Cada miércoles un cuento en El Estafador

domingo, 21 de junio de 2009

Bestiario del hombre ama de casa: Las hormigas

Apenas había entrado elhombreamadecasa a casa después de una dura tarde de trabajo cuando su hijo mayor lo recibió gritando:

- Papá, tengo que decirte una noticia.

- ¿Buena o mala?

- Mala.

- ¿Mala terrible?

- No, solo mala.

- ¿Qué ha pasado?

- Nos hemos quedado sin el pan.

- ¡¡¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!

- Quieres no gritar tanto -dijo Mercedes.

- Perdón. ¿Y cómo ha sido eso?

- Han sido las hormigas. Todas las hormigas del mundo estaban en nuestra casa comiéndose el pan de la mesa.


* * *
Para elhombreamadecasa, el verano tiene una serie de olores propios. Uno es el de la higuera del patio de sus abuelos (al lado de su casa). Es un olor ambivalente. Por un lado le gusta porque le recuerda a los higos, a los veranos y a sus abuelos. Por otro lado no le gusta porque se parece demasiado al olor del meado de gato. Otro de esos olores tiene también que ver con su abuela. Es el olor del insecticida León rojo, un insecticida que prohibirán cualquier día de estos por ser propio de las guerras químicas más crueles. Su abuela se pasaba los días de verano con el León rojo en la mano, fumigando los escuadrones de hormigas que invadían su patio. Desde la casa de elhombreamadecasa se oía el fliiic del insecticida y, al rato, llegaba el olor tan característico. Era una batalla perdida la que lidiaba su abuela pero ahora juraría que algo de efecto sí que tenía. De hecho, estos ultimos veranos, desde que no está la guerrera del León rojo, hay más hormigas por todas partes.

* * *

Mercedes sueña despierta con tabiques huecos llenos de hormigas. Sueña con que las paredes de su casa están excavadas por infinitas galerías que llevan a todas partes, desde el cuarto de baño hasta la habitación de los niños. No hay un minuto de descanso. No hay ni un rincón para el despiste. Si no estás atenta, si dejas olvidada una miga sin barrer, por pequeña que sea, las hordas negras abandonarán en tropel sus hormigueros, las paredes se quedarán vacías y la casa se hundirá.


* * *

Como ha sido (mal)educado en la culpa judeocristiana, elhombreamadecasa cree que las sucesivas invasiones de hormigas son cosa de él. Esto lo piensa desde que se le ocurrió hacer un Bestiario del hombre ama de casa dedicado a la anfisbena y al documentarse descubrió que la llamaban la Reina de las hormigas. Algunos dicen que se llama así porque se alimenta de ellas. Otros porque de su boca no dejan de salir estos insectos. Elhombreamadecasa es contradictorio a más no poder. Es una anfisbena humana y está convencido de ser él el que trae las hormigas a su hogar. Qué ansias de protagonismo, la verdad.


Próxima entrega: El cuervo

Tortura climática

El viernes por la tarde nos fuimos al colegio Darío, Juan y yo para seguir preparando la fiesta fin de curso del lunes (¿en cuánto valoraríais el grado de pesadez alcanzado con este tema en una escala del 1 al 10?). Habíamos quedado a las 16:30 y un poco antes nos tuvimos que meter todos en el coche. Miré el termómetro a ver lo que marcaba y vi esto:



Un grado más y las proteínas humanas empiezan a desnaturalizarse, te conviertes en una masa amorfa y mueres en tu propio jugo. Menudo verano nos espera.

PD: Cuando terminamos de cargar las cámaras frigoríficas y la exposición de cuentos, nos fuimos a comprar los premios del concurso literario. En la vida me he dado un atracón como ese. Con deciros que acabé harto de libros infantiles. Lo nunca visto.

jueves, 18 de junio de 2009

Día de la música: los posts que no escribiré

Antes de nada, os diré que la exhibición de ayer salió muy bien. No fallá nada, las chicas brillaron como verdaderas estrellas y el público aplaudió a rabiar. Éxito total. Se lo merecen. Y ahora al tema de hoy.

Tenía preparada una serie de posts para celebrar el día de la música (21 de junio) pero con tanto fin de curso no me ha dado tiempo a escribirlos. Para que no se pierdan del todo, voy a escribir los títulos y un pequeño resumen.

Nixon y los amores pasados. He estado varias semanas muy enganchado al último disco de Francisco Nixon, El perro es mío (gran título). Dos canciones (una que habla de días especiales en el calendario y otra que le dice a una chica que está preciosa con aparato dental) me recordaban a dos amores pasados. El tiempo pasado no siempre fue mejor.

Haciendo patria: Murcia tres por dos. El otro día fui a la FNAC a comprarme un disco de Hello Cuca, un grupo murciano de punk fronterizo, y me encontré con una oferta tres por dos. Así que me compré ese, el de Alondra Bentley (que tiene todas las papeletas para no gustarme pero me encanta) y el de Klaus&Kinsky. Pues eso, haciendo región, patria o lo que haga falta. Pero la canción que nos tiene locos a Juan y a mí es una de Vacaciones (la cantante era amiga mía del insti):





(El post anterior es falso porque, en realidad, no me compré el de Klaus&Kinsky porque no lo encontré y en su lugar me hice con una reedicción de los Fresones Rebeldes).

Subterfuge versus Elefant. He comprado vinilos de las dos discográficas en los últimos meses. Los de Subterfuge (hablo de la edición) son un churro. Los de Elefant son brillantes y ¡¡TIENEN LAS LETRAS!!

La canción favorita de Juan. Durante mucho tiempo, en el coche no se podía escuchar otra canción que no fuera Un passo avanti de los mods italianos Statuto. Juan la cantaba a grito pelao, una y otra vez, una y otra vez, en modo bucle. Conseguí que aceptara discos distintos probando con otros grupos mods italianos como Smodati. Después llegó Mando Diao y Gloria desbancó a Un passo avanti. Ahora la que no paramos de escuchar es Estoy en la pista, de Hello Cuca. Darío también. Cuando Lidia Damunt canta lo de "estoy en la pista", él dice taaaaá.

(el vídeo empieza en el segundo 45)



La mar de planes (título super ingenioso, ya veréis). Queremos ir a varios conciertos de La mar de músicas: Lidia Damunt, Alondra Bentley, Marianne Faithfull, Eli Paperboy Reed & The True Loves... ¿A cuántos iremos de verdad?

Ya está. ¿No me diréis que no he puesto enlaces, eh?

miércoles, 17 de junio de 2009

Finales de curso

Los finales de curso van a acabar conmigo.

Hace unas semanas, el claustro del cole de Juan decidió que no se iban a hacer actuaciones fin de curso. Adiós a los bailes, las cámaras de vídeo y los ojos cuajados de lágrimas de la emoción. Entonces al AMPA nos tocó salir corriendo a solucionar el problema al tiempo que calmábamos los ánimos de algunas madres exaltadas que proponían medidas incendiarias ante tal decisión. Solucionar el problema es buscar una empresa que te organice el fiestorro. Es lo moderno, me dijo una vez una persona. Por cierto que muchas madres consideran que las cosas caen echas del cielo y con pasarse todo el día despotricando de esto o lo otro, tienen bastante.

El otro final de curso es esta tarde y es el de mi trabajo. Hemos decidido dejarnos de cutreríos y lo hemos montado en el Teatro B. Un teatro coquetísismo y cerca del barrio. Está todo medio controlado menos la obra de teatro que me lleva loco a mí y a la monitora. Después de esto me dejo la dirección de actores.

martes, 16 de junio de 2009

Fallando


Creo que fue en el tercer o cuarto concurso de cuentos al que me presenté y no gané cuando comprendí por qué se llamaba fallar a lo que hacía el jurado.

La semana pasada me tocó fallar a mí... y no fue fácil. Hemos organizado en mi trabajo el I Concurso de cuentos Barrio de Los Rosales y se presentaron un buen puñado de textos. No fue fácil elegir al ganador porque había varios muy interesantes, todos de 5º y 6º de Primaria.

Mi preferido era uno titulado "El conductor fantasma". Un piloto de carreras se mataba en su bólido y durante días se dedicaba a aterrorizar a familiares y amigos. Estaba contado en capítulos cortos muy sugerentes. La imagen final era completamente impactante: el piloto fantasma entraba en el cementerio a todo gas y se metía, coche incluido, en su tumba.

Pero como éramos varios de jurado y había otros cuentos igualmente buenos, el premio se lo llevaron otros. Al final elegimos dos pero me quedé con la sensación de fallar, más que nada porque había cuentos muy divertidos que se han quedado sin ningún reconocimiento.

Uno de los ganadores es la historia de un pez al que sus padres cambian de barrio cuando va a nacer su hermanito. Tenía una presentación que era toda una virguería.

El otro ganador juega con los cuentos clásicos en un ejercicio más o menos original. Resulta que los siete cabritillos se dejan de tonterías y se zampan al lobo, tal cual. Lo malo es que Caperucita se queda sin cuento, al faltarle el malo, y eso hay que solucionarlo.

Mi conclusión de esta experiencia me consuela un poco porque me he dado cuenta de que hay muchos cuentos de calidad que se han quedado sin premio. Como me pasa a mí.