Cada miércoles un cuento en El Estafador

sábado, 30 de mayo de 2009

Un recuerdo


Este mediodía nos hemos salido Juan y yo al patio a charlar. Él comía un yogur de coco, yo fumaba un cigar de liar. Le he contado que una vez nos comimos un coco de verdad después de que una niña lo abriera de un par de certeros machetazos (y después de que nos recuperarámos del pasmo). También le he contado cómo, por las tardes, nos sentábamos en el porche de la casa de M.A a masticar caña de azúcar y a celebrar que los cien hombres armados que iban a venir a quemarle la casa se habían acobardado a última hora. Luego nos contaban historias de paramilitares y guerrillas y escuchábamos canciones como esta:



(La foto podría parecer del campus de Oxford o algo por el estilo, pero está tomada en la finca ocupada de Lanquín II, en plena selva guatemalteca. Si girabas el objetivo de la cámara 180º, veías la asamblea del Comité de Unidad Campesina:



(Dejo el link de la canción por si no se pudiera escuchar: http://www.goear.com/listen/e78b2bc/Himno-del-CUC-Comite-de-Unidad-Campesina)

jueves, 28 de mayo de 2009

Demasido tarde (o Pero qué guapo es Guardiola (o No dejes para mañana el post que puedas escribir hoy))


Iba a escribir este post hace mucho tiempo, antes de que Guardiola se hinchara a ganar copas y lo que tenía que decir perdiera fuerza. Es tan fácil subirse al carro ganador. Iba a hacer chistes diciendo que de momento soy heterosexual, que mis padres fueron muy generosos y comprensivos conmigo aceptándome como soy, sin someterme a crueles terapias psicológicas para curarme y reconociendo que mi heterosexualidad no tiene perdón porque no es por enfermedad sino por vicio. Después iba a decir que si alguien pudiera hacerme cambiar de opinión era Guardiola. Pero ahora todo ese suena a oportunismo. Aún así, quisiera escribir algunas cosas:

1. Si fuera una adolescente, llevaría la carpeta del insti llenita de fotos de Pep.


2. Pero qué clase tiene este hombre, es que no se puede aguantar, siempre tan bien vestido, lo bien que habla, lo bien que jugaba, lo bien que hace jugar.



3. Mi calvicie incipiente sigue el mismo patrón que el de Guardiola. Esto me consuela y me hace concebir alguna esperanza: Uno puede ir quedándose calvo y ser tremendamente atractivo.

4. Impagable ese momentazo Eva Longoria hojeando displicente una revista pasando muy mucho del partido.




5. No he podido evitar acordarme de Vázquez Montalbán y pensar lo bien que lo hubiera pasado esta temporada.

Manos


Esta mañana, de camino a, cómo no, Mercadona para comprar algo con lo que acompañar el suflé de patatas con queso cheddar que toca en el menú, me he encontrado con V.

V. es una mujer que trabaja mucho, muchísimo, y que cuida de su nieta, que va al mismo cole de Juan. Vivió un par de meses al lado de casa. Dormía en una habitación que daba a nuestro dormitorio y se mudó a las pocas semanas de nacer Darío. Todavía me pregunta cada vez que me la encuentro si sigue llorando tanto por las noches. No sé, quizás hubo alguna relación causa-efecto.

Además de preguntarme por Darío, me habla de sus problemas. Necesita desahogarse. Hoy me ha dicho que pensaba que la gente que ha nacido para trabajar morirá trabajando. Miro a las mujeres que están allí, ha dicho señalando la atestada terraza del Bar Avenida, y pienso que dejan a sus hijos en el colegio y se pueden olvidar de que tienen familia y se quedan allí sin hacer nada, y miro mis manos (me las ha enseñado) y pienso que me paso el día limpiando casas.

Después ella se ha ido a trabajar y yo a hacer la compra.

PD: Pensaba comprar unas rodajas de calamar congeladas pero me he dicho: Qué demonios, un día es un día; y he comprado tres filetes de mero para hacerlos a la plancha.

PD al PD: He escrito el PD anterior para usar el punto y coma. Me encanta el punto y coma.

Tercer PD: Este blog empezó en el bar Avenida con ese primer (y último) café.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Servicio público: Botón de off


Antes de dejar entrar en casa a un juguete ruidoso, hay que cerciorarse de que tenga botón de off para poder apagarlo. Si no lo tiene, es mejor que se quede fuera. Nosotros no lo hacemos y por eso nos pasa lo que nos pasa.

El Baby Mickey piloto de la foto parece estar equipado con alguna clase de sensor de movimiento y cuando detecta presencia humana a su alrededor se pone a dar grititos y hacer ruido de motor. Mola un montón cuando has conseguido dejar a los niños durmiendo, intentas salir de la habitación silencioso como un ninja y la abominación Disney se pone a gritar a pleno pulmón: ¡¡¡YU-HUUU!!!

También tenemos una ranita que no se calla ni debajo del agua. Hace un ruido que se parece remotamente al croar de un batracio pero que, además, da mucho miedo porque es bastante siniestro. La tenemos enterrada en el fondo del cajón de los peluches y, de vez en cuando, se pone a cantar insistentemente con ese sonido de ultratumba que nos acongoja. A veces, incluso se raya, y suena como si estuviera remezclada por Danger Mouse, los Beastie Boys o los mismísimos Portishead. Deberíamos tirarla antes de que nos provoque un infarto.



Encima, estos juguetitos del demonio parecen no gastar pilas. La rana tiene casi cinco años y sigue como el primer día.


PD: El Baby Mickey piloto pienso guardarlo hasta que mis hijos sean mayores. Entonces lo colocaré estratégicamente en la puerta de casa para que los sorprenda cuando vuelvan a las tantas de fiesta, algo perjudicados y andando de puntillas para no despertarnos.

"Educadora soy..."


Una amiga dice cada vez que le toca hacer en el trabajo alguna cosa inesperada, rara o incluso peligrosa: "Educadora soy, donde me mandan voy". La rima está en el verbo y no en el sustantivo por lo que se puede cambiar el género sin que pase nada, aunque la verdad es que yo me he acostumbrado a repetirla literalmente. Quienes usamos dicha frase lo hacemos porque consideramos que la profesión de educador no conoce límites, es un poco como ser tripulante de la Enterprise.

Educadora soy, donde me mandan voy, en concreto a un centro comercial, con la monitora del taller de baile moderno y con dos de las chiquillas bailarinas, a comprar los trajes para la exhibición que estamos preparando para fin de curso.

martes, 26 de mayo de 2009

Post autodestruido


Con algo más de una hora de retraso sobre el horario previsto (urgía comprar calcetines tobilleros contra el calor y slips porque los boxers no molan nada con pantalones pitillo ajustados), ha explotado el post autodestructivo.

Si queréis ver cómo ha quedado hacer clic aquí.

La onomatopeya de la explosión es el título de una canción de The Creation. He encontrado un vídeo bizarrísimo de una versión hecha por Furnaceface (ni idea de quiénes son) que pongo a continuación:



PD: Los calcetines que he comprado no son tobilleros. Son algo así como calcetines mínima expresión que supongo que se llamarán sueleros porque la suela es lo único que cubren.