
La RAE prefiere no tomar mucho partido y define esnob como Persona que imita con afección las maneras, opiniones, etc., de aquellos a quienes considera distinguidos.
Por su parte, María Moliner enseña más el plumero al definirlo como Persona que afecta, por parecer distinguida, costumbres o maneras que no le son naturales.
La Wikipedia explica que el primer uso que se registra de esnob aparece en una obra de George Bernard Shaw y se refiere a una persona que desprecia a quienes considera de clase inferior a la suya. Pero indica también que el esnobismo puede ser positivo porque tiene la función de superación intelectual al imitar modelos adecuados.
En mi caso, para qué disimularlo, el esnobismo tiene mucho de tontería. Pondré un ejemplo. Yo solía fumar tabaco de liar de determinada marca. Un día, fui al estanco y como no tenían de ese, compré otro, el que me dio la estanquera. El fin de semana siguiente vino mi hermana de Madrid y estuvimos fumando. Anda, me dijo, ese tabaco que tienes es el que fumaba todo el mundo en New York, New York.
Esta nueva marca sabe peor, al menos para mi gusto. Lleva más cantidad de tabaco y como yo fumo poco se me acaba secando. Además, diría que sale algo más cara. Pero ¿cómo dejar de comprar el tabaco que todo el mundo lía en la capital del universo?
Boris Vian cantó lo que sigue (que conste que no entiendo lo que dice, lo pongo por el título):