Cada miércoles un cuento en El Estafador

miércoles, 11 de junio de 2008

Claustrofobia... ¿o era agorafobia?


El otro día llegué a casa muerto en vida. Me lo encontré todo manga por hombro, Juan negándose a cenar, Darío reclamándome con gritos lastimeros... Me puse con uno o con otro, no me acuerdo, y enchufé la radio. Los pensamientos que iban y venían de problema en problema apenas me dejaban oir la radio pero pudo escuchar la barbaridad ésta de que Bruselas pretende extender la semana laboral hasta las 65 horas. Unos días antes habían decicido que se podía tener a una persona hasta un año y medio encerrado por una simple falta administrativa (no tener papeles, que viene a ser sobre el papel como no pagar una multa). Europa ha pasado unos años disfrazada de moderna pero se está quitando la careta. También escuché datos sobre la subida del petróleo, del euribor, del pollo, la leche... Poco a poco sentí que me faltaba la respiración y que un sudor frío me calaba la espalda. Me sentí como Han Solo después de rescatar a Leia de la prisión de la Estrella de la Muerte y caer en un depósito de basura que se cerraba poco a poco para estrujarlos. Era como si todo a mi alrededor se fuera comprimiendo hasta espachurrarme como a una cucaracha. Qué mundo nos ha tocado vivir. Frase que me devuelve a la duda del título. En realidad, acurrucado en cualquier rincón y tapado con una manta hasta los ojos, me siento bien. Me gusta aislarme del exterior porque lo siento cada vez más hostil. O sea, que lo que me agobian no son los espacios pequeños sino el exterior, la gente de ahí fuera.








Y ya que he nombrado al euribor, voy a presumir un poco: a mí el euribor no me jode una vez cada vez que sube sino dos. La primera es evidente: la hipoteca. Pero la segunda es algo más enrevesada. Resulta que tengo una asociación que trabaja para el Ayuntamiento. Y el Ayuntamiento pagar paga pero sin la más mínima prisa. Entonces, si uno necesita cobrar tiene que pedir un endoso, que es una especie de adelanto de las facturas presentadas. El truco está en que el banco te adelanta el dinero a cambio de una comisión, claro. ¿Y cómo calculan la comisión? Pues sí, en función del euribor. ¿Alguien da más?



(la foto la he sacado de aquí)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Haz como yo, me he bajado "La rosa de los vientos" y ahora es lo único que escucho en el coche, necesito desintoxicarme de la palabra "crisis", pues hasta tengo pesadillas con ella

Federico dijo...

os ahogais en un vaso de sidra..digo de agua.
es facil.
7 por 9 63...y las dos que faltan pal lunes siguente
eso da 35
desde asturias...con unos culines de mas... saludos

Anónimo dijo...

¿Pues sabeis que digo? que a mi la ley que me jode no es de las 65 horas que la va a cumplir el padre del que la apruebe, a mi la que me jode es la de los malos tratos, pues ya he visto un par de casos falsos que han arruinado la vida a dos amigos para siempre, porque a ver a quien se le olvida verse en la cárcel por la persona a la que más has amado y que ahora te odia hasta ese punto, para quedarse con cuatro cosas materiales y los hijos, etc. Y yo que votaba a las feministas cuando existían en Murcia...ARRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR
( Y los jueces y fiscales, hartos, y atados de pies y manos)