Cada miércoles un cuento en El Estafador

martes, 16 de agosto de 2011

VP: Madre Click Desaparecida (Misterio en tres partes: Tercera)

Al tercer día de la desaparición, todo el mundo en el camping le llamaba El Viudo. Peor que eso eran las miradas de conmiseración que recibía tan a menudo. Le daban ganas de volverse y gritar: ¡Eh, que a su madre le hacen el mismo ningún caso que a mí! Pero bastante tenía con la pelea de turno con Hijo Mayor e Hijo Menor.


La búsqueda en Mercadona no había dado resultado. Al regresar a la casa de Abuelo Paterno Click, la puso patas arriba buscando alguna pista sobre el paradero de Madre Click, pero nada. Los teléfonos a los que llamaba estaban apagados y fuera de cobertura y el dichoso wifi funcionaba solo a ratos.


De la visita a comisaría mejor ni hablar. Verá, usted, vengo porque mi mujer ha desaparecido y... empezó a decir hasta que fue interrumpido por sus hijos que iniciaron una batería interminable de preguntas al hombre que les atendía al otro lado de la mesa. ¿Qué quiere decir policía? ¿Por qué no llevas una estrella como los sheriffs? ¿Esa pistola es de verdad? ¿De qué calibre? ¿Qué quiere decir calibre? ¿Si le disparo a alguien en un ojo, qué le pasa? ¿Los fantasmas se pueden escapar de la cárcel? ¿Por qué mi padre habrá venido aquí si siempre dice que la policía no sirve para nada? ¿A cuántos ladrones has detenido? ¿Eres más fuerte que Hulk? ¿Tenéis donuts? ¿Todos los policías son tan gordos como tú? ¿Vuestras motos pueden volar? ¿Me dejas las esposas? ¿La porra es de hierro?


Al cabo de media hora, el policía dijo que Madre Click no había desaparecido, que había, con toda la razón del mundo, desertado. Y dio el caso por cerrado.


Agotadas todas las acciones posibles, volver a Espinardo no se contemplaba de momento, decidió esperar. Y la cosa dio resultado. Al quinto día de la desaparición, Madre Click llegó casi a la hora de cenar.


-Ya estoy aquí -dijo-. Anda que habéis venido a esperarme a la estación.


-¡Estás viva! -gritó Padre Click llorando y lanzándose sobre Madre Click.


-¿Por qué habré vuelto? -murmuró ella.


-¿Dónde estabas? ¿Llevo cinco días como loco buscándote por todas partes? ¿Has probado las máquinas teletransportadoras del Mercadona?


-¿De qué hablas? Me fui a Albacete a estar unos días con mi hermana. Te lo dije.


-¡No me lo dijiste!


-Sí te lo dije. Lo que pasa es que no me escuchas cuando hablo.


Final feliz.


* * *


Crítico Uno: Lo sabía, tenía que acabar con...


Crítico Dos: Discúlpeme pero creo que lo justo sería que esta vez sea yo el que empiece.


C1: Pero usted es el dos y todo el mundo sabe que el dos va después del uno.


C2: Nuestra numeración es una simple cuestión de azar. Yo no soy ni menos listo ni menos guapo que usted.


C1: Me ha malinterpretado. Yo solo digo que hace falta un orden.


C2: ¡Usted ha empezado en las dos partes anteriores!


C1: Si se va a poner así...


C2: Me pongo así.


C1: Adelante, empiece usted.


C2: Eso haré.


C1: ¿Cuándo?


C2: En cuanto usted me deje.


C1 hizo un gesto con los ojos y las manos para apremiar a C2.


C2: Bien, lo diré, déjeme disfrutar de estos segundos de placer...


C1: No lo alargue más, dígalo ya, por lo que más quiera.


C2: Deus... ex... machina


C1: Aaah, qué bien suena.


C2: Hay que ser mal escritor para acabar una supuesta historia de misterio con un Deus ex machina.


C1: Muy malo o muy gandúl.


C2: O las dos cosas.

C1. Esa es mi sospecha.


C2: Espero que nos trasladen pronto a otro blog que merezca la pena.


C1: Con urgencia. 

4 comentarios:

Laube dijo...

Vaya, veo que el calor veraniego no te funde los plomos. Qué suerte!
Un besote que vuela a Espinardo

Andrea dijo...

Jajaj presiento que a PadreClick le pasa lo mismo que a tí... nunca escucha a su mujer jeje
Un beso

La Perfida Canalla dijo...

jajaajjajaa
Me parto!!!!
jajajaja

Por cierto soy Pérfida
Un saludo coleguita

elhombreamadecasa dijo...

Laube, es que estamos en Gijón y aquí no hace mucho calor.

Andrea, no, no, es al revés en mi caso, Mercedes no me escucha a mí.

¿Pérfida es sustantivo o adjetivo? Sea como sea, mola.