que me quedaba de independencia. Hasta este último viaje de ida, en el coche solo se escuchaba música de la buena. Ahora también se ven películas infantiles en un DVD pequeño que les regaló mi cuñada a Caín y Abel. Y, claro, mientras que ven la peli no puedo poner música. Y si me pongo los cascos la Guardia Civil me multa. Fatal.

-Hablando de Guardia Civil, he descubierto en Gijón que tengo un vínculo peculiar con el Cuerpo. De momento no hablaré más sobre esto.

-Llegamos a tiempo de pillar algo del Euroyeyé. Estuvimos en el mercadillo de ropa de segunda mano y música. Nunca un diminutivo fue tan acertado. Mientras miraba los singles tuve uno de esos momentos míos estelares, como cuando pasé varias horas buscando la CPU del Mac para encenderlo. Alguno de los singles estaban marcados con un número. Al principio pensé que era un número de referencia, por lo alto que era. Pero luego descubrí que, ave maría purísima, era el precio. Por suerte, mantuve la boca cerrada. En mi bolsillo solo había dinero para comprar un EP de los Doctor Explosion, muy chulo, eso sí.

-Juan y Darío hicieron amistad con una niña en el mercadillo. La niña resultó ser, ni más ni menos, que la hija de Cooper. Ahí es nada. Mercedes se dejó el Club45 en casa y no nos lo pudo firmar.

-Los astros nos fueron favorables y el lunes por la noche se alinearon de tal forma que pudimos ir al último concierto del Euroyeyé. Estuvimos viendo a unos muchachos que, bueno, no podrían ser nuestros hijos pero casi. Se llamaban The Shoestrung y eran pura energía y blues a la antigua usanza. Una muestra:







-Hace unos días sufrí un repentino ataque de treintaiseiscitis. Temo que va para largo.

-Llevamos tres años coincidiendo con una pareja que tiene dos niñas. Cada año vamos haciendo más amistad todos con todos. El último día nos invitaron a comer al bungaló. Descubrí la cosa más horrorosa que ha creado la mente humana: los pitufos maquineros haciendo versiones de los grandes éxitos de los 40. Si mis hijos me obligan a poner eso en el coche, me tiro en marcha. Acabará sucediendo.

-Me he leído de cabo a rabo El ruido eterno. Probablemente uno de los libros a los que más tiempo le he dedicado en mi vida. Merece mucho la pena.

-Una de esas mañanas tontas en las que no sabes qué hacer, Darío, Juan y yo fuimos presa de uno de nuestros habituales ataques de masculinidad y estuvimos peleando como animales en la cama. Es muy divertido a la par que peligroso. Mercedes suele interrumpirnos antes de que la sangre llegue al río. Pero esa vez no lo hizo y acabé con las gafas rotas. Por suerte eran las que uso para leer. Tuve que comprarme una montura nueva. Ni que decir tiene que negras y de pasta. Como los cristales son muy grandes, para poder leer con comodidad, cuando me las pongo parezco el más moderno de la clase.

-Conseguí llegar corriendo (y volver, claro) desde el camping al kilómetro cero de la senda Gijón-Deva. Fueron 75 minutos cuando habitualmente corro 45. Todavía no me he recuperado.

-El 14 de Agosto los astros volvieron a sernos favorables (gracias a la combinación de F. y S.) y pudimos ir al concierto de despedida de Ilegales en Gijón. Ilegales, "encima del escenario, sin alharacas, sonando de puta madre". Mercedes, que suele tener frases muy suyas reservadas para cada concierto, preguntó: ¿Cómo pueden hacer tanto ruido siendo solo tres? Amiguitos, no lo sé, pero ahí va una canción:







-Me bañé, por primera vez, en el Cantábrico. Y no una sino DOS veces.

-En la Playa del estaño, una chica, mientras se metía en el agua, se quejó de lo fría que estaba. Qué quieres, le dijo un chico, te estás bañando en el Pacífico. Y es que cada uno se baña donde le da la gana.

-Ir de tiendas por Gijón es una locura. Todo es Merc, Fred Perry, Ben Sherman... Menos mal que de vez en cuando hay un golpe de suerte y encuentras algo en un outlet. Mi gran momento fue dar con las deserts boots blancas de Spingfield de las que habló Joserra en su blog.

-He vuelto a disfrutar como un loco de Nancy Mitford (ver foto arriba). Esta vez con Amor en clima frío. Alguien debería hacerle ya un momumento (gigante) a quién esté detrás de Los libros del asteroide.

-Al volver a casa he disimulado las ganas de tocar a Bernadette. Cuando lo hemos recogido todo, me he sentado con ella. Al poco ha pasado Mercedes por allí y, sin mirarnos, ha dicho: Estaba deseando volver a escuchar tu amplio repertorio.

-En Espinardo, como en toda localidad mediterránea que se precie, hay una rambla convenientemente edificada. Con las últimas lluvias se inundó. Unos amigos viven al lado. Ella estaba embarazada. Él le dijo: Ni se te ocurra ponerte de parto esta noche que tenemos que sacarte en zodiac. Lo que pasó después podéis imaginarlo. Hubo final feliz.

*  *  *

Estos días he estado subiendo algunos cuentos pop nuevos. Podéis leerlos en el blog correspondiente.

Dejo programadas para la semana que viene un par de entradas con Juan y Darío preguntan. Espero que funcione, es que a veces en vez de publicarlas las pone como borradores.

6 comentarios:

JoSoWhat dijo...

Como ganador de un maravilloso mes de Julio cuidando niñas, puedo responderte sin temor a equivocarme quién está realmente de vacaciones.
Por supuesto ha sido genial, pero vacaciones-vacaciones...

Veo que tocas malla te largas a la playa y nos dejas a los currantes sin entradas que echarnos a las meninges.
Bueno, al menos esta me ha gustado mucho.
Que disfrutes lo que te queda de playa y verano(por que lo que se dice descansar, ya sabemos quién va a descansar).

Laube dijo...

Siento decirte que me alegra mucho tu vuelta... jejejejeje. Hay que ver cómo me río con las salidas de Mercedes e imaginando tu cara de desconsuelo cuando miraste los precios de esos discos o por tanta marquita inaccesible.
Tengo unas ganas locas de saber tu nexo con el Cuerpo... Ya puedes ir amarrando la historia!
Un besoteeeeeeeeee

Pilar dijo...

¡¡¡¡Hooolaaaa!!!
Bien re-venido y mejor re-ido otra vez.
Me ha gustado mucho tu "Intermedio" y ha sido perfecto para ir abriendo boca.
Como siempre que leo alguna de tus entradas empiezo sonriendo y en algun momento suena una sincera y espontánea carcajada, esta vez ha sido por lo de que "cada uno se baña donde quiere"... ¡con dos coj...! que diría el clásico... ¡eso es un hombre! ¿Quién quiere ir al Caribe si se puede ir con el maromo a Gijón y bañarse en el Pacífico? los viajes éstán sobrevalorados...
Bueno, que también me alegro de que te lleves tan re-bien con los astros y con la "benemérita" y sí, confirmado Mercedes es mi heroina... iba a decir que cuando sea mayor quiero ser como ella pero... también acabo de descubrir que te saco un par de años así que... en fin... ahogaré mi crisis treintayochil en una buena botella de sidrina asturiana...
Besitos y abrazos y que lo pases muy bien los quince días de playa... ¡hasta la vuelta!

Consuelo dijo...

Creo que me voy a enganchar... Y confieso que es el primer blog que sigo. Como ya te dije el día de tu cumple, encantada de leerte, qué gran descubrimiento.

piter dijo...

Anda leches! yo también me dejé ver por mi primer EuroYeye. Me lo pase como un veinteañero...

Hasta tuve mi anécdota con Jorge M.(Ilegales):

-Jorge: Hola, todo bien chaval??
-YO: Genial. Flipé con tu último concierto hace un mes.
-Jorge: Estuvo DE PUTA MADRE!!!.
-YO: Qué pena que durase sólo 1 hora y veinte joder...
-Jorge: UNA HORA Y VEINTE NO!!!...UNA HORA!!!.

(Un crack)

Caí de casualidad por el blog, pero ME QUEDO.

Un abrazo,
P.

Isa dijo...

:-)

me ha encantado lo del Pacífico... ¿qué le parecerá a esta gente el Mar Menor?